• Los capitulares, también a la guerra

    Publicado en Betanzos e a súa Comarca el 01/11/1998. Página 14.

    Los capitulares, también a la guerraEl desastroso fin de la unidad ibérica, con la guerra de la independencia de Portugal, supuso para el Reino de Galicia un auténtico desastre, en razón al excesivo aporte de levas y a la repercusión económica de su mantenimiento, a lo que habría que añadir la merma de la capacidad productiva, por ausencia de las manos más fuertes y jóvenes.

    Durante esta Guerra (1640-1668), el estado de ánimo de la población se resintió de patriotismo, hasta el punto de negarse muchas jurisdicciones a contribuir en algunas de las reclutas. Sin embargo, hay que destacar el incondicional apoyo prestado por la nobleza, que puso todos los medios a su alcance para defender la “Raia” fronteriza. En este sentido, es muy elocuente una Prueba de nuestro antepasado el Capitán D. Andrés Romero de Caamaño:

    “que lo ha sido de a cavallo en el rebelion del franzes en la Invasion que pretendio hazer a dicha ciudad (La Coruña) y en la Raia y Revelion de Portugal con su conpañia, gastando mucha parte de su hazienda en servicio de Su Majestad segun consta de las zertificaciones que tengo…”

    En el mes de Octubre del año 1663, las ansias de tomar parte en la contienda se sienten en la Justicia y Regimiento de la ciudad de Betanzos, algunos de cuyos Capitulares temen sentar un precedente aleatorio; no cabe duda que su posición en el sillón de gobierno era más cómoda y segura que una silla de montar en la campaña. Ante el requerimiento exponen:

    “En este ayuntamiento dicho señor Antonio martinez de billoças y señor Don Matias de Quiroga, an dado quenta a la ciudad como el señor Don Pedro Piñeiro do bilar, Cabo de sus distrito, les conpelia a que fuessen a la Campaña, por sseren conpreendidos en la lista de los ydalgos que su Excelencia le abia rremitido, suplicaron a la çiudad se sirbiese, en atencion a que se allan Capitulares suyos, acer escrito con su Excelencia a que no partan por el mal simill que queda para lo adelante, y en el interin su Excelencia lo declara pedir a dicho señor Don pedro piñeyro suspenda el acer con ellos diligencia. Que bisto cor la ciudad suplico al ssenor Don Pedro se sirbiesse suspender dichas diligencias; que se dara quenta a su Excelencia por Correo para que lo tenga por Bien, para lo qual se escriba Carta a su Excelencia con la rrespuesta de los Cabos, para lo qual se despache libranca de beinte y quatro reales sobre los propios desta ciudad. Que bisto por dicho ssenor Don Pedro pineyro, dixo que el dessea serbir a la ciudad como es Justo, pero que en este casso no es dueno de poderlo azer, por sser orden expressa de su Excelencia, y benir nombrados en la lista que se le a rremitido de su mano los dos ssenores diputados que ssenala, que solo podra escusar el conpelo como de los demas en quanto que Bayan por fuerza y obligados, que ssolo ara las diligencias y noteficaçiones que sse rrequieren en el interin que su Excelencia se sirba disponer otra cossa, pues se lescribe la ciudad en esta racon y se despacha libranza de treinta reales para los Correos que an de llebar a los Cabos desta Probincia sobre los propios desta ciudad y asi lo acordaron y firmaron y ansimesmo bolbieron a nombrar al señor Don alonsso de aguiar para que asista a despachar dichas milicias. [Firmado] Domingo Calviño Montenegro, Antonio Martinez, Matias Alonso de Quiroga y Ulloa, Don Baltasar Pardo de Castro, Mathias de Quiroga y Aguiar, Antonio Maseda [Rúbricas]. Ante mi. [Firmado] Domingo de Amenedo [Rúbrica]”.

    Como suele suceder, a las campañas van los patriotas, los valientes y las levas, y son los componentes de estas últimas los que generalmente reciben el peor pago.