» La Historia se hace con documentos… Nada suple a los documentos
y donde no los hay, no hay Historia «
(Introduction aux Études Historiques. Livre I- Chapitre I.
V. Langlois, Charles Seignobos).

La parroquia de Santa Cruz de Mondoy pertenece al Ayuntamiento de Oza de los Rios, que tras fusionarse con el Ayuntamiento de Cesuras se convirtió en el municipio de Oza-Cesuras, por Decreto 83/2013 de fecha 6 de junio de 2013 (BOE, 145, del del 18 de junio de 2013, páginas 46110 a 46124). En cuánto a la feligresía de San Martín de Brabío pertenece al Ayuntamiento de Betanzos, que al igual que la anterior están situadas en la Histórica Comarca de Las Mariñas de Betanzos.
En una escritura pública del año 1590, por la que Juan García de Santa Cruz, vecino de la feligresía de Santa Cruz de Mondoy, vende por ante escribano al clérigo Pedro Vázquez de Orjas, señor del Coto de Recemil de Parga, unas propiedades en San Martín de Brabío, consta la situación de ambas feligresías en dichas Mariñas de Betanzos, y documento que fue redactado del tenor siguiente:
» SePan quantos esta carta de Venta Vieren como yo juan garçia de santa cruz Vezino de la felegresía de santacruz de mondoy mariñas de betanzos, questoi presente, otorgo E conosço Por esta presente carta, que dende oy dia dela fecha y otorgamiento della en adelante, para en todo tiempo de siempre Jamas por mi e por todos mis Hijos y Herederos y susçesores que despues de mi benieren e susçedieren y en nombre de todos mis hermanos y hermanas e de todos sus Hijos y Herederos y susçesores que despues dellos Benieren e susçedieren, Por los quales e por cada uno dellos me obligo con my personas y Ves (bienes) e presto susfiçiente cauçion de rrati que ellos e cada uno dellos aberan por bueno Firme Vastante e Valedero, todo quanto en esta dha scriptura sera contenido e que contra ello ny parte dello no hiran ni bendran ahora ni en tiempo alguno, que bendo firmemente e luego remato por propio diezmo a dios sin çenso pension ni otro trebuto alguno a pedro Vazquez de orjas clerigo e Vezino de la felegresia de san julian de grijalba, e para sus herederos e susçesores que despues del benieren e y susçedieren e para en todo tiempo de siempre jamas, conbiene a saver que ansi os bendo y Luego rremato al dicho pedro Vazquez clerigo señor del coto de rresçemil de parga e mende, hes a saver hos bendo Un pedaço de soto de castineiros bravos que yo tengo en bravio mariñas de betanços con su terratorio e propiedad donde los dichos castineiros estan sitos e segun quel dicho pedazo de souto con su terratorio esta sito t çerrado de dentro de otro soto de castineiros del dho pedro Vazquez de orjas clerigo Junto de la buestra granja de bravio, el qual dicho pedazo de souto con sus castiñeiros terratorio e propiedad hos bendo Por propio diezmo (roto, a ) dios sin pension alguna e por precio e quantia de setenta e siete reales que luego en nombre de dicho pedro Vazquez clerigo me dio / y Pago y entrego Alonso Fandino Vezino dela frª (feligresía) De sanpayo de Aranga e yo rrescibí en un doblon de oro y en Reales de plata sin dellos faltar ni rremanesçer cosa alguna En presençia de mi el presente scrivano pucº (público) e testigos dela qual dha paga y entrega rresçibo delos dichos setenta e siete rreales yo el dicho escribano doy fee que se hizo paso e pago en mi presençia e de los tºs (testigos) ynfraescriptos…» (Archivo del autor, escrituras de particulares).

El sobredicho clérigo Pedro Vázquez de Orjas, apodado «El Indiano», había registrado mámoas (A. Martinez Salazar, BRAG III, 1909-1910, páginas 25-26), por Real Cédula del Rey Felipe III del 26 de mayo de 1606, por la que le permite a éste clérigo del monasterio de Osera, el abrir mámoas del Reino de Galicia, como lo efectuó en la de Costa Freiría, ayuntamiento de Vigo, en búsqueda de tesoros.
