• Orden de derribo para El Rollo de Betanzos en 1813

    25 septiembre 2019 • Blog

    A la aprobación y promulgación de la Constitución Española de 1812 por las Cortes de Cádiz, le sucedieron numerosos decretos para la imposición de nuevos ordenamientos con que encaminar la nueva senda constitucional de las Españas. Una de aquellas disposiciones fue establecida por Decreto de las Cortes del 26 de mayo de 1813, que propiciaba el derribo de los signos de vasallaje erigidos por todo el territorio Nacional de la manera siguiente:

    «… Los ayuntamientos de todos los pueblos procederán por sí, y sin causar perjuicio alguno, á quitar y demoler todos los signos de vasallaje que haya en sus entradas, casas capitulares, ó qualesquiera otros sitios, puesto que los pueblos de la Nación Española no reconocen ni reconocerán jamás otro señorío que el de la Nación misma, y que su noble orgullo no sufriría tener á la vista un recuerdo continuo de humillación…».

    Siete meses después desde el Gobierno Superior de Galicia en La Coruña, se dirige un oficio dirigido al » Sr. Prste. y Ayuntamtº. Constitucionl de Betanzos», en los siguientes términos:

    » Ha llegado á mi noticia se conserva aun en esa ciudad el Rollo, contra lo prevenido en el soberano Decreto de 26 de Mayo de este año, siendome muy sensible el que recaiga esta falta en el Ayuntamtº. de una Capital que deve servir de modelo á los demas: á su consecuencia prevengo a V.S. me conteste á correo intermedio haver dispuesto y executado la destruccion del expresado Rollo, y todos los signos de vasallage que existan en esa Ciudad, y me diga los motivos por que no exercitó V.S. luego qe. se circulo el citado Documento: en el concepto que esta operacion la ha de executar ese Ayuntamtº. precisamte. antes de relevarse los individuos que deven cesar en fin de este año.

    Dios gue a V.S. ms. as. Coruña 22 de Dice. de 1813.

    [Firmado]. Damian José dela Santa. [Rúbrica].». (Archivo Municipal de Betanzos. Caja 14, sin catalogar).

    El firmante que entendemos se trata del abogado yeclano don Damián José de la Santa Díaz (1770-1835), regidor que había sido de su Consistorio, además de Diputado en Cortes y con destacada responsabilidad en el Ministerio de Gracia y Justicia, mostraba su reprobación en claro desconocimiento de que la ciudad de Betanzos era de realengo y agraciada con privilegios de La Corona para garantizar el mantenimiento de tal condición, y en consecuencia con derecho a la conservación y amparo de la insignia que la distinguía de las demás de Galicia que no gozaban de semejante merced.

    Esta circunstancia le sería recordada con todas las reservas y el respeto debido hacia su autoridad por la Corporación Municipal de la ciudad de Betanzos, que estaba compuesta por «… los Señores Dn. Jacobo Couceiro (de Andrade y Verea) Abogado del Tral. Superior de este Rnº. Alcalde Constitucional, D. Josef Cernadas y Cordido, Dn. Antonio Montoto Piñeiro y Becerra, D. Ramón Antonio Seoane y Seixas, D. Antonio Bugallo, D. Feliciano Vicente Faraldo, D. Francº. Vaamonde, D. Miguel Monteagudo, Dn. Francisco San Martin (Muro y Villarreal), D. Ramon Carro, Dn. Francº de Ponte y D. Manuel Sanchez Vaamonde Rexidores de esta misma Ciudad; el Licenciado Dn. Francº Nuñez de Rilo, y D. Josef de Martin y Andrade Procuradores Generales deella…», además del regidor don José Álvarez Besada y del secretario don Benito Manuel García Pérez, escribano.

    Con el fin de responder adecuadamente, el día de la festividad de la Natividad del Señor celebra sesión el ayuntamiento de Betanzos para tratar sobre este asunto, como sigue:

    «Betanzos ensu Aymº. Dizre. 25 de 1813

    Respecto aque el Rollo de que hace Referencia el antºr. oficio. hes la Insignia o Divisa dela Ciudad y su Jrisºn. Rl. como corresponde ala Corona de S.M. Contestese lo conferenciado en este acto de que quede Copia.

