• Betanzos: la antigua Calle de Juan da Fraga o del Oro

    11 junio 2015 • Blog

    Calle del Oro, circa 1980.Se corresponde con la cuarta Travesía de la Rúa Traviesa (1888) y más tarde de José Antonio Primo de Rivera (1939); se encuentra orientada al Norte de la ciudad y perteneciente al Barrio de San Francisco. En los siglos XVI-XVII los moradores de esta calle la bautizaron con el nombre de un carismático sastre llamado Juan da Fraga, vecino de la misma, y que compartió con el de Calle del Oro, posible apreciación debida al establecimiento en ella de algún orfebre.

    Esta calle se vería arrasada por los incendios generales de 1569 y 1616. En el Arruamento o padrón de las casas afectadas por la última de las quemas citadas, se encuentran divergencias con el plano formado al mismo tiempo por el pintor Antonio Vázquez de Castro, de manera que en el primero se la conoce como Rúa do Ouro y en el segundo como Travesía Para la puente bieja, como demostración de que algunas nominaciones cayeron en desuso o pasaron al olvido, como es el caso de su denominación como Calle de Juan da Fraga.

    En el mes de enero de 1613 Juana Pérez, soltera y libre, le vende por veintiún ducados al labrador Antonio Palmeiro, asimismo vecino de Betanzos:

    “…La su bodega que hesta caneirada de sobre si pegada contra que sale a la calle del oro que la otra que le bende hes la que sale a la calle que baja de la rrua trabessa a dar en la casa de Antonio Bazquez pintor que ase fruente la dha bodega que le bende con casas de Diego Ares Dorto y como sale a la calle y testa por la parte de abajo en casa de Basco Lopez de Castañeda y en cassa de Juan Garcia Carrion por la parte de arriba segun questa debajo de la casa de la dha Juana Peres y se la vendio con sus entradas y salidas…” (Archivo Notarial Coruña. Protocolo 200, folio 161, del escribano Juan Rodriguez Fernández, del número de Betanzos).

    Hace cuatrocientos años, el 2 de mayo de 1615, el mercader Juan García, vecino de Betanzos le vende a Mayor de Fisteos, viuda de Alberto de Afonsin:

    “…Una casa que ay tiene en la calle que sube para la rrua trabiesa que se diçe la calle de Juan de Fraga con su alto y bajo…” (Ibídem. Protocolo 209, del escribano Lorenzo de Ponte y Andrade, del número de Betanzos).

    En el citado Arruamento, la compradora figura y era conocida como María y vecina de la Rua do Ouro.
    El 22 de octubre de 1617, se concertaba con su yerno el pedrero Antonio de Lendoy, asimismo vecino de Betanzos, para que se la construyera de nuevo:

    “…La dha Mayor de Fisteus thenía una placa y sitio de casa en la Calle Trabiessa, quel dho Antonio de Lendoy la a de lebantar paredes y maderalla hasta ponelle el tejado que a de ser terrena…” (Ibídem. Protocolo 96, folio 196, del escribano Alonso López Ballo, del número de Betanzos).

    La fábrica de la iglesia parroquial de Santiago, matriz de la ciudad, era propietaria de una casa en la Rúa Traviesa que llevaba el sastre Pedro da Balsa y que también sucumbió en el incendio, razón por la que su mayordomo Juan de Losada fijara cédulas, el 7 de septiembre de 1617, para anunciar la subasta de su arriendo. Sería rematada por dieciséis reales al año a Cristóbal García de Medina, Receptor del Alfolí Real de la ciudad, y escritura que se formalizó el siguiente día 11 con la siguiente descripción:

    “…segun esta sita en la dha Calle Trabiesa desta dha ciud y testa por la delantera en la dha calle y Por otra parte en la otra calle angosta que baja Para sobre la muralla qe cae a la calle qe ba a la Pescaderia y por otra pte en plaças de pº (Pedro) do coto çapatero y en Plaça de casa de alonso fes (Fernández) asimismo çapatero…” (Ibídem. Protocolo 96, folio 267, del escribano Alonso López Ballo, del número de Betanzos).

