• La Feira, ¿Franca?

    6 julio 2000 • Blog

    Cartel de la III Feira FrancaA pesar de que no nos agrade que se numere la Feira Franca Medieval, la III, del año 2000, encierra sorpresas y esconde verdades, tantas como la propia idea.

    En los registros municipales 608 y 1360, de 20 de Febrero y 24 de Abril de 1998 respectivamente, hemos aportado la idea de esta iniciativa, y abundoso y suficiente material para hacer realidad la Feira Franca Medieval de Betanzos.

    Como todo proyecto realizado por el cronista oficial que suscribe, siempre hemos otorgado su paternidad al Ayuntamiento de la ciudad, sin otra contrapartida que la de entender nuestro servicio a la ciudadanía, y por supuesto guardando el silencio de la inventiva, como bandera.

    Ya en 1998, año de la primera edición, el luto por la pérdida de nuestro padre no nos permitió dar lectura al pregón, si bien el texto fue aprovechado para ser leído y firmado por otra persona, con tanto disfraz como el que cubría sus prominencias, forma, que no fondo, y con el desenfado tradicional de quien suple sin suficiencia.

    En el siguiente año, mantuvimos nuestra colaboración inicial, y la desfachatez hizo su aparición al aparecer un supuesto padre de la criatura, el mismo que el ayuntamiento pagaba para organizar la Feira Franca Medieval de Betanzos. Todo un despliegue de prensa para bautizar lo que ya estaba bautizado; toda una idea, y de esto no les quepa duda. Y la prensa, de ingenuo fedatario con una noticia de contento, como el tonto con la tiza.

    Este año 2000 nos hemos negado a participar en defensa de nuestro criterio, que no es otro que el de que la Feira Franca Medieval de Betanzos es de todos, y que no tiene creador, sólo el ayuntamiento como director y coordinador de la república, sin protagonismos particulares, cuyo vicio parece perseguir nuestros proyectos más ambiciosos, en favor de la ciudad.

    La desfachatez se muestra en el libro-programa de la presente edición, donde en contra de nuestra voluntad figuramos en el apartado de colaboradores especiales, cuando entre los textos que lo ilustran se fusila nuestro trabajo “Una subasta en el atrio de Santa María en el siglo XVII“, publicado en el mes de Mayo de 1998, en el nº 66 de “Betanzos e a súa Comarca”, de ACEBE, sin cita de la procedencia, y con la intención que la mente menos privilegiada se puede imaginar, aunque se trate de una publicación editada por el Excmo. Ayuntamiento de Betanzos.

    Al igual que yo, el sabio lector encontrará una respuesta adecuada, a la actuación de las autoridades que consienten conductas tan poco elegantes, en la Ciudad de los Caballeros.