Dotación de sepulturas en San Juan de Ouces por Jácome Colmelo de Sevil el mozo en 1626

   El Capitán Jácome Colmelo de Sevil y Maldonado era hijo de «… Jácome Colmelo de Sevil, Capitán de mar y tierra y Cabo y Caudillo de las siete Compañías de las Milicias de las Mariñas de Betanzos, con las cuales tomó parte muy activa en diferentes hechos de armas acaecidos en aquella época. El principal, la poderosa defensa que hizo contra la Armada inglesa de Drake cuando este célebre Almirante, en Mayo de 1589, puso cerco á la Ciudad de la Coruña…» (El Capitán Colmelo, trabajo de don César Vaamonde Lores, publicado en el Boletín de la Real Academia Gallega, nº 36, página 273, año 1910, Archivero Bibliotecario de la misma y Cronista Oficial de La Coruña entre 1933-1942) dueño de la Casa Pazo y fortaleza de San Vicente de Moruxo, sito en la parroquia de su nombre, anexa a San Salvador de Bergondo, y dueño de la Torre de Leis sita en la feligresía de San Juan de Lubre (Archivo del Reino de Galicia. Protocolo 214, folio 159, del escribano Antonio de Leis y Parga del número de Betanzos), fruto de su matrimonio con doña Juana Pérez Suárez. El Capitán Jácome Colmelo de Sevil el viejo, en el año 1614 recibía en foro del clérigo don Bartolomé de Baliña, Rector de Collantres y Capellán del anal y capilla de San Gregorio de la iglesia de Santa María del Azougue de Betanzos «… la casa del canpo…» en la aldea de Morujo (Archivo Notarial de la Coruña. Protocolo 201, folio 46, del escribano Juan Rodríguez Fernández del número de Betanzos). 

   Acciones bélicas y otros servicios en los que intervino junto a su padre, le servirían de aval a don Jácome Colmelo de Sevil el mozo para sucederle al frente de las señaladas Milicias, título de Capitán de la Compañía del Coto de Bergondo concedido en La Coruña por el Conde de Caracena el 1º de abril de 1598 (Ob. Cit., de don César Vaamonde) y hecho histórico sobre el que hemos tratado anteriormente (Vid. Composición de las compañías de milicias de Betanzos en el siglo XVIperiódico Betanzos e a súa Comarca del 1-11-2003, consultable en esta Web, y en la entrada Deshaciendo un entuerto del ataque inglés a La Coruña en 1589, del 18-09-2012).

   Pasados los años y fallecidos sus progenitores, los sobredichos don Jácome y doña Juana, y con la serenidad propia de un hijodalgo notorio, el sobredicho Capitán don Jácome Colmelo de Sevil el mozo, como también era conocido, se dispuso a dotar una sepultura que le habían dejado en la iglesia parroquial de San Juan de Ouces, en unión de otra inmediata que se encontraba vacante, con el fin de enterrarse cuando le llegara la hora de viajar a la eternidad y pretensión reflejada en su petición de 1626, redactada del tenor siguiente:

«Jacome colmelo de Sevil y maldonado delante Vm (Vuestra merced) paresco y digo que yo tengo y quedo de mis Padres una sepultura en la yglessia de San Juan de Ouces Junto al Altar colateral del Evangelio Apar del, y Ansimismo Junto a ella esta otra sepultura que no esta dotada Porqe yo tengo yntencion acaso de Enterrarme en ellas Las doto las dhas dos sepulturas que como digo estan enfrente del altar colateral dela mano derecha en siete Rs (reales) de Renta en cada un Año, A los quales ypoteco el lugar de Tatyn sito en la dha frª (feligresía) de San Juan de Ouces y me obligo de pagarlos en cada un año a la fabrica de la dha yglessia y despues de mi mis herederos, con tal condicion que no se pueda enterrar nadie en ellas sino fuere yo y mis herederos, o otro con nuestra Licencia, y ansimismo Para que pueda tener mi muger sobre dellas su Asiento sin que ninguna persona me perturbe Atento las doto en los dhos siete Rs que es en Utilidad y probecho Para la dha fabrica, de lo qual me obligo a passar y otorgar escritura En forma para qe se ponga en el libro de Las Visitas de la dha Yglesia E pido Justª (Justicia) [Firmado]. Jacome Colmelo de Sevil Maldonado. [Rúbrica]. (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 178, folio 17, del escribano Juan Varela del número de Betanzos y vecino de San Juan de Ouces).

