• Betanzos: la Venela del Pastel y la Casa Gótica de los Villouzás

    28 junio 2015 • Blog

    La calle del PastelEsta calleja se encuentra situada al Nordeste de la población, perteneciente al barrio de San Francisco y pone en comunicación la Rúa Traviesa con la Puerta del Puente Viejo. Por su disposición orográfica puede asegurarse que es la más complicada de las cinco travesías de la Rúa Traviesa que encabezó desde agosto de 1888 al 21 de abril de 1988, en sendos cambios del callejero local, quizás por su condición de vía de servicio de los edificios que abren sus fachadas a las calles principales que la enmarcan, y por contar tan sólo con un inmueble que la confronta.

    Como callejón era tratada el 18 de julio de 1707, en la venta otorgada por Agustina y Pascua Vaamonde Andrade y Figueroa al platero Paz González y a su mujer Andrea Vázquez de Castro, de la mitad de la casa en que habían habitado y fallecido sus padres Victorio Bermudez y Margarita de Andrade Vaamonde y Figueroa, por foro que les había hecho don Diego Bugueiro y Vaamonde, vecino de Cortiñan, cuyo directo dominio le vendería al presbítero Simón de Seijas para la capilla fundada por don Baltasar de Ulloa y Seijas, Alguacil Mayor del Reino de Galicia y mayordomo que había sido de su pariente don Francisco de Aguiar Seijas y Ulloa, arzobispo de Méjico, natural asimismo de Betanzos:

    “…en esta dha ciud y calle de los sombrereros que ace frente a dha Calle y espaldas al callegon que baja de la Ruatrabiesa a la puente bieja…” (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 967, folio 49, del escribano Pedro de Lago Alemparte, del número de Betanzos).

    Esto antes de que le cambiaran el nombre por calle de los Plateros, según ya hemos documentado al tratar sobre ella, y edificio con sendas fachadas a esta calle y a la travesía que nos ocupa, según va dicho.

    Otro tanto sucedía el 26 de octubre de 1810, en una denuncia del presbítero don Cayetano Antonio de Quiroga, en su nombre y en el de los demás hijos y herederos de don Jacinto de Quiroga y de doña María Isabel Martinez das Seijas, en la que expone que:

    “…nuestra Casa matris se halla constituida en la Calle de la Platería de esta misma Ciudad, abrazando la callejuela que baja de la Rua Trabiesa a la Puerta del Puente Viejo confinando por dos Costados con otras casas de distintos dueños, y como por la de el ynferior que es una qe Don Luys Fernandez adquirio a los herederos de Dn Juan Viqueyra, habiendo venido a ella a hacer morada no hay duda la mejoró…” (Archivo Municipal de Betanzos. Caja 3.526, sin catalogar).

    Acondicionamiento que contemplaba la construcción de una chimenea clandestina que les perjudicaba. Se trata del noble edificio barroco situado enfrente de la Puerta del Puente Viejo con el nº 7, que mantiene el lateral orientado al Sur, patio y puerta traseros a esta calleja. Dichos don Jacinto de Quiroga y doña María Isabel Martinez das Seijas, tuvieron además al licenciado don Antonio Vicente Quiroga, Regidor de Betanzos y abogado de la Real Audiencia de Galicia, que casó en la iglesia de Santiago de Betanzos el 18 de enero de 1790 con doña Manuela Troche y Romero (Archivo Diocesano de Santiago. L.S. nº 19), hija de don Jacobo Troche y Silva, Corregidor por S.M. que fue de esta ciudad, y de doña María Romero, su mujer; don Pedro de Quiroga, cura y rector de San Payo de Brexo, y a doña María de Quiroga y Seijas, que casó con don Salvador Collazo, vecinos de San Juan de Vilamourel.

