• Novena al patrono para frenar el avance del cólera morbo

    Publicado en Betanzos e a súa Comarca el 01/08/2003. Página 38.

    La capilla de San Roque a mediados del siglo XIX. Dibujo de Francisco Martínez Santiso. Archivo del autor.En el correo del 26 de abril de 1832, el Corregidor de la ciudad de Betanzos recibía un Real Decreto, procedente de La Corte y fechado siete días antes por Don José de Cafranga, Secretario de Cámara del Rey, cuyo contenido habría de causar alarrna general en toda la jurisdicción:

    “Los rápidos y terribles progresos que ha hecho por varias naciones de Europa la enfermedad conocida con el nombre de Cólera Morbo y su repentina aparición en la capital de Francia, ponen quizá á mis reynos en peligro de sufrir la misma calamidad… he venido en resolver, que, sin perjuicio de adoptar todas las precauciones y medidas de policía y salubridad… se implore lo primero la inagotable misericordia Divina, haciéndose en todas las iglesias de mis dominios por los cabildos y corporaciones eclesiásticas y civiles, rogativas públicas y, privadas para que, aplacado y propicio el Todopoderoso, nos liberte de tan nuevo y cruel azote”.

    Al día siguiente el Ayuntamiento acuerda la celebración de tres días de rogativas en la iglesia de Santiago, y, a mayor abundamiento en sesión del primero de Mayo, decidieron celebrar una novena a San Roque con el mismo fin, que se iniciaría el sábado 19 de mayo hasta el domingo día 27, último día en que saldría en procesión por las calles de la ciudad, a las seis de la tarde, con asistencia de la Corporación Municipal “con función de Iglesia en todos ellos y Esposición del Santísimo Sacramento durante el acto de la Misa”. Lo que ya era voz del pueblo, sería comunicado a la población por las autoridades mediante el siguiente Edicto:

    “Nos la Justicia y Rejimiento de esta Muy Noble y Leal Ciudad de Betanzos, Capital de la Provincia de su nombre, etc. Hacemos notorio a los honrados habitantes de esta Ciudad, que teniendo presente el Real Decreto de Su Majestad (Q.D.G.), relatibo a que se celebrasen rogativas publicas y Secretas para que el Dios de las Misericordias preserbe á Nuestra Nación del espantoso azote del Cólera Morbo, despúes de haber cumplido con tan piadoso Mandato en la celebración de los tres días de rogatibas, hemos acordado Considerando no podrá menos de merecer también la aprobación general de este vecindario, celebrar con el mismo motibo una Novena al Glorioso Santo San Roque, Abogado de la peste y Patrono de esta Ciudad, disponiendo tenga principio el día diez y nueve en la Capilla de su nombre, con solemne función de Iglesia en todos nuebe días por la mañana y Esposición del Señor Sacramentado, y concluhirán en el Domingo veinte y siete del mismo con Sermón alusibo a tan piadoso objeto por la tarde, y Letanía o rogatiba por las Calles con el Patrono tutelar de esta Ciudad. Para ello y por la calidad del estraordinario Suceso que motiba estas Súplicas al todo Poderoso en que todos somos igualmente interesados, hemos contado con la Caridad o Desprendimiento de todos los havitantes de esta Ciudad para costear los gastos que han de originarse en dichos nuebe días; y al efecto acordamos del mismo modo nombrar para la recaudación de las limosnas, cuenta e imbersión de ellas o conferenciar con el Señor Presidente para la combeniente disposición, caso inesperado de no alcanzar estas a cubrir los gastos precisos, a sus individuos los Rejidores Don Antonio Varela y Don Juaquin Blanco, que darán principio a su Comisión desde mañana. Por lo mismo espera la Justicia y Rejimiento de la Religiosidad de este Onrrado Vecindario, no solo que cada uno Contribuia a tan piadoso objeto con lo que le permitan sus facultades y libre boluntad, sino tambien que todos concurran al Templo y rogatiba en los nuebe días de Novena, considerando detenidamente el grande objeto e interés particular é que se encaminen tales Súplicas, mandando se publique por Bando en la forma acostumbrada, y que se fijen los bastantes Edictos para que llegue a noticia de todos con oportunidad. Dado en la Ciudad de Betanzos a siete días del mes de Mayo año del mil ochocientos treinta y dos. Quirico Antonio Egaña. José Mosquera. Por su mandato Jose Maria Vidal Secretario. Es copia del edicto o Bando que en número de seis ejemplares escritos en otros tantos números de pliegos de papel de oficio se publicaron con Tambor y Pito y fijaron en los sitios de costumbre el mismo día de su fecha y lo Certifico. [Firmado] José Maria Vidal [Rúbrica].”

    Una vez más las autoridades y los vecinos de Betanzos se agrupaban alrededor de su Patrono Tutelar San Roque, con la esperanza de que con su intercesión la ciudad se librara de “tan nuevo y cruel azote”.

    El próximo 16 de agosto, como cada año, volveremos a renovar el Voto que actualiza nuestro agradecimiento al Santo de Montpelier, por los muchos favores y especial amparo demostrados a la población de Betanzos y sus Mariñas.