    Lo Decretaron S.S.S. los Sres. Presidte. y Aymº. de que yo el Secretario Certifico. [Firmado]. Ldo. Couceiro, San Martin.[Rúbricas].». (Ibídem).

    El oficio de respuesta aprobado fue redactado a la galaica, es decir con suficiencia y consabida retranca, al mencionar las argollas que presenta el existente en el Campo de la Horca de La Coruña. Por otra parte se trata de una rotunda defensa de la condición Real que le corresponde a la Ciudad de Betanzos y el derecho a mantener sus símbolos, aunque sin menospreciar la autoridad y prevención emanada del máximo órgano de Gobierno de Galicia, y en esta guisa:

    » Este Aiuntamtº Constitucional como fiel Ejecutor delas Ordenes de S.M. y del Supremo Govierno, quando recibio el Decreto de 26 de Maio pasado deeste año, le parecio dever Derribarse o Demolerse el Rollo que hay ala ynmediacion deesta Ciud pero como esta insignia, sea la Dibisa deesta Ciud. y su Rl. Jurisºn como corresponde ala Rl. Corona, Nombrandose pr S.M. el Corregiºr letrado pª la Administracin. de Justª., Sinque enel se observen otras de Vasallaje o Señorio Jurisdiccional particular, mas que una Rl. Corona conque remata dho Rollo, enel qual segun se alla Ynformado en Aiuntamtº se allavan fijadas en otros tiempos unas argollas enquese ponian los Delinquentes, al igual del quese alla enel Campo dela Orca deesa Ciudad: Consideró no ser delos Comprendidos enel Referido Decreto pª su Demolicion; Mas Sino obste. ello, Graduase VS. que deve Verificarse, Se procedera a ello y quedara en tierra alas dos oras del Rvº. desu ofiº. enquelo prevenga.

    Dios Gue. a V.S. ms. ans. Betºs. ensu Aiuntamtº. Constitucl. Dicre. 25 de 1813. Ldo. Jacobo Couceiro, Francº San Martin, Por Aqdº. del Aiuntamtº. Benito Manuel Garcia Perez snº.

    Sºr Gefe Supºr Politico deesta Provª.» (Entiéndase Galicia por Provincia. Ibídem).

    No consta la existencia de registro documental posterior que ordenara el inmediato derribo del Rollo, y no sería de esperar esta determinación con el cambio de capitulares que tendría lugar a principios de 1814, además de la Real Cédula del 30 de julio de 1814, promulgada tras el regreso del exilio de Fernando VII, por la que se restituían los ayuntamientos a su estado de 1808, y quien había hecho su entrada en España por Cataluña el 22 de marzo del mismo año (Vid., la entrada en esta web Se anuncia en Betanzos el regreso de Fernando VII a España, de fecha 3 de abril de 2014).

    En la sobredicha contestación del ayuntamiento de Betanzos, se hace especial hincapié en el auténtico significado del Rollo como Divisa de la Ciudad y de su Jurisdicción, por depender exclusivamente del poder Real, y «… Sinque enel se observen otras de Vasallaje o Señorio Jurisdiccional particular…» así de claro y categórico, y con toda razón por no haber estado sujeta la ciudad de Betanzos en toda su Historia a ningún señor (Vid., el trabajo Insignias Jurisdiccionales de la Ciudad de Betanzos – El Rollo, publicado en el programa de la Feria Franca Medieval de 2014, consultable en esta web). Un símbolo que si bien se salvó en este primer envite destructivo de tan convulso periodo histórico, habría de desaparecer pocos años después a raíz de una instancia de Francisco Pardo, vecino de Betanzos, dirigida al ayuntamiento el 17 de febrero de 1817,  por la que rogaba que se le aforase una pequeña porción de terreno público donde «… se halla la insinia del llamado Rollo…». Esta concesión fue aprobada en sesión del siguiente 11 de mayo, haciéndose constar en la escritura que dicho foro se otorgaba:

    «… vajo la condición de que el nominado Francº Pardo y sus herederos han de conserbar en pie y en el ser y en el estado que tiene oy dia la insinia del Rollo, sin escabar sus Cimientos de modo que sea Causa de su ruina…».(Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 2.806, folio 2, del escribano Benito Manuel García Pérez de Ayuntamiento, Hipotecas y Marina de Betanzos y su partido. Esta escritura puede verse completa como Apéndice I en el mencionado trabajo El Rollo).

