• Desasosiego del Clero en Nuestra Señora del Camino en el siglo XVII

    6 septiembre 2017 • Blog

    En el transcurso del siglo XVII se produjeron multitud de situaciones anómalas que amenazaban las cosechas con la consecuente consternación de la población, circunstancia que de persistir ponía en peligro la subsistencia para los estamentos sociales más necesitados y estragos que conducían a la imposición del estado de calamidad pública, en el que se implicaba al conjunto de la Sociedad, la Iglesia y el Estado. El resultado inmediato se traducía en la escasez de granos que afectaba a personas y animales, con la aparición de la hambruna como preludio de las enfermedades por desnutrición y anticipo de la temible peste en la que solía desembocar; eran tiempos de desfavorable climatología, de infortunio y adversidad, de angustia y desolación, de lágrimas y de plegarias, con las miradas hacia el cielo implorando la misericordia divina a través de las distintas advocaciones que se veneraban en las parroquias de las feligresías, en los santuarios de las villas, pueblos y ciudades, en rogativas multitudinarias y procesiones colectivas en súplica por la mejoría de los tiempos y el remedio a tanta penuria.

    En la ciudad de Betanzos estas manifestaciones de fervor o rogativas públicas se centraban en torno a San Roque, Nuestra Señora de los Dolores y sobre todo en Nuestra Señora del Camino, previo acuerdo de la Justicia y Regimiento que disponía la fecha y lugar donde tendrían lugar los actos, de manera que la Ciudad acudía en forma de tal hasta su ermita y en procesión se dirigía al templo señalado para la celebración del novenario, y una vez finalizado retornaba con la misma pompa a su casa de Rivacabada, confluencia del Camino Inglés procedente de Ferrol y Neda, y del Francés que desde Oviedo sigue por Ribadeo, Mondoñedo, Villalba y Betanzos, en donde confluyen sendas rutas a Santiago de Compostela, y Santuario del Camino que contó con hospicio u hospital propio para la atención de pobres y peregrinos, sin faltar su casa de novenas, crucero y la fuente purificadora, inherentes a todos los templos de la tipología.

    Una de aquellas desesperadas situaciones se produjo en la Primavera del año 1693, con la reprobación de la Justicia y Regimiento hacia algunos cofrades de la Congregación del Clero, quienes mostraron ciertas actitudes no acordes con el sosiego que la ceremonia que se celebraba en el Santuario de Nuestra del Camino requería. Es de resaltar que para el traslado a la ciudad en procesión de la imagen de la Virgen de los Remedios como también es conocida, en razón a ser requerida su intercesión para todo género de remedios, asistían las cofradías de cabeza de la ciudad pertenecientes a los respectivos gremios del común de vecinos, el estado noble y las autoridades, con sus respectivas hachas y candelas para alumbrar y acompañar la procesión en su recorrido y mayor realce de la función. A los gremios correspondía la iluminación por turnos de la imagen día y noche durante los días de la conmemoración y novena.

    Una vez finalizados el novenario y los actos señalados, se reunió en Junta el Ayuntamiento para poner en conocimiento del Arzobispo de Santiago lo ocurrido y reprender oficialmente al clero con el fin de evitar que situación tan desagradable volviera a repetirse, y al efecto tomó el siguiente acuerdo:

    “En la çiudad de Vetanços y dentro de sus Reales Cassas de ayuntamtº a diez Dias del mes de Abrill de mil Seisºs noventa y tres años ante mi el ssno y de los testigos infra escritos hestando Juntos en su ayuntamtº segun costunbre, los Ssres Justiçia y rregimtº de ella exspecialmente el Sor Dn Josph dias dela Vega Cavallero de la horden de Santiago, correxor pr su magd en dha ciudad y la dela Coruña, Dn Antonio hordones das Seixas y mendoza, Don Pedro de pazos y porras, Dn Andres Calviño Montenegro noguerol, Don Alonso de Aguiar y ulloa y Don Jorje bernardo Suarez de yebra primintel, Rexidores de dha ciudad donde son Vecinos, que acen por lo que les toca y en nombre de los demas Capitulares Ausentes… e Dixeron que por quanto esta ciud abia Acordado antes de aora ser el tiempo muy reguroso en dano y perjuicio de los naturales, y para ocurrir al rremedio se sacase a nuestra ssra del camino de su santuario, y se traxese en prosecion y estubiese un nobenario en la iglesia y parte que pareciere a los SSres Diputados que an sido nombrados corriesen con dha funcion segun hestilo, como lo abian echo a cuyos atos deben concurrir la cofradia de los sacerdotes de dha ciudad, por el horden que siempre se ha practicado y observado y aunque ha concurrido al santuario de nuestra SSra en cuya parte algunos sacerdotes no an estado con el sosiego que se requeria, faltando dha cofradia al estilo y observancia de algunas circunstancias que debieron executar alterando la dha costunbre, y para que se obserbe lo que ansi hes de su obligacion en las funciones que se ofrescan a lo adelante y esta pactado antes de aora con dha ciudad, por tanto para que tenga debida execucion y la pretencion de dha ciudad, Dixon (Dixeron) que daban y dieron todo su poder Cunplido el que de derecho se rrequiere y sea necesario A dho sr Dn Alonso de Aguiar y Ulloa, con clausula expresa Para que lo pueda Jurar y sustituir en los procuradores y personas que le pareciere y en su nombre pueda y sus sustitutos parescer ante el Sor Arcobispo de santiago, su mrd (merced) el probisor y mas tribunales donde tocare y fuere nescesario y presente los pedimentos y peticiones que conbengan en horden a la susodho y lo a ellos anexo y concerniente, pedir todo lo que conbenga y seguirlo en todas instancias para que se mande observar y guardar lo ansi tratado y observado en racon de lo suso dho presentar papeles, testigos, Juros, y rrentas de estas y pasar por lo que hiciere… Dixeron que daban y dieron todo su poder Cunplido A los Jueces y Justicias seglares de Su Magd y de su fuero y Jurizon (Jurisdicción) para que ansi se lo agan Cumplir… y de que fueron testigos francisco pereira portero, Marcos Sanchez Figueroa Ministro y Andres Sanchez de Marcoa, Vecinos de dha ciudad; De lo qual yo hescrivano Doy fee y conosco a dhos otorgantes. [Firmado] Joseph Diaz de la Vega, Antonio Ordonez, Pedro Pazos, Alonso de Aguiar, Montenegro [Rúbricas]. Paso ante mi. [Firmado] Juan Sanchez Roel [Rúbrica] “. (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 793, folio 55, del escribano Juan Sánchez Roel del número de Betanzos).

    Se acudía ante la máxima autoridad eclesiástica de la diócesis y su provisor para exigir el cumplimiento del protocolo acordado para estas ceremonias y proceso para el que la Iglesia contaba con el asesoramiento de la Sagrada Congregación de Ritos, ante cuya autoridad y formalismo se solía recurrir en última instancia por desavenencia de las partes.

    Toda una lección en defensa del protocolo oficial por parte del ayuntamiento, que por desgracia se desvanece progresivamente en nuestros días como bien se puede observar.