    Enfrente del costado Sur de la casa antecedente se encuentra la casa nº 5, construida por nuestro antepasado don Lopo García Pardo de Villouzás o también don Lopo García de Villouzás (siglo XV), conocida popularmente como La Casa Gótica, la vivienda más antigua de la ciudad y una auténtica joya de nuestro patrimonio histórico-monumental, y cuyo costado Norte es lindante con esta venela, conformando ambas la embocadura viaria más excelente del recinto de la ciudad (sobre los Villouzás y otros Linajes Mariñanes remitimos a nuestra Historia Documentada de Betanzos, Fundación Caixa Galicia 1984, Tomo I, página 589). Fueron los Villouzás los responsables de la construcción de las primeras murallas de la ciudad, y a ellos pertenecía igualmente la torre medieval que levantaron en su palacio de la croa del Castro de Untia, conocida indistintamente como Torre de Villouzás o Torre de Lanzós, y denominación esta última aplicada desde que se posesionaron de ella los señores de la Casa de Lanzós en el siglo XVI, progenitores de los Condes de Maceda.

    El 1º de julio de 1791, don Pedro Botana y Espiñeira, Archivero Mayor del Archivo General de Marina, y su mujer doña María Juana Felipez del Villar y Becerra, hidalga brigantina, vecinos de Ferrol (provincia de Betanzos) y con casa en Gondoriz, feligresía de San Salvador de Villozás, otorga poderes y consentimiento a su mujer para que pueda administrar su hacienda privativa. En uso de estas facultades le afora a su hermana doña Narcisa Phelipez del Villar y Becerra, casada con don Blas Antonio Montoto, oriundo de Mondego, vecinos de Villozás, esta Casa Gótica de los Villouzás, que había sido aforada el 3 de marzo de 1659 por don Pedro Bermudez de Castro y Andrade Villouzás, asimismo conocido por don Pedro de Andrade y Santiso, Señor de las Casas de Bañobre, Leiro, Vilachá, Callobre y otras, y doña Ana de Taibo y Moscoso, su mujer, a don Felipe de Lamas do Canto y Lago y a su mujer María Alonso de Montaos, por ante el escribano Benito Rodriguez de Lago, quien a su vez la vendió el 16 de abril de 1668, por 3.300 reales de vellón, a don Antonio Ares de Guntin y Parga y a doña María de Villar y Robles, su mujer, por escritura que pasó por ante el escribano Pedro de Aguiar y Quiroga, a saber:

    “…la ssu cassa q tienen y esta ssita en la calle que llaman de ssobre la muralla Y baja desde la de los Sonbrereros a la puerta de la entrada de la puente biexa y por una parte açe frente a la cassa del rregor (Regidor) Don Venito Sanchez de la torre q finco de Dona Ursula melendez de Texeda fundadora q fue del Colessio de san nicolas desta dha ciud Y por otra parte en Cassa q finco de andres fernandez Vasconçelos Difunto q al preste (presente) lleba y posee el lzdo Rodrigo fociños noguerol Clerigo Cura y Ror (Rector) de la parroquial de ssanta mª Sª (Señora) del açougue della, y por otra parte en Cassa q finco de Juan faraldo de Loureiro snº (escribano) en q bive Venito Perez hermida ssnº de numero como yerno del arriba dho, Y açe frente a la tienda q hesta sobre la muralla, que ansimismo Vende y por una parte que hes la de atras mira al ospital de nrª Señora la anunziata desta dha ciud y ssobre placa de cassa q llevan los erederos de antonio Vasqz Bezerra platero difunto y por un lado ansimismo açe frente a la Casa del dho Regidor Don Venito Rs de la Torre y por otra tanvien otra q finco de Antonio de Montaos sonbrerero…Con mas le vende y da en venta…toda la parte y quiñon de la placa de casa arriba referida y esta pegado a ella…y por la parte de atras en Casa q finco del dho Andres fez Vasconçelos…” (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 506, folio 16).