    Otra singular manera de señalar los lindes de los edificios, de ahí la dificultad de su ubicación de no disponer de un padrón calle hita que permita identificarlos.

    A la hora de otorgar sus últimas voluntades el labrador Alonso Porca, el 2 de noviembre de 1618, titular de la calle paralela 5ª Travesía , señala entre sus mandas:

    “… Yten digo que yo fui cunplidor de pº (Pedro) maseda difunto y del an quedado mitad de una casa en la Calle que se dice do ouro la qual ardio y lo mesmo un pedazo de uerta…” (Ibídem. Protocolo 145, folio 475, del escribano Juan Cubeiro, del número de Betanzos).

    El 4 de marzo de 1619, Pedro de Espinosa Freijomil le vende al pintor Antonio Vázquez de Castro la propiedad siguiente:

    “…una plaza de cassa, sita en la calle que diçen do ouro mas abaxo de la calle trabiesa, la qual le pertenesçe por Lucia da Iglesia su muger, y testa por un lado en placa de cassa que fue de Juan da Fraga sastre difunto y por la parte de arriva en placa de casa que fue de Alonso Porca çapatero y en plaças de casa del conprador…”(Ibídem. Protocolo 98, folio 57, del escribano Alonso López Ballo, del número de Betanzos).

    En el documento antecedente figuran sendos titulares de travesías paralelas, Juan da Fraga y Alonso Porca, lo que es lo mismo que la cuarta y quinta travesías de la Rúa Traviesa, como se ha visto. Se observa la adquisición de plazas de casas o solares por propietarios colindantes, de donde parte la variación del número de edificios existentes en estas calles a partir de esta época, al construirse nuevos edificios con la añadidura.

    Merced al susodicho Arruamento hemos podido situar en esta calle la propiedad que vendía, el 9 de mayo de 1619, María Núñez, viuda del labrador Esteban Fernández, a Juan García de Villouzás y a María Porca su mujer, en precio de veinte y dos reales, a saber:

    “…toda la parte y quinon que a y tiene de una plaza que fue casa sita en esta ciudad en la calle que baja de la rrua trabiesa de esta dha ciudad para la calle que ba olongo dela muralla para la puente bieja segun testa por una parte en plaza de diego ares dorto y por otra parte en casa y plaza de niculao do rrigº (Rigueiro) labrador y ace frente a la calle publica… y esta mista con el dho Juan garcia de billosas y mª porca su muger y la parte que en ella aze y le toca hes un cuarto enteramente de toda la dha plaza de calle a Calle…” (Ibídem. Protocolo 146, folio 40, del escribano Juan Cubeiro del número de Betanzos).

    A primeros del mes de enero de 1620, el pichelero Pedro da Iglesia (era García de la Iglesia), le vende al pintor Antonio Vázquez de Castro:

    “…una plaça que fue cassa sita donde dicen la calle del oro que ba desde la casa de Antonio de Paderne a dar sobre la muralla que cae sobre la calle de la pesquederia…” (Ibídem. Protocolo 99, sin foliar, del escribano Alonso López Ballo, del número de Betanzos).

    Los matrimonios formados entre Juan López Abellón y María Vázquez la vieja, y Pedro de Bales y María Vázquez la moza, habida del primer matrimonio de su madre con Juan Vázquez Pardo, y ellas con previo consentimiento de sus esposos, le venden al zapatero Alonso Fernández y a María Nis, su mujer, en precio de 132 reales:

    “…una plaza que fue casa que tienen sita en esta ciudad en la calle que se dice de Juan da Fraga que hes la calle que baxa de la rruatrabesa desta ciudad para la calle que ba por encima de la muralla para la puente bieja desta ciudad, segun topa la dha plaza con casa de domingos pardo labrador y tonelero y por la parte de bajo en plaza del rregidor Alonso vazques de Aguiar vecino e rregidor desta ciudad y por la trasera con casa y plaza del mismo Alonso Fernandez…” (Ibídem. Protocolo 147, folio 75, del escribano Juan Cubeiro, del número de Betanzos).

