• Toque inglés para la ermita de Santo Domingo en 1606

    23 diciembre 2017 • Blog

    Estaba en la creencia que la primera campana que se había encargado para el monasterio de Santo Domingo de Betanzos había sido la contratada en esta ciudad, el 4 de junio de 1608, por el Padre Prior Fray Pedro Fernández al maestro campanero santiagués Lope de Ballesteros (Véase nuestro artículo Campanas para Santiago y para Santo Domingo, publicado en el periódico Betanzos e a súa Comarca del 1º de mayo de 2001, consultable en esta web), con un peso de trescientas libras gallegas (172’53 Klg.), para instalar en el campanario de su primitiva ermita (Ibídem, La primitiva iglesia de Santo Domingo de Betanzos, en esta web de fecha 29 de enero de 2014).

     

    Hasta que la semana pasada, en una de nuestras rutinarias sesiones de investigación, nos encontramos con que dos años antes ya se había concertado la comunidad en el barrio de La Pescadería de La Coruña, con el mercader inglés Thomas Guillermo, vecino de la ciudad portuaria de Bristol, para la compra de una campana de bronce de cuatro quintales de peso (230.- Klg.), que tenía que transportar desde el suroeste de Inglaterra para situar en el campanario del convento de Santo Domingo de Betanzos.

    La escritura contractual pasó por ante el escribano Sebastián Morado del número de La Coruña el 17 de octubre de 1606 y de la que transcribimos a continuación las partes más relevantes:

    “En la pescaderia desta çiudad dela coruña a diez y siete dias del mes de otubre del año de mill y seisçientos y seis ante mi scrno publico y testigos paresçieron presentes, El padre fray pedro diaz prior del conbento de Santo domingo dela çiudad de betanços dela una pte y dela otra tomas guillermo mercader yngles vzº de bristol En yngalaterra hestante en esta çiudad y dijeron que Ellos hestaban conzertados conbenidos e igualados El uno con el otro en la manera siguiente, primeramente que dho Tomas guillermo aya de azer traer al puerto desta çiudad dela coruña por su quenta rriesgo y ventura y fortuna de la mar. Una canpana de metal bueno y bien echa y de buen Sonido, de pesso quatro qes (quintales) poco mas o menos, La qual entregandose en tierra en esta dha çiudad, le dara y pagara por cada echa dos rreales y medio y la libra sesena pagos en rreales de plata, luego a que se la entregare, puestos en su poder y manos sin que falte cosa alguna, y El dho Tomas Guillermo quedo y se obligo de que biniendo en salbamiento siendo Dios servido de traer la dha canpana salbo las fortunas dela mar y entregalla segº dho hes al dho padre fray pedro diaz dentro de quatro meses que corren y se quentan dende oy dho dia de la fecha desta scriptura, y ansi el dho padre fray pedro se obligo con su pª y bienes hespirituales y temporales avidos y por aver y los bienes rrentas del dho monastº de Santo domingo dela çiudad de betºs de pagar lo qe montare la dha canpana al dho thomas guillermo so pena de Exºn y costas y ansi anbas partes prometieron y se obligaron de guardar y Cunplir lo qe a cada uno toca segº dho hes… y lo firmaron de sus nonbres siendo dello testigºs Juan Yl consul por su mgd y Xeronimo de torquemada y hesteban lopez de villafranca vzºs desta çiudad e yo scrno doy fee conosco a los otorgantes… [Firmado] Fray Pedro Diaz, Thomas Gilliermo, Johan Hill [Rúbricas]. Paso ante mi. [Firmado] Sebastian Morado [Rúbrica]” (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 131, folio 209, del escribano Sebastián Morado del número de La Coruña).

    Según se ha podido observar se trata de un contrato insólito y llamativo para la época, cuya rareza deseamos compartir por el asombro que nos ha causado.