    El escribano instructor conocía a la perfección el asunto, no en vano desde su empleo como Secretario del Ayuntamiento había intervenido cuatro años antes en los trámites oficiales sobre el derribo del Rollo. Sin embargo el mencionado foro sería la causa de la desaparición de esta Insignia pocos años después, debido por una parte a la estulticia e ignorancia de las autoridades que lo consintieron, y por otra al descuido y abandono de las sucesivas corporaciones en favor de su recuperación y restablecimiento, como sigue aconteciendo con la mayor parte del patrimonio monumental de Betanzos, según es público y notorio (Vid., la entrada en esta web El triste destino del Rollo, del 11 de mayo de 2016). En definitiva, comenzaban los desaguisados que desde entonces privan con el legado arquitectónico   de nuestros antepasados.

    A pesar de todo la respuesta municipal de la Navidad de 1813, ha proporcionado nuevos datos sobre la conformación del Rollo instituido en Betanzos en la Edad Media, al significar que tiene «… una Rl. Corona conque remata…» y que en algún tiempo contaba con «… unas argollas enquese ponian los Delinquentes..», que bien partían de un aro metálico sujeto a la columna o eran suspendidas de los » canes» de cantería que sobresalían de la parte superior del fuste, formado de una sola pieza de piedra o a base de tambores graníticos con un grosor de entre sesenta centímetros a un metro, asentado directamente en el terreno o sobre una grada, con una altura de entre dos a cinco metros, y trasladado en el siglo XV desde la Plaza Real o Mayor a la calle del Rollo, en la loma del Camino Real que desde el Campo de la Feria conduce al puente de las Cascas.

     

    El desaparecido Rollo de Betanzos, recreación del autor.

    Nota: Tampoco le sonrió la suerte a alguno de los capitulares citados, puesto que don Antonio Montoto Piñeiro y Becerra, que había sido el llevador de la sincura del Colegio de Huérfanas en Villozás durante la Guerra por la Independencia, el 24 de noviembre de 1823 fue víctima de un asalto por parte de facciosos y bandoleros en su casa de Gondoriz, según comunica el mayordomo de Villozás al corregidor de Betanzos al día siguiente. Manifiesta que «… falleció… por un balazo que le tiraron unos ladrones y asesinos que robaron y asaltaron su casa…» el día 20 anterior (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 3.448, folio 267, del escribano Feliciano Vicente Faraldo del número de Betanzos). El difunto era hijo de don Blas Antonio Montoto y doña Narcisa Felipes del Villar; casó en primeras nupcias con doña Francisca Rodríguez do Pico, con la que tuvo al licenciado don Francisco Montoto Rodríguez, abogado de la Real Audiencia (natural de San Pedro de Cambás en Aranga y fallecido el 21 de abril de 1813),  que casó con doña Rosa Freire de Andrade, también conocida como doña Rosa Freire González de Neira, hija de don José Freire y de doña Micaela González de Neira vecinos de San Julián de Carantoña, y procrearon a don José Antonio Montoto y Freire (Nacido en Santiago de Villamateo, ayuntamiento de Miño, el 27 de octubre de 1810) que casó en la parroquia de Santa Susana de Santiago, el 14 de septiembre de 1837, con doña María Juana Varela y Sanjurjo, hija de don Antonio Varela y de doña Carmen Sanjurjo vecinos de Santiago de Compostela, y padres de don Salvador Montoto Varela nacido en Betanzos y parroquia de Santa María del Azogue el 27 de febrero de 1839, de don Luis, doña María del Socorro, doña María de la Visitación y don Juan fallecido a poco de nacer. El asesinado don Antonio Montoto, había casado en segundas nupcias con doña Benita Beatriz de Amenedo y Parga, con la que tuvo por hijos  a don Tomás, doña María, doña Antonia (soltera, domiciliada a mediados del sigo XIX en el nº 3 de la calle de Sobre la Muralla de Betanzos, juntamente con don Jacinto Botana, su mujer doña Mercedes Montoto y su hijo don José ) y a doña Josefa Montoto y Amenedo (Archivo del autor, árbol genealógico formado sobre este linaje, inédito).