   A la vista de la instancia antecedente, responde don Francisco de Torres, Juez Eclesiástico y Visitador General del Arzobispado de Santiago, con el documento de aceptación en el que manifiesta:

«Vista hesta Petºn (Petición) por su md (merced)  El Ldº (Licenciado) don francº de Torres Juez Eclesiastico y visitador Xeneral en todo el arzovispado de Santiago por su Illmª (Ilustrísima). dijo que atento abia sido ynformado por el Rºr (Rector) y algºs (algunos) feligreses La dha dotaºn (dotación) de sepulturas era con provecho y Utilidad de la dha fabrica, aprovava y aProvo Y azetaba mdªs (mandas) que ningª (ninguna) Persona se entierre en dhas Sepulturas Sino fuere El dho Cappªn (Capitán) colmelo y sus Erederos y dellas pueda azer a su boluntad y Poner Su muger asiento y estrado sobre dellas sin que ninguna Persona selo ynpida atento La dha dotacion So pena de Excomunion mayor y de cuatro ducados, y El dho capªn colmelo Ponga dentro de trª (treinta) dias Scritura de dha dotacion con ypoteca de Vienes En el Libro de Visitas a su costa, Lo qual proveyo su md En bregondo (Bergondo) a siete de henro (enero) de mill y seiscientos y Veinte y seis años. [Firmado]. Francisco Torres. [Rúbrica]…» (Ibídem. Folio 17 vº.).

   En razón a lo manifestado se procede al otorgamiento de la escritura pública en Moruxo, el 6 de septiembre de 1626, a punto de cumplir los cuatrocientos años el próximo otoño, en presencia del Visitador General don Francisco de Torres, de las sepulturas sitas «… enfrente del altar colateral de la mano derecha en siete reales de Renta en cada un año…», y «… altar colateral del Evanxelio…», con pormenores de los dos documentos antecedentes y texto que no reproducimos por evitar prolijidad, firman el Visitador y como testigo Juan de Aba ( Ibídem. Folio 18).

   La línea generacional directa de los personajes de este linaje sobre quienes tratamos, parte de la unión matrimonial de don Francisco Colmelo de Armuño con doña Mayor Pérez Loureiro y Bermúdez de Castro, de cuyo enlace fueron fruto seis hijos, a saber:

1º. Don Ruy Colmelo Bermudez de Armuño, que casó con doña Teresa Pérez Reymóndez de Figueroa y Andrade; fundaron vínculo el 4 de abril de 1648, día de su fallecimiento. Dueños del pazo de Santa Marta adquirido al Conde de Lemos. Había sido Teniente de Corregidor de la Ciudad de Betanzos en 1629 (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 106, folio 208, del escribano Alonso López Ballo del número de Betanzos). Padres de don Fernán Reymóndez de Figueroa el mozo, casado con doña María de Montenegro, quienes procrearon a doña Teresa Bermúdez de Figueroa que se unió en matrimonio con don Jerónimo Sánchez de Boado y Ulloa.

2º. Don Fernando de Freijomil que se unió en matrimonio con doña Beatriz Montoto.

3º. Doña Beatriz de Freijomil.

4º. Don Alonso Romero de Figueroa casado con doña Cecilia Alonso de Romay.

La Romería de San Juan de Ouces en 1913, publicada por la revista.

5º. Don Jacome Colmelo de Sevil, Cabo y Caudillo de las Milicias de las Mariñas de Betanzos, que casó con doña Juana Pérez Suárez, quienes procrearon a don Jácome Colmelo de Sevil Maldonado el mozo casado en primeras nupcias con doña Francisca de Benavides, y tuvieron a don Diego Colmelo de Sevil o Bermúdez, conocido asimismo como el Capitán Diego Colmelo y Maldonado, que contrajo matrimonio con doña Ángela Pardo de Lago y Figueroa, fallecido el 20 de abril de 1652 en el Pazo de Moruxo, y dueño entre otras propiedades del lugar de Tatín, según figura en el recuento de sus bienes «… Junto a la casa y debajo de la Galería della… y abiendose subido a lo alto de dicha cassa en la galeria della se allo un bufete… y abiendose entrado en la primera sala entrando por la galeria de dicha casa…», entre los documentos constan uno del Capitan Jácome Colmelo de Sevil fechado en 1616 y de su hijo Jacome Colmelo de Sevil el mozo del año 1601 entre otros, además del inventario de su biblioteca, en la que existen obras de Francisco de Quevedo y Villegas, el Lazarillo de Tormes y un largo etc., y sin olvidar los juguetes de la niñez (Ibídem. Protocolo 392, folio 169, del escribano Juan Díaz Hermida del número y Ayuntamiento de Betanzos).