    Algunos personajes que se citan en la escritura antecedente, figuran en nuestro artículo La antigua Calle de los Sombrererosal que remitimos. Habría de heredar esta casa del dominio de los Villouzás su hija doña Isabel María de Robles, casada con don Manuel Antonio Felipez del Villar, de quien pasó a su sobrino don Cayetano Felipez del Villar, casado con doña Juana María Martinez Becerra, y por el testamento de éste último, otorgado en 1744 por ante el escribano Francisco Antonio de Cortes, le legató a su hija y otorgante doña María Juana Felipez esta casa con su fundo y dos altos, con la condición de pagar a la Casa de Bañobre los 16 reales y medio anuales en el mes de marzo de cada año y de cumplir con las condiciones del foro originario:

    “…sita en esta ciudad que hace frente a la calle que sube desde la puerta del puente viexo a la de los sombrereros o Plateros… testando por su trasera con otra de Doña Maria Isabel Martinez viuda de Don Antonio Jacinto Quiroga, por la parte del Norte digo Travesio con Callejon que sube a la calle de la Ruatraviesa, y por la del Solano o Levante con casa que posee Maria Antonia Rigueira viuda de Manuel de Castro Lemos y Marzoa…foral de la casa y Maiorazgo de los Freires en la feligresia de Santa Maria de Castro coto de Bañobre…” (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 2.329, folio 83, del escribano Joaquin de Espiñeira y Aguiar, del número de Betanzos).

    El mayorazgo de los Freire también pertenecía a la Casa de Bañobre. Por otra parte, el susodicho don Cayetano Felipez del Villar, era el segundo hijo de los siete legítimos de don Alonso Antonio Felipez del Villar y de doña Isabel María de Robles, puesto que tuvo una hija natural llamada doña Eusebia María Felipez del Villar con doña Bernarda González das Seijas, siendo soltera. Don Cayetano habitaba en su casa de la Plaza Real o del Castro y fue enterrado en el Altar Mayor de la iglesia de Santiago, era nieto del capitán don Alonso Felipez y de su mujer doña Lucía González del Villar, hermana del bachiller Bartolomé González del Villar, cura y rector de Santiago de Betanzos y del doctor don Gregorio González del Villar, cura y rector de San Martin de Tiobre y Nuestra Señora del Camino (título expedido por el arzobispado de Santiago el 20 de diciembre de 1634), quien dotó a su hermana el 14 de mayo de 1646 y como puede observarse perteneciente a una familia de gran valimiento en la sociedad de la época (Linajes Mariñanes, genealogía elaborada por el autor con fondos de su archivo familiar).

    Los señalados doña Narcisa Felipez del Villar y Becerra y su marido don Blas Antonio Montoto, tuvieron por hijo único y heredero de los vínculos que poseen a don Antonio Montoto Piñeiro y Becerra, que casó con doña Francisca Rodriguez Dopico, de cuyo matrimonio fue fruto el licenciado don Francisco Montoto, abogado de la Real Audiencia, quien al quedarse viudo casó en segundas nupcias con doña Benita Amenedo y Parga, y residían en Gondoriz en compañía de su madre, que figura como viuda en 1810 (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 2.547, folio 74, del escribano Antonio Ramón de Agra, del número de Betanzos). Con su segunda mujer tuvo por hijos a doña María, don Pedro, don Tomás, doña Antonia y doña Josefa Montoto, a cuyas nietas legata doña Narcisa, el 9 de septiembre de 1810, en su testamento:

    “…la casa que de dos altos tiene en dicha ciudad de Betanzos, y calle Encima del Turrion, que confina por el Lebante en otra de Don Luis Garcia, Sur en otra de Don Caitano Quiroga, Poniente con el Callejón que da transito desde la nombrada Rua Trabiesa a la Puerta de la Puente bieja, y por el Norte y Nordes con la calle que baja de la nombrada de los Plateros a dicho Puente biejo, del Dominio del Señor Don Joaquin Tenrreiro, a quien se le paga de pension diez y seis Reales vellon por el mes de Marzo…” (Ibídem, folio 78).

