• Exposición homenaje a la artista Doña Pura Ponte

    23 septiembre 2019 • Blog

    Doña Pura González Ponte.

    A las 20,00 horas del pasado 16 de septiembre tuvo lugar en el Centro Cultural A Senra de Bergondo un caluroso homenaje a la pintora y ceramista doña Pura González Ponte, fallecida el pasado año, mediante la exposición de veinticuatro de sus obras y de la que fueron comisarias sus amigas y artistas doña Mary Carmen Calviño y doña Charo Ponte.

    En la tribuna figuran de izquierda a derecha doña Charo Ponte, don Mario García, don José Raimundo Núñez, doña Alejandra Pérez, doña Mary Carmen Calviño y don Manuel González.

    La gran afluencia de público aconsejó a la organización a trasladar la presentación al salón de actos que se hallaba al completo y mesa presidida por la alcaldesa de Bergondo doña Alejandra Pérez Máquez, acompañada por las comisarias de la exposición, el vicerrector de la Escuela Picasso de La Coruña, el representante de la familia y el cronista oficial de Betanzos, Miño y Paderne, responsables del interludio. Inició el acto la señora alcaldesa quien agradeció la gran participación ciudadana, la presencia de la familia y amigos de la artista homenajeada, colaboradora del municipio por haber impartido clases con total abnegación en el Centro Cultural de la localidad y en el de Lubre durante varios años, para seguidamente anunciar la intervención del cronista oficial, don José Raimundo Núñez, a quien hizo ofrecimiento para ampliar su radio de acción oficial a esta jurisdicción.

    Público asistente.

    A continuación del cronista hizo uso de la palabra don Mario García Herradon, Vicerrector de la Escuela Picasso de la Coruña, que efectuó un repaso sobre la trayectoria y buen hacer de doña Pura, y de su paso por dicho centro de formación artística y cultural, en el que se muestra al público una de sus obras, consistente en un extraordinario mural cerámico de 1’10 x 1’40 m., del que se presenta una reproducción fotográfica en esta exposición, por la dificultad de efectuar su traslado.

    Le siguieron las Comisarias de la Exposición, y en primer lugar la ilustre pintora doña Mary Carmen Calviño, gran amiga de doña Pura y autora del texto que figura en el programa de convocatoria, que amplió con impresiones sobre su personalidad, obra y vivencias, y que reafirmó con el sello indiscutible de hallarse ante “… una obra imperecedera, dignísima…”, realizada con gran sensibilidad y con la generosidad que la caracterizaban.

    Otro repaso, en la misma linea de acercamiento, fue realizado por la artista y comisaria doña Charo Ponte, compañera de aula de doña Pura en la citada Escuela Picasso, y muy vinculada al mundo del Arte desde su paso por la Universidad Popular Volshochschule de Frankfurt, cursos de arte floral de la escuela Catalana, de grabado en el Centro Internacional de Estampa Contemporánea de Betanzos, y en distintos estudios de pintores que la introdujeron en el difícil mundo de la acuarela, y quien hizo una cercana semblanza sobre su amiga, sus virtudes y actitudes como base del nivel artístico que ofrece en la pequeña selección y muestra de su importante obra.

    Acto seguido se dirigió al auditorio don Manuel González Ponte, hermano de la homenajeada y cuñado de don Antonio González Vázquez, quien agradeció la gran afluencia de público y las muestras de afecto mostradas hacia la familia por los asistentes, y a su término se escucharon fuertes y prolongados aplausos en honor de doña Pura, al igual que se produjeron al final de las respectivas intervenciones de los presentes en la tribuna.

    Cerró el acto la señora alcaldesa agradeciendo una vez más la masiva asistencia al homenaje, y para rogar que la visita a la exposición se efectuara en grupos, con el fin de facilitar una mejor percepción de la obra expuesta, de la que se podrá disfrutar hasta fin de mes.

