• Luto oficial para las funciones de la Purísima Concepción de 1760

    16 diciembre 2018 • Blog

    El fallecimiento de la Reina doña María Bárbara de Portugal, el 27 de agosto de 1758, y la de su viudo el Rey don Fernando VI, el 10 de agosto de 1759, pusieron de luto a las Españas. Como sucesor fue designado su hermanastro que reinó con el nombre de Carlos III, procediendo el Supremo Consejo a la emisión de la Real Cédula dando autorización para la celebración de las exequias y de la proclamación reales en todos sus territorios.

    Ante la proximidad de la celebración de la festividad de la Purísima Concepción, la Justicia y Regimiento de la Ciudad de Betanzos en sesión del 3 de diciembre del año 1760, presidida por el corregidor don Antonio Martínez Casas, abogado de los Reales Consejos, y con la asistencia de don Diego Antonio Ribera y Taibo, don Francisco Roque de Puzo y Aguiar, don Juan José de Acevedo y Tobar, don Vicente Antonio Roldán y Aguiar, regidores, y de don Gabriel Antonio Riobóo Villardefrancos, procurador general, trataron entre otras deliberaciones lo siguiente:

    “… En este Ayuntamiento el Sºr. Dn. Diego Rivera hace presente a la Ciudad lo cercano que se alla la funcion dela Purisima concpcºn a que asiste la Ciud, la que deve llebar las mazas de luto, para que se sirva acordar se libre conque hacerlas Ropas Talares de estas y al mº tiempo se mande ygualmente pagar al thesorero las q se hicieron para el Luto dela ssrª Dª Maria Barvara de Portugal, y deel Sr. Dn Fernando el sexto que  gozan de Dios, E ygualmente el tafetan negro que se puso en las Banderas de el Rexmº. de Milicias de ella, que uno y otro se hesta deviendo al cittado Thesorero, y al mismo tiempo que respecto a que los Capitulares son acreedores a dos mill mrs (maravedís) que recin (reciben)… son los que se le abonan a cada uno por el Luto, el que la ciud se sirva Providenciar en todo. Que visto por la Ciud. Acordo se despache Libramtº. sre los efectos de Propios yncluyendo en el mº todas las partidas que cita el Sºr Dn Diego Respectivamente (roto) por lo que mira al de Ropas Talares a favor de Pedro (roto) y el de dos mil mrs a favor de todos los ssres. y asi lo acordaron…”. (Archivo Municipal  de Betanzos. Caja 3, sin catalogar).

    Como se puede observar tanto las exequias como las proclamaciones reales eran solemnes y pomposas bajo la organización de la Justicia y Regimiento, que acudía a las primeras con los maceros de luto, tafetán negro en el pendón y banderas del Regimiento de Milicias, y los capitulares asimismo con vestiduras negras en muestra de aflicción, a cuyo efecto se les satisfacían dos mil maravedís a cada uno con cargo a las Rentas de Propios y Arbitrios de la ciudad (Vid., nuestro trabajo Insignias Jurisdiccionales de la Ciudad de Betanzos de los Caballeros, publicado en el programa oficial de fiestas patronales 2003 y en separata por el ayuntamiento, consultable en esta página).

    Para estos actos la Ciudad contaba con una bodega situada enfrente de La Cortaduría, número tres antiguo de la calle de Santiago que hacía esquina con la Calle de la Cortaduría (Vid., nuestro trabajo La antigua Cortaduría y los nuevos mataderos, entrada del 17 de diciembre de 2017), y por tanto situado detrás de la Torre de Vilousaz o de Lanzós, y que habría de servir como Alhóndiga a principios del siglo XIX (Vid., nuestro trabajo La antigua Alhóndiga de la ciudad de Betanzos entrada del 18 de febrero de 2018), en la que almacenaba el estrado o túmulo que se utilizaba en el ceremonial, además del armazón con que se adornaba el frontis de la Capilla de San Roque para sus funciones. En la sesión municipal del 31 de marzo de 1837 y con el fin de proceder al arrendamiento de dicha bodega, se hace constar en acta la resolución que sigue:

    “… Haviendo observado un caballero capitular que el arrendamiento dela bodega que se halla pegada al tinglado que está frente al Macelo de esta Ciudad y ocupada solamente con el catafalco lebantado para las funciones funebres Reales y frontera echa para las funciones de S. Roque, el Ayuntamiento acuerda quese saquen de alli estos enseres, retirandolos al fayado dela Casa Consistorial, al cuydado del portero, cuydando este de mantener aquel local y enseres con el devido aseo y que se proceda al arrendamiento de dha bodega, previa su publicacion por edictos, por el termino del resto del presente año y el entrante de mil ochocientos treinta y ocho, para cuyo Remate se señala el dia Viernes siete del procsimo Abril, el cual se verificará en el mas ventajoso postor bajo las formas legales…” (Ibídem. Caja 22, sin catalogar).

    Según se ha visto en el año de 1760 el blanco y azul imperante en la conmemoración de Nuestra Señora de la Concepción, se terciaron con el negro por imperativo del protocolo dispuesto para el ritual de las exequias Reales.

    En nuestro viaje a Polonia de la pasada primavera hemos quedado gratamente impresionados por la gran trascendencia del culto a la Virgen María en el santuario de Jasna Góra, en el que se venera a Nuestra Señora de Czestochowa, patrona de Polonia, en la iglesia de la Inmaculada Concepción de María de Cracovia o en el santuario de Niepokalanow, fundado por San Maximiliano María Kolbe, entre otros, y en donde tuvimos la oportunidad de comprobar el rigor con que se llevan a cabo las restauraciones en todas sus poblaciones y monumentos, de auténtico asombro ante las cuantiosas destrucciones padecidas por contiendas a lo largo de su Historia. También la ciudad de León ha celebrado con el protocolo de rigor el día de la Purísima, manteniendo esta tradición desde el año 1656, según divulga la página de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales del pasado domingo, crónica que lamentablemente y en el caso de nuestra ciudad sólo podemos rememorar por haber participado en nuestra juventud en los actos organizados por la Ilustre Cofradía de la Concepción en la iglesia de San Francisco, a reclamo del Turito.

    El grabado que presentamos de nuestro archivo particular muestra  una procesión de los años veinte del pasado siglo, en la que figuran los portadores de la imagen de Nuestra Señora de la Concepción con sus sayones blancos ribeteados con banda azul, los Caballeros Concepcionistas alumbrando con candelas, los frailes celebrantes que presiden acompañados por la comunidad franciscana, seguidos por la Corporación municipal con pendón, maceros y alguaciles, en la salida por la puerta principal de la iglesia de San Francisco.