   En San Vincenzo de Moruxo el 31 de diciembre de 1628, el Capitán don Diego Colmelo de Sevil le arrienda a Juan Pérez el su lugar de Tatín de dicha feligresía, salvo el sobrado de la Casa Grande que reserva para sí y lugar para caballeriza (Ibídem. Protocolo 180, folio 172 vº, del escribano Juan Varela del número de Betanzos, vecino de San Juan de Ouces). El mencionado don Jácome Colmelo de Sevil el mozo se unió en segundas nupcias con doña Inés de Rivadeneira, con la que no tuvo descendencia. Al fallecer el Capitán don Diego Colmelo de Sevil, su viuda doña Angela Pardo de Lago y Figueroa volvió a casarse en segundas nupcias con don Rodrigo Colmelo de Sevil, con quien tuvo a doña Teresa Pardo que casó con don Felipe Freire de Andrade, y en terceras nupcias con don Antonio Freire de Andrade, Cabo de Milicias de la Jurisdicción de Miraflores, y matrimonio este último del que fueron fruto don Pedro, doña Francisca y doña María Freire de Andrade. El 28 de septiembre de 1658, el sobredicho don Antonio Freire de Andrade otorgaba sus últimas voluntades en Betanzos, como dueño de la Casa de Orto en el actual Ayuntamiento de Abegondo, y residente en esta ciudad, debido a su marcha hacia la ciudad de Tuy, con el Marqués de Viana, Gobernador y Capitán General del Reino de Galicia «… Contra el enemigo y rrebelde portugues…», durante la conocida Guerra de Restauración Portuguesa, y por prevención se manda enterrar en la iglesia de dicha feligresía. Igualmente consta en dicho testamento que de su primer matrimonio con doña Luisa de Prado y Montoto, había tenido tres hijos, de los que sobreviven don Felipe y doña María Freire de Andrade, y varón al que corresponde el vínculo y mayorazgo de Orto, de segundo con su actual mujer doña Angela Pardo, que la tiene embarazada, y su cuñado es don Antonio de Prado Montoto y Ribadeneyra (Ibídem. Protocolo 431, folio 145, del escribano Francisco Fernández de Neira del número de Betanzos).

El Pazo de Moruxo, foto cedida por la propiedad.

   El 25 de mayo de 1625 Juan Avellón, vecino de Betanzos, le arrendó a don Jácome Colmelo de Sevil el mozo una casa de su propiedad en la Calle de los Herreros de Betanzos, con huerta de limoneros anexa (En nuestra obra Morfología Urbana de Betanzos de los Caballeros -Intramuros- Aproximación documental, Tomo II, página 1158, edición propia, Betanzos 2023). El 26 de junio de 1629, este Capitán, también vecino de la feligresía de San Vicente de Moruxo, le vende al licenciado Miguel Ares Pardo una viña blanca que linda con otra de Juan de Aba (Archivo Notarial de La Coruña, Protocolo 106, folio 28, del escribano Alonso López Ballo del número de Betanzos). Igualmente el 13 de agosto de 1630, en la Granxa de Moruxo, feligresía de San Vincenzo de Moruxo, el Capitán don Jácome Colmelo de Sevil el mozo, vecino de Betanzos, le otorga escritura de participación a medias a Bartolomé de Vilar, el lugar que posee en esta feligresía (Ibídem. Protocolo 182, folio 145, del escribano Juan Varela, vecino de San Juan de Ouces, escribano del número de Betanzos). El 28 de mayo de 1632 formaliza una escritura pública en la que consta que «… parescio presente el Capitan Jacome Colmelo de Sevil, vezino de la feligresia de San bicenço de morujo, coto de bregondo…», por la que efectúa el pago de 408’50 Reales de Vellón al mercader Juan de Anguiano, vecino de Betanzos por «… pano y tafetan y mas Recados que rescibio para un bestido en el dho precio…», de los que 263.- reales son por el citado tejido y 145’50 reales por otra mercaduría que le debía (Ibídem. Protocolo 109, folio 467, del escribano Alonso López Ballo del número de Betanzos).

Y 6º. Don Lope de Coiro y Bermúdez de Castro, casado con doña Mayor Álvarez, y una vez enviudado se hizo clérigo y fue Rector de Santa María de Oza, durante su matrimonio tuvieron un hijo llamado don Antonio de Coiro Bermúdez de Castro.

   Hemos sacado a colación la figura de tan destacados caballeros de Las Mariñas de Betanzos, miembros de tan ilustre y valeroso linaje, por haber contribuido heroicamente a la defensa de nuestra tierra ante los enemigos que pretendían dominarla; toda una estimulante hazaña forjada con tesón y bizarría merecedora del mayor de los elogios de nuestra Historia y un ejemplo a seguir para las sucesivas generaciones.