    Al término de los actos y en la cafetería del Centro fue ofrecido un suculento ágape bergondés a todos los asistentes.

    En el centro, al lado de la alcaldesa de Bergondo, don Antonio González Vázquez viudo de doña Pura.

     

    Intervención del cronista

    Ilma. Señora doña Alejandra Pérez Máquez, alcaldesa del ayuntamiento de Bergondo, autoridades, familia de la homenajeada, las artistas doña Mary Carmen Calviño y doña Charo Ponte, comisarias de la exposición, don Mario García Herradon, Subdirector de la Escuela Picasso de La Coruña, señoras y señores, nos encontramos en este histórico y hermoso edificio de A Senra para rendir merecido homenaje a doña Pura González Ponte, ante una pequeña exposición de su amplia y variada creación artística desconocida por la mayoría en razón a la recatada actitud de la autora, cuyas manifestaciones culturales mantuvo en el anonimato por su humildad y propia voluntad.

    Contaba doce abriles cuando se traslada de domicilio de su Aboy natal, tierra de Frades, a la ciudad de La Coruña; en esta capital realiza sus primeros estudios en la Grande Obra de Atocha, con notorio aprovechamiento de la educación surgida de sus aulas, y de la formación humana que en todos los sentidos ilustran e infunden a los educandos. Pasado el tiempo entabla relación con el que había de ser su marido don Antonio, aquí presente, natural de Fiobre, con el que se unió en matrimonio el 31 de agosto de 1969, y establecieron su domicilio enfrente de la iglesia de Santiago de la ciudad herculina, desde donde realizó algunas obras artísticas con el monumento de fondo y una de ellas expuesta en la presente muestra. En el año 1980 trasladaron su domicilio a una casa de su propiedad en Fiobre, en este ayuntamiento de Bergondo y Mariñas de Betanzos, paraíso de sus efluvios e íntimas vivencias amén de estudio con telar, horno y obras de arte de su producción, en el incomparable marco del Golfo Ártabro, fuente de inspiración por el paisaje que adoraba y sobre cuyos panoramas dejaría la impronta de su ingenio hasta su tránsito el pasado año.

    Entiendo, a pesar de no ser un experto en la materia, que la hoy homenajeada doña Pura González Ponte, fue una mujer consciente de las dificultades atravesadas por las mujeres artistas hasta la segunda década del pasado siglo. También conocedora de la conveniencia de activar la autoconciencia como medio para lograr autonomía y con ello favorecer sus tendencias y actividades creativas, con la aspiración de formarse para afrontar los obstáculos existentes a falta de una preparación sistemática. Llegados a este punto tenemos que reconocer que por lo general la actividad artística femenina se traducía a la privacidad, de manera que permanecía oculta y ocupaba un lugar marginal en relación a la realizada por los artistas varones, sobre todo en la periferia donde el aprendizaje se limitaba a la costura y el bordado, y a lo sumo su creatividad se centraba en la elaboración de algún que otro álbum por el que se medía el gusto y el nivel de la interesada. Pura lo puso en práctica hasta triunfar en el intento.

    En este sentido su trayectoria en actividades artísticas y manualidades no conocieron límites y lo dicen todo, durante treinta y cinco años colaboró activamente con la Obra Social y Cultural Sopeña (OSCUS) de La Coruña, en la que desarrolló una importante labor cívico-social. Cuando se inaugura la Escuela de Arte Superior de Diseño Picasso en 1980, se matricula para asistir a las clases de Cerámica durante cinco años y hasta obtener la titulación de Graduada en Arte de esta especialidad, e institución en la que se expone al público un mural de su autoría con unas dimensiones de 1’10 por 1’40 m., cuya reproducción fotográfica podemos contemplar merced a las gestiones de doña Charo Ponte y la autorización de los responsables de dicha Escuela. Durante cuatro años formó parte del Grupo A-4 de La Coruña, que tan activamente participó en la restauración de la iglesia castrense de San Andrés. Durante trece años impartió clases de manualidades, cerámica, esmaltes, entre otras especialidades en el Centro Cultural del Ayuntamiento de Bergondo, y asimismo en el lugar de Lubre por espacio de tres años, con total entrega y generosidad.