    El 19 de abril de 1623, el Receptor de primer número de la Real Audiencia don Rodrigo Varela de Bilazuelo y Baamonde, como marido de doña María Alvarez de Figueroa, en primeras nupcias casada con don Luis de Soto, aforaba una propiedad que:

    “…su muger tenia en la ciudad de Betanzos y Rua Traviesa della una placa de una cassa ques la de la en que bibieron Luis de Soto Batista y María Alvarez de Figueroa su muger del dho Rodrigo Barela y por la delantera sale a la dha Rua Traviesa y por otro lado topa en una Callexa que pasa por medio de la dha casa y de otra que finco de Gonzalo Rodriguez de Coruxo escribano, y por la trasera linda con casas que adquirio Antonio Vazquez Pintor y por otro lado con casas de Phelipe Rodriguez [de Fonseca] donde bibe Joan da Veiga y con una placilla de una casa que fue de Sanda^a capatero que de presente tiene aforada Jacome de rrigueira Carpintero, la cual dha plaça de casa por averse quemado dha casa el año de mil seiscientos y diez y seis estaba baca y yerma y solo en ella avia la pared trasera que linda con casas del dho Antonio Vazquez y otro pedaço de pared en medio de ella y de la en donde bibe el dho Joan da Veiga, dixo la aforaba y aforo y dio en fuero a Pedro Bedra carpintero de la dha ciudad de Betanços para el y maria Gonzalez su mujer…” (Ibídem. Protocolo 81, folio 88, del escribano Pedro Fernández Carreira, del número de Betanzos).

    Foro condicionado a la construcción de una casa habitable y finalizada en el término de cuatro años como máximo.

    En el codicilio formalizado por don Bartolomé Gutierrez, el 13 de abril de 1765, se refiere a su casa de la Calle de Sobre la Muralla que “…al travesio aze frente a la Calleja que vaja desde la calle traviesa a la de enzima la muralla…” (Ibídem. Protocolo 1.881, folio 63, del escribano Manuel Francisco de Martin y Andrade, del número de Betanzos).

    El 6 de octubre de 1818, María García, soltera y mayor de veinticinco años, le vende a don Nicolás Felix, Beredero de la Real Renta de Tabaco, igualmente vecino de Betanzos:

    “…Una Casa sita en la Calle del Oro que vaja a la de Sobre la Muralla, compuesta de su piso alto y vajo, confina por el Poniente con otra de Don Vicente Varela y Lopez, Lebante con José Garcia de Tiobre y por la trasera en otra de Pedro Amado, cuia Casa correspondio a su difunto Padre Angel Garcia…” (Ibídem. Protocolo s/nº, folio 104, del escribano Juan Arines Troncoso, del número de Betanzos).

    La casa antecedente figura en el memorial de bienes de don Vicente Varela y su primera mujer doña Feliciana Saco Sarmiento, efectuado el 31 de marzo de 1821, en cuya segunda partida consta:

    “…Una Bodega situada en la Calle del Oro de esta propia Ciudad, confina pr el Lebante con la mª calle, Norte en otra casa de Maria Garcia, Bendabal en otra de Dn Miguel Vazquez Delgado Prô y al Ponte (Poniente) en otra de Dn Nicolas Felix, es del Dominio de la Cofradia del Clero aquien se le paga anualmte quince rrs y otros quince a dª Josefa Rigueiro de esta vecindad, su tasa quatrocientos veinte y siete rrs…” (Ibídem. Protocolo 3.447, folio 9, del escribano Feliciano Vicente Faraldo, del número de Betanzos).