En la ciudad de Santiago de Compostela el 18 de agosto de 1650, el licenciado don Pedro Pardo de Andrade Canónigo de la Catedral, por ante Domingo de Santiago, escribano del Cabildo catedralicio, pide que se abra el testamento de su hermana doña Antonia Pardo de Andrade, mujer que fue de don Antonio Sánchez Pulleiro, Alcalde Ordinario de la ciudad de Santiago en 1644 y Contador de la Santa Inquisición del Reino de Galicia (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 636, folio 91, del escribano Esteban Rodríguez de Presedo del número de Betanzos) y fallecida este mismo día (Archivo de la Catedral de Santiago. Protocolo 193, folio 45, del escribano Domingo de Santiago del Cabildo de la misma). Había otorgado sus últimas voluntades por ante el mismo escribano diez días antes, el 8 de agosto de 1650, y entre otros mandatos funda vínculo y mayorazgo, en cuya primera disposición nombra sucesor a su hermano don Rodrigo Pardo de Andrade, con la condición de que se haya de casar con doña Antonia de Porras, hija del Regidor santiagués don Gonzalo de Porras y de doña Catalina Álvarez y Arris, y en segundo lugar al sucesor «… de la Casa de Santa Cruz de Mondoy en las mariñas de betanços…», que fundó mi tío don Juan Rodríguez de Ponte y Andrade Canónigo de Santiago, y que hoy posee el Canónigo don Pedro Pardo de Andrade, mi hermano, sucesor en dicha capilla y patronato del Sr. Santiago de la iglesia de San Benito del Campo de esta ciudad, donde está enterrado su marido y que ambos habían adquirido, con tal que «… no se casen con persona que tengan Raza de Xpianos nuevos…» , y nombra como heredera universal a la sobredicha capilla (Ibídem. Folio 49).
Los cumplidores del difunto Canónigo don Pedro Pardo de Andrade, en la feligresía de Santa Cruz de Mondoy, el 14 de mayo de 1664, el racionero Domingo do Pereiro y Montaos y el padre maestro fray Mauro de Ponte y Andrade, con el fin de cumplir los mandatos de su testamento y codicilio, otorgados por ante los escribanos de Santiago Domingo de Leirado y Antonio de Castro Jaspe (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 490, folio 84, del escribano Andrés Vázquez de Parga del número de Betanzos). En concreto el que señala la fundación de una Capilla advocación de Nuestra Señora de la O en la iglesia de Santa Cruz de Mondoy, en la que tenía casa y donde puedan enterrarse los sucesores (Ibídem. Folio 92), y don Gabriel de Noboa Pardo y Andrade, vecino de San Cristóbal de Dombodan en Arzúa, como padre y administrador de doña Antonia de Noboa Pardo y Andrade, sucesora entre otros del difunto, en unión de su rector y cura el licenciado Juan da Espiñeira, convienen en la búsqueda de terreno y trueque de él para la misma capilla (Ibídem. Folio 87), que había determinado se fundara el tío del difunto y canónigo don Juan Rodríguez de Ponte, donde además de las misas ordenadas por sus abuelos don Nuño de Ponte y Andrade y su mujer doña María Rodríguez da Rigueira Freixomil y dicho Canónigo don Juan y otras que situó doña Antonia Pardo de Andrade, mujer que fue de don Antonio Sánchez de Pulleiro, dicho difunto fundó una misa semanaria «… de manera que para la fabrica de dicha Capilla… el probisor deste arzobispado dio comision … al licenciado Don Antonio Sanchez de Ponte y Andrade canonigo… y abiendo reconoscido dicha yglesia y adrio della se allo ser conbeniente la pared hacia un pedazo de guerta que esta pegado a dicha iglesia que es de la cura…» (Ibídem. Folio 83), y trueque de terrenos que se efectúa seguidamente (Ibídem. Folio 87).
No cabe duda que el cambio promovido por académicos y políticos con la creación de la Reserva de la Biosfera Mariñas Coruñesas y Tierras del Mandeo, declarada por la UNESCO el 28 de Mayo de 2013, manifiesta el relativismo al uso que esconde la indiferencia hacia la verdad, al no contar con el soporte preciso de las fuentes documentales como prueba indiscutible de los hechos reales y como base de la Historia, lo que evidentemente justifica la continúa denuncia de lo falso. Un cambio forjado en aprovechamiento de la puntual debilidad institucional de la Ciudad de Betanzos, hasta el punto de que alguno de sus destacados concejales de aquel entonces, fue situado en los órganos de gobierno de la citada Reserva.
Y simplemente para dejar constancia de semejante desatino, manifestamos una vez más que durante los más de cincuenta años que llevamos realizando investigaciones directas en los Archivos, jamás hemos localizado documento histórico alguno que haga referencia a las mariñas coruñesas. No cabe duda de que como es habitual, la ciudad herculina, pusiera en práctica el adagio que reza » La Coruña Rabuña», para medrar a costa de los demás y siempre en perjuicio de las poblaciones de su entorno (Vid., la entrada en esta Web «Miño; El Almacén, fabricado por catalanes en el siglo XVIII -II-«, del 31 de octubre de 2016).