    Sirva como ejemplo de su característica y reconocida modestia, que habiendo viajado en un crucero por el Egeo y compartido mesa con nuestros respectivos cónyuges, en pleno raciocinio de mi amistad con su marido don Antonio González Vázquez, asimismo compañero de trabajo y relación generacional con nuestra casa, y por tanto enterada de mi pertenencia al patronato del Centro Internacional de la Estampa Contemporánea (CIEC), con sede en la Casa Núñez de Betanzos y de mi ejercicio como cronista oficial, no hizo mención alguna sobre sus manifestaciones artísticas, creaciones pictóricas y labor socio-cultural, a las que venía dedicando la mayor parte de su tiempo y existencia.

    Aunque todos Uds., tienen sobrada constancia de su ademán pacífico y conciliador, en razón de su amistad, vecindad o simple trato, no es de general conocimiento el legado artístico que ha dejado y las huellas de sus enseñanzas en su deambular por el mundo de La Cultura, con la consabida templanza, paz y sosiego que la caracterizaban, y virtudes que sin duda alguna han quedado plasmadas en la pintura de cámara de puertas adentro, en los sencillos trazos de sus dibujos, en la soltura de sus aguadas, en el cuidado diseño de las vidrieras, en la sonrisa de sus cerámicas o la representación de un fruto del castaño casero, la espigada ilustración de sus muebles y enseres cotidianos, armarios, baúles, mesas, sillas, chineros y hasta puertas, la urdimbre del telar en pleno proceso, de naturaleza muerta con retratos y ramos de flores en constante primavera y adorno, realizaciones en las que impera la dignidad, la instrucción y el buen hacer que supo transmitir al prójimo con consabido altruismo, y ambiente compartido en plena armonía con sus allegados hasta el punto de mantener inmutable su influjo vital.

    La natural ausencia de la creadora de la presente manifestación artística, que de forma extraordinaria contemplamos merced a la cortesía de don Antonio, aunque nos priva de la interlocución permite el acercamiento a los aledaños de su sensibilidad y sentimientos, tanto por la temática seleccionada como por la factura y disposición de la obra. Del mismo modo faculta el acceso virtual a su domicilio y nos recibe con el carro del País en la frondosidad de los límites, un lujo de acuarelas en distintos tiempos y un solo espacio; en la visita comparecen a sus pies las riberas del Regueiro y en la otra banda los reflejos de la Xurela en la orilla de nuestro habitáculo, en plena concordia con la Ría de Betanzos que las baña hasta perderse en el horizonte, sin faltar Montecelo y su torre al centro superada por la exuberancia. Están presentes sus memorias coruñesas tras los vanos de la intimidad, con su constante apreciación del gótico granítico y piedra salvaje; algunos paisajes de Santañy, enfrente de la isla de Cabrera, con el molino y sus velas al viento, de tan entrañable recuerdo de las vacaciones y encuentros familiares; ramos de flores con el colorido de los pétalos, que saben de aromas, gustos y perfumes, sin temor a las estaciones que condicionan el florecimiento; jarrones de cristal decorados con fina sutileza, modelados de cerámica que cobran vida, decoradas telas… En fin toda una muestra de su arte.

    Es para mí un honor el participar en este merecido homenaje y felicito a la familia por su disposición en dar a conocer la inédita colección de la artista y al Ayuntamiento de Bergondo su apoyo a la exaltación de su vecina y benefactora doña Pura González Ponte, para quien les ruego un fuerte aplauso de reconocimiento.

    Muchas gracias.

    Durante la instalación el día 13, con las comisarias y don Antonio González.