• Uniforme de las Alarmas y de la Milicia Honrada de Betanzos

    Publicado en Betanzos e a súa Comarca el 01/06/1998. Página 16.

    ARRIBA: Oficial de las Alarmas, dibujo del autor. ABAJO: Oficial de la Milicia Honrada. Dibujo de José María BuenoSobre la actividad de las Alarmas, durante los seis meses escasos de la ocupación de Galicia por el Ejército Francés (Enero-Junio de 1809), ya nos henos ocupado en trabajos específicos. En esta ocasión pasamos a describir su uniformidad, para ir completando la vestimenta utilizada por las tropas de Betanzos en esta época; investigación iniciada con los uniformes del Regimiento Provincial de Betanzos, que publicamos en Militaria-84, punto de partida para su recuperación en la actual Guardia de Honor de la Excma. Corporación Municipal.

    Expulsados los franceses de Galicia, las Alarmas, en principio destinadas a la lucha guerrillera y al desgaste del enemigo, se convierten en fuerzas de seguridad y policía, bajo el control de las autoridades militares.

    Por el “Estado que manifiesta el numero de Alarmas que tiene esta Provincia”, suscrito por D. Francisco Canredondo y D. Ramón Mariño de la Barrera, en representación de la Junta Provincial de Betanzos, de fecha 5 de Diciembre de 1810, sabemos que se habían formado veintiuna, encabezadas por la perteneciente a la “Capital de Betanzos”, cuyos primero y segundo jefes eran D. Roque José de Ponte y D. Juan Antonio de Leis respectivamente, compuesta además por dieciocho primeros y otros tantos segundos Capitanes, con una fuerza total de 1.300 hombres, que contaban con ochenta y cuatro armas útiles y dos “Caxas de Guerra” (Archivo del Reino de Galicia, legajo 8-12), escaso armamento que se relevaba al mismo tiempo que lo hacían les alarmados.

    Si dificultoso resultaba mantener debidamente equipado al Regimiento Provincial, puede imaginarse lo que ocurriría con la “Alarma del Partido de Betanzos”, conformada por ciudadanos y paisanos, que en lo único que pensaban era en estar preparados para hacer frente al invasor, en el caso de que volviera a irrumpir en el Reino de Galicia, por lo que, en principio, el uniforme se correspondía con la capacidad de cada uno, sin contar con el arte sartorial.

    El 6 de Enero de 1812, la Junta Superior del Reino de Galicia le traslada al Consejo de Regencia la petición siguiente:

    “Los Gefes de las Alarmas del Partido de Betanzos… Solicitan… se les conceda el uso de un uniforme, con el objeto de ser conocidos como tales gefes, poder ceñir espada ó sable quando tengan que ponerse á la cabeza de las mismas alarmas, y sobre todo con el de adquirirse alguna consideracion de los enemigos, si tuviesen la desgracia de ser prisioneros de ellos: y desean que el uniforme se reduzca á casaca y pantalon de paño pardo con cuello, solapa vuelta y chupa anteada, forro y boton blanco.
    La Junta cree que es fundada esta solicitud por las razones que en ella se exponen; y en este concepto ha acordado elevarla é manos de V.A…”
    (Ibidem, legajo 26-32).

    El uniforme era discreto y bien conjuntado: La casaca y calzón pardos; collarín, solapa, vuelta y chupa anteadas (ocre claro-amarillo); forro, vivo y botones blancos; sombrero negro con escarapela roja y botas negras; charretera en el hombro izquierdo y espada.

    Desde Cádiz, el Ministerio de la Guerra responde dieciocho días después “afin de que se entienda V.E. sobre dicha solicitud con el Comandante General de ese Exercito y Reino… [Firmado] Heredia [Rúbrica]. ”

    El Reglamento dictado por la Junta Central, de 22 de Noviembre de 1808, en su artículo 10, señala la uniformidad para la “Milicia honrada”, que será el designado para los individuos de las Alarmas, según entiende el Consejo de Regencia, compuesto de “chaqueta y pantalón de paño pardo con la divisa y boton que designe cada pueblo, y sombrero a estilo del pais, con escarapela”, autorizándose a las compañías de artilleros de Betanzos, la colocación “de una bomba a los dos extremos del cuello de la chaqueta”. La elección del tejido tenía su lógica, por tratarse de paño muy común y económico.

    La comparación antecedente, es decir la similitud del uniforme, no era aceptada por la jefatura de las Alarmas, según se manifiesta en una reclamación formulada el 24 de Febrero de l813, por “D. Josef Cernadas y Cordido, Capitan retirado, primer Gefe de Alarma del Departamento de Callobre, Comandante de las tres compañías de Artilleros y tiradores de la misma, primer Regidor Constitucional de el Ylmo. Ayuntamiento de esta M.N.L. y antigua Ciudad de Betanzos, en el Fidelisimo Reino de Galicia…”, en la que reitera al Consejo de Regencia su petición, para que autorice:

    “a los capitanes de las tres compañias de Artilleros y tiradores de dicha Alarma… pudieran usar del distintivo de Charreteras iguales a las que trahen les oficiales de las Compañias de Milicia Onrrada… y al representante el grado de Coronel como lo usan todos los Comandantes y Capitanes de la milicia onrrada, pues son muchos los clamores de las Gentes que conocen el merito de uno y otros, terminantes a que merecen con ancho mas motibo tales distintivos, maxime mirandose como abochornados de unos Sujetos que poco o ningun merito tienen contrahido con la Patria, quales son los Yndividuos de dicha milicia onrrada o que en otro caso se ciñan estos unicamente a lo resuelto en el reglamento de 22 de Noviembre de 808… [Firmado] Josef Zernadas y Cordido [Rúbrica].” (Ibidem 8-12)

    Hemos visto como a las Alarmas les disgustaba que la Milicia Honrada se paseara con un uniforme más llamativo, vistoso y lujoso que el suyo, hasta el punto de solicitar la supresión de cualquier elemento de ostentación, para ambas unidades, de no permitírselo a ellas.

    En cuanto a la decisión del Consejo de Regencia, a través del Ministerio de Guerra, eludía pronunciarse con el fin de que las unidades de cada Reino, fueran uniformadas bajo el criterio del Comandante General del Ejército respectivo, conocedor directo de las costumbres y variantes más convenientes para cada distrito.