    Con la nefasta reforma del callejero efectuada por el ayuntamiento en agosto de 1888, pasaría a llamarse 4ª Travesía de la Rúa Traviesa, bautizo númerico-ordinal señalado a todas las callejas a partir de la Calle de los Plateros.

    En cuánto al número de edificios que contaba nos encontramos con veinte casas en el padrón de 1616, número que se vería reducido a la mitad a mediados del siglo XIX, por sucesivas fusiones según hemos señalado. Los habitantes que conformaban la vecindad en éste último periodo eran: en el nº 1 vivían la panadera Maria Fraga con sus hijos solteros, el labrador Francisco Barbeito, Bernarda y María Antonia, asimismo panaderas; en el nº 2 habitaban el labrador José Naveira con su mujer Andrea Platera, sus hijas Manuela y Antonia, panadera, y además el zapatero José Bello con su mujer María Naveira y sus tres hijos menores Agustin, Andrea y Josefa; el número 3 se hallaba vacío; en el 4 tenían su domicilio el labrador José Otero con su mujer Francisca Malde, tejedora, y su hija María, además del labrador Domingo Freire, Francisca Naya, su mujer, y sus hijos menores José, Manuela e Inés; en el nº 5 lo hacían la tejedora Josefa Pérez, viuda, además del Sargento Benigno Ermida, ausente en el Ejército, su mujer Francisca da Torre y su hijo Antonio, menor de edad, y también el carpintero Jacinto Mellid y su mujer María Doldán; el nº 6 estaba ocupado por el labrador Antonio do Pico, Francisca Gómez, su mujer, y sus dos hijas llamadas Josefa, la mayor criada doméstica en La Coruña, y la pequeña de 6 años en su compañía; en el nº 7 moraban el labrador Julián López y su mujer Luisa da Iglesia; el nº 8 estaba vacío; el nº 9 era propiedad según va dicho de don Nicolás Feliz, empleado cesante, su mujer doña Josefa Fidalgo, y sus hijos don José y don Andrés, de profesión escribientes, y por último el nº 10 que se encontraba deshabitado.

    Esta calle fue pavimentada siendo alcalde don Adolfo Sánchez Díaz, según se da cuenta en la sesión del 5 de febrero de 1931. Diez años después tendría que repetirse, según consta en la sesión municipal del 2 de junio de 1941, en la que se acuerda la ejecución de la 4ª Travesía de la Rúa Traviesa, que no se cita por su rebautizo (de José Antonio Primo de Rivera) a pesar de haberse efectuado recientemente, y obra que le sería adjudicada un año más tarde a don Gonzalo González González, en la sesión del 2 de junio de 1942, costeada mediante la imposición de contribuciones especiales, que serían publicadas en el Boletin Oficial de la Provincia nº 270, como se da cuenta en la sesión municipal del siguiente 31 de diciembre.

    Recordamos el taller de sellas de nuestro buen amigo don Luis López Cagiao, en la esquina con la Calle de Sobre la Muralla, actual Calle de la Cerca, y la porción del adarve y muralla de la ciudad situado enfrente que daba hacia la Calle del Alfolí, que todavía se conservaba a principios de los años ochenta del pasado siglo. La Casa de la Parra, propiedad de Victor “o Can de Obre”, que llamaba la atención por salir el tronco de la viña al exterior de la casa por un orificio para sombrear las ventanas de la primera planta, con su fachada inmediata a la escalera situada hacia la mitad de la calle para salvar su desnivel, y por su singularidad objetivo de las cámaras de los visitantes. También la antigua puerta gótica (de la que obra una foto en nuestro archivo particular) y el patio porticado de la Casa de Pardiñas, rectangular y de unos quince metros de luz, hoy desaparecido, antigua propiedad de la Casa de Vilousaz, cuyo escudo al reformarse pasó al zaguán del ayuntamiento, desde donde lo trasladamos para engrosar la colección del Museo de las Mariñas, que formábamos a finales de 1982.