• Los Baños de Arteixo (VII)

    5 enero 2014 • Blog

    Una vez asumida por don Manuel Muñiz la tutoría de sus nietos, doña Carmen, don Juan y doña Francisca Cuervo Muñiz, habida cuenta que el otro nieto don Francisco había fallecido antes que su madre, hijos y herederos de don Francisco Cuervo Prego y de doña María Muñiz, su hija, habría de defender su propiedad y derechos desde la Administración de los Baños de Arteixo, durante ocho años.

    A su fallecimiento, una parte de los herederos considerarían que había sido una intrusión en su propiedad, puesto que no se habían rendido las cuentas del periodo administrado, y cuestión que sería reclamada a los restantes ante el Juzgado de Primera Instancia de Carballo, y pleito posteriormente trasladado a la Real Audiencia, intitulado “Don Juan Cuervo con D. Juan Recarey como marido de Dª Maria Josefa Muñiz, sobre pago de las rentas o producto de los Baños de Arteijo”, (Archivo Reino de Galicia. Legajo 18.534-76), el primero vecino de San Julián de Lendo y el segundo de San Mamed de Seabia.

    En la exposición del proceso, fechada en La Coruña el 28 de agosto de 1852, se hacía constar que:

    “…Dn Francº Cuerbo…fue Dueño de los Baños de Arteijo y de algunas casas a inmediación en lo qual parece que se intrusó a su fallecimiento Dn Manuel Muñiz… Padre de la Dª Maria esposa de Don Francisco Cuerbo. No dio cuenta…de los seis años que administro esas fincas y a su muerte dejó a sus dos hijos D.Manuel y Dª María…la obligacion como sus herederos de responder de esos seis años de administracion, y admas a Dª Maria…el derecho activo de reclamar los frutos de esos seis años…”.

    El árbol genealógico correspondiente a esta rama, lo hemos publicado en el artículo primero y sin duda facilita el seguimiento del proceso. El 20 de noviembre de 1847, doña Carmen Cuervo y Muñiz y su marido don Pedro Ramallal, en un claro gesto de generosidad que denotaba desahogada economía, cedían a don Juan y a doña Francisca Cuervo y Muñiz, los atrasos que les correspondían por los Baños de Arteijo. El 19 de junio de 1848, los anteriormente beneficiados, don Juan y doña Francisca, llegarían a una conciliación con don Juan Recarey, marido de su prima doña María Josefa Muñiz, para que rindiese cuenta del producto y atrasos de los ocho años, poco más o menos, que había permanecido don Manuel Muñiz, su abuelo, al frente de la administración de “las Casas de Baños” (que eran pro indiviso). El 22 de mayo de 1849, el procurador de don Juan y de doña Francisca, interponía demanda en el Juzgado de Carballo, haciendo mérito de los antecedentes para afirmar “…que D. Manuel Muñiz… estubiera intruso en los baños referidos por espacio de seis años…”. El 22 de diciembre de 1852, la Real Audiencia del Reino de Galicia desestimaba el recurso presentado por don Juan Cuervo, con la prevención de que tendría que ceñirse a la sentencia pronunciada por el Juzgado de Primera Instancia de Carballo, el 9 de agosto de 1852, en la que se determinaban los importes que había de percibir.

    Como simple curiosidad, en la información del proceso declaraba Francisco de Marta, que don Juan Cuervo había recibido cuatrocientos quince reales por dicho concepto, y que el 23 de enero de 1848, en la feria de Berdillo a eso de las doce, le había entregado su primo político otros  cincuenta reales “…de cuya cantidad… le dio recibