• La construcción del sobreclaustro de San Francisco

    Publicado en Betanzos e a súa Comarca el 01/06/2001. Página 24.

    Reconstrucción hipotética del claustro de San Francisco por el autor. Dibujo de Xil Rodríguez, propiedad del autorSe cumplen treinta y tres años de la publicación de mi artículo “Cien años de la Historia de un Monasterio“, aparecido en las páginas de La Voz de Galicia del 15 de Agosto de 1967. Se trata de un trabajo que esclarece las vicisitudes atravesadas por el monasterio de San Francisco de Betanzos a raíz de la exclaustración, hasta el pavoroso incendio de 1936, símbolo de la incultura manifestada por los exaltados e incontrolados anticlericales, en fin, una manera de obligar a los religiosos a abandonar el claustro.

    El claustro gótico había sido erigido con toda pompa y magnificiencia, con sello y marca propios; una impronta muy particular,representada en los capiteles que coronaban las pareadas columnas y sostuvieron los arcos del recatado recinto medieval, pleno en hermetismo, deprecaciones, solemnes ceremonias y procesiones varias, amén de esparcimiento de la comunidad franciscana.

    En el año 1604, se procede a la construcción del sobreclaustro, actuación “en aumento y ornato del dicho monasterio” consecuente con el incremento de religiosos, como justifica el Reverendo Padre Guardián Fray Juan Martínez, en la escritura de contrato realizada, en las dependencias monacales el 27 de Marzo, con Jacome de Castrelo, maestro de cantería vecino de Betanzos, bajo las condiciones siguientes:

    “que el dicho Jacome de Castrelo dende oy día de la fecha de este contrato, asta quinçe días del mes de mayo del presente ano, a de sacar y dar sacada en la cantera de Guimill y traer al dicho monasterio, la cantería que hes necesaria para el sobre Claustro que en él se a de açer, que hes quatorçe colunas de buen grano de siete pies y medio de largo cada una y pie y medio de grueso y quadrada por dos partes, y le a de dar el dicho monasterio de sacada de cada un nuebe reales, y honçe linteles de a siete pies cada uno de largo, pie y medio de alto y un pie de grueso, y por cada lintel nuebe reales desaca. E beynteydos antepechos de a quatro pies de alto y dos pies y medio de ancho e un pie de grueso y desaca quatro reales cada uno. E beinte y tres baras de cornisa de dos pies de ancho y un pie de grueso y de largo todo lo que toviere y pos cada una bara tres rreales, y quarenta y seys baras de cornisa de pie y medio de largo e de pie de alto y de largo todo lo que toviere, y le a de dar a tres reales la bara, y se a de desvastar la dicha canteria conforme a la planta que se le dice para todo ello, y la dicha canteria la a de traer y dar puesta en el dicho monasterio el dicho Jacome de Castrelo dentro del dicho termino a su costa, y el dicho monasterio y padre guardian en su nombre del le a de dar de carreto demás de la saca, por cada coluna siete rreales y medio y por cada lintel siete rreales y por cada antepecho tres reales y quartillo y por cada vara de cornisa a rreal y medio, y el dicho Jacome de Castrelo como prençipal obligado y Gregorio de Reman, pedrero vecino de la dicha çiudad, como su fiador e prençipal pagador y entre anbos de mancomun… y el dicho Padre Guardian obligó los vienes del dicho monasterio esperituales y tenporales de pagar… los cient Reales luego de contado y lo duçientos reales a dia de pascua de flores y lo mas segun fuere carretando la piedra y acabada de traer… y lo firmó de su nonbre y el dicho Jacome de Castrelo y Gregorio de Roman por no saver firmar rrogaron a un testigo lo firute por ellos de su nonbre, presentes por testigos Fedro Sanchez de cer(roto)la de Guisamo y Alonso Vicos pescador e Jacome Franco cordonero y mercero de la dicha çiudad e yo escribano que doy fe que conosco los otorgantes. [Firmado] Fray Juan Núñez [Rúbrica]. Paso Ante mi [Firmado]. Juan Pérez Alvarez [Rúbrica].” (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 19 del escribano de Betanzos Juan Pérez Alvarez. Año 1604).

    El 13 de Agosto de 1606, el Padre Guardián Fray Miguel de Aragón, encarga la realización del tercer paño del claustro al maestro en carpintería Alonso Mendez, según la traza de los des recientemete fabricados, además de otros arreglos que se especifican en el contrato siguiente:

    “en quel dicho Alonso Mendez a de desbaratar la lencera del claustro del dicho monasterio açia el dormitorio y procurar que se aga menos quiebra de la tabla y madera que del se sacare y a de le llebantarle y bolberle açer de la manera y orden y traça questa echo los otros dos lençeros y panes que nuebamente se hiçieron en el dicho claustro y mas de abrir y dar abierto el suelo que se abrió y cerró quando se hiçieron los dichos lienços nuebos frontero de la capilla de la quinta angustia, y ssi se acordare que se buelban çerrar lo a de cerrar y si algunos agujeros obiese en el claustro en el suelo del los a de atapar y el dicho monasterio le a de dar la tabla e y clavo necesario y esto lo a de açer sin llebantar la mano della asta le a decavar y a de dar hecho en todo el mes de setienbre primero que viene, por raçon de le qual el dicho padre guárdian le a de dar y pagar quatreçientos y quarenta Reales luego y segun fuere trabajando…”. (Ibidem. Protocolo 21)

    No bien comenzaron les carpinteros, el mismo prior procede a contratar la construcción del último paño del claustro. De la extracción y desbastado de la piedra, encarga a les canteros Juan de Barros y Lucas de Gajano, vecinos de Betanzos, en esta ocasión procedente de las canteras de Sandá, en tierras de Sobrado, como estipulan en la escritura fechada el 4 de Setiembre de 1606, en la que puede leerse:

    “an de sacar y desbastar e dar sacada y desbastada toda la piedra que sea necesaria para el último pano del claustro que se a de açer en el dicho monasterio dentro del mes de Otubre primero que viene deste presente año, la qual an de sacar e dar sacada en el monte de Banda, donde se sacó la que se traxo para el terçer paño, la qual a de ser muy sana y la que no fuere tal, no se a de resçevir ni traer e se a de bolber a sacar a su cesta… y sacada la piedra les a de dar e pagar quatroçientos y once rreales en dinero, pagos la mitad para quinçe dias del presente mes y año y la otra mitad para en todo el mes de diciembre seguiente…”. (Ibidem).

    Al claustro de San Francisco, le valió la incuria que continúa en materia de recuperación del casco histórico; no sólo no se atendieron las prevenciones de los expertos y responsables en la materia, sino que sus artísticas piedras fueren arrebatadas para adorno y contemplación muy particular. Mientras no se recuperen los capiteles y bases, que sirven de maceteros en la azotea de la casa que fue de D. Antolín Sanchez Valeiro, hoy de los herederos de D. Tomás Dapena Espinosa, la ciudad de Betanzos no podrá reconstruir esta pieza fundamental de su patrirnonie arquitectónico, cuando menos el conjunto de sus arcadas, cuya ubicación no podría se otra que el entorno del sagrado recinto al que pertenecen.