    Con la advertencia de que la mitad de la casa es “…para la Dª María ynsolidum, y la otra mitad para las Dª Antonia y Dª Josefa…”, y pensión a satisfacer a don Joaquin Tenrreiro, a punto de ser titulado Conde de Vigo, como sucesor en el mayorazgo de los Freire. El Turrion citado hace referencia al que existía en la Puerta del Puente Viejo, que aunque fue convertido en vivienda mantuvo su antigua denominación (Vid. Reforma de la Puerta del Puente Viejo en el siglo XVII. que hemos publicado en el periódico Betanzos e a súa Comarca del 1 de noviembre de 2004, pág. 30). El 23 de marzo de 1822, testaba don Antonio Montoto ante el escribano don Antonio Ramón de Agra, en el que consta haber tenido otro hijo llamado Francisco, menor de edad, y el 24 de noviembre de 1823 fallecía por “…muerte a resultas de un Balazo que le habian tirado unos ladrones y asesinos que robaron y asaltaron su Casa…” cuatro días antes (Ibídem. Protocolo 3.448, folio 267, del escribano Feliciano Vicente Faraldo, del número de Betanzos), uno entre tantos sucesos del mismo género que suelen prodigarse en los periodos revolucionarios, como ocurrió durante el Trienio Liberal, y que lamentablemente se prolongarían en el tiempo.

    La "Casa Gótica", foto de Luis Veiga.En esta Casa Gótica habitaba a mediados del siglo pasado doña Justa, que tratábamos por su relación con doña Rosa la tía de nuestro malogrado amigo el sellero don Luis López Cagiao, quien nos proporcionó las monedas romanas que había encontrado trabajando en una heredad de “Betanzos o Vello”, feligresía de San Martin de Tiobre, que he depositado en el Museo das Mariñas al tiempo de formarlo en el año 1982, por encargo del propio alcalde y respaldado por la Corporación Municipal, y solemnemente inaugurado el 25 de febrero de 1983, acto seguido de mi toma de posesión como cronista oficial de Betanzos.

    Desgraciadamente, el 2 de octubre del año 2008, fue desmontada la artística y noble fachada de la Casa Gótica, por la insensatez de su actual propietario el aparejador don José Luis Lousa Souto, heredado de su ascendiente don José Lousa Dapena, sin haber solicitado el correspondiente permiso municipal, posiblemente a la espera de que se lo restaurara el Estado, durante el accidentado mandato de la alcaldesa doña María Dolores Faraldo Botana, con cuyo equipo de gobierno no tuvo los alcances suficientes para lograr una adecuada e inmediata solución y con los resultados que tristemente están a la vista. Nos abruma pensar que incluso la Justicia no hubiese sido capaz de solventar el dislate generado, sobre todo por tratarse de una ciudad declarada Conjunto Histórico-Artístico.

    La denominación como Calle del Pastel la encontramos documentada en el Repartimiento de la Contribución de Utensilios de 1824, y en la que habitaba un solo vecino, y en el padrón municipal de habitantes correspondiente al año 1843 se asienta que en esta calle existe un solo edificio deshabitado.

    El 7 de octubre de 1848, declaraba por ante escribano doña Ramona de Sande, viuda de don Juan Antonio Méndez, y vecina de Santa Maria de Villadavil (Arzúa), que el día 4 del pasado mes de marzo había aforado al escribano don Jacinto de Rego, vecino de Betanzos, por ante don José Curros y Casal, escribano del Tribunal Eclesiástico de Santiago:

    “…una casa que está al respaldo de otra perteneciente a Dn. Manuel Pardo Osorio en la Calle de la Ruatrabiesa de esta propia Ciudad y empareja con la en que vibe el mismo Rego, y cae sobre el salido de la de Dn. Juan Alfonso, con su Bodega que dice ala Venela del Pastel, y una Tienda ala izquierda entrando por el portal de dicho Osorio que da serbicio ala repetida Casa…” (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 4.096, folio 238, del escribano Juan Arines Montenegro Troncoso, del número de Betanzos).

    Y debido al estado de deterioro y a la gravosa pensión anual de 120 reales, por esta escritura de reducción se la rebaja en lo sucesivo a 80 reales de vellón. La casa habitación de don Jacinto de Rego, era el antiguo nº 8 de la Rúa Traviesa, contaba 33 años de edad, su mujer doña María Menlle 28, y su hija Adelina 6 años, además de su criada Dominga Cachaza (doña María Menlle, falleció el 20 de octubre de 1891, siendo abuela política del célebre poeta, periodista y médico don Fernando García Acuña, casado con doña Consuelo Pedreira Rego, propietario de la casa nº 25 de la Rúa Traviesa, colindante con la de don Marcial Núñez Taboada, nuestro tercer abuelo). Tal y como ilustra el documento antecedente lindaba con el salido de la casa del comerciante ancarés don Juan Alfonso, que era el antiguo número 4 de la calle de Sobre la Muralla, donde habitaba con doña Luisa Pita, su mujer, natural de Ferrol; aparte estaba domiciliado el escribiente don Benito Paez y su mujer doña Estrella Alfonso, con la que tenía un niño de 10 años, y de criado a Juan Mato, natural de San Martín do Porto.

    Estamos ante el actual nº 6 de la Rúa Traviesa e inmediaciones, y casa construida en 1902 por don Manuel Sánchez Suárez “Limiñón”, quien demostró gran capacidad creativa como ebanista en puertas y galerías, algunas con tallas de simbología masónica y con claros elementos modernistas, y que dirigió la obra de los canteros y alarifes con sumo acierto, hasta convertirla en una auténtica mansión de exquisito gusto. Una joya que asimismo embellece la otra bocacalle de esta venela por la parte que toca a la primitiva Via Travessa, que ya existía con anterioridad a la concesión del traslado poblacional de Betanzos por privilegio rodado del Rey Alfonso IX, otorgado en Valencia de don Juan el 13 de febrero de 1219.

    A finales del siglo XIX, la insalubridad existente en esta travesía habría de generar la crítica de la prensa local, como la aparecida en el diario El Mendo del 28 de julio de 1891, en cuya Crónica de las Mariñas puede leerse:

    ” En el primer callejon de la Ruatraviesa, que corresponde á la parte posterior de la de los Plateros, depositanse muchas inmundicias y son arrojadas, con frecuencia, aguas demasiado sucias.

    Los vecinos créense con derecho á esperar que la comisión de policía urbana gire una visita á aquel callejón y se entere de las malas condiciones higiénicas en que se halla”.

    Por supuesto una llamada de atención a los servicios de vigilancia y de limpieza municipales para que tomaran las medidas pertinentes. Y suelto en el que claramente se identifica su situación en relación a la paralela y principal, según hemos señalado.

    El 22 de noviembre de 1903, durante el tercer mandato del alcalde don César Sánchez San Martin, que gobernó en tres ocasiones (13-02-1882 a 25-02-1884, 2-01-1886 a 1-07-1891 y del 1-07-1899 al 15-12-1905) y en la segunda fue cuando verificó el cambio del nomenclátor (agosto de 1888), se publica el pliego de condiciones para la subasta de las obras de la Primera Travesía de la Rúa Traviesa. El ayuntamiento le había encargado el proyecto a don Pedro Cruz González, ayudante de Obras Públicas provinciales, cuyo presupuesto ascendía a 1.102’67 pesetas de ejecución material y el de contrata a 1.268’07, en que fueron rematadas a don Manuel Sánchez Suárez “Limiñón”, a quien afectaban especialmente por lindar con su casa, según va dicho. Dado que se trataba de una travesía con mucha pendiente y por tanto de complicada resolución, fue preciso efectuar un replanteo el 24 de diciembre de 1903, con el fin de agrupar ocho peldaños entre los perfiles 1 y 4 del proyecto, y emplazar dos en lugar de uno entre los perfiles 10 y 11. En la sesión municipal del 15 de junio de 1904 ” Se da cuenta de una certificación del arquitecto D. Pedro Cruz dando por útiles las obras ejecutadas en la primera travesía de la Ruatraviesa”, noticia que mereció espacio en el periódico La Aspiración del siguiente día 19, y en consecuencia en la sesión del 15 de julio de 1904, se ordenaba a la depositaría que librase 968.- pesetas al sobredicho maestro como liquidación por las obras realizadas (Archivo Municipal de Betanzos. Caja 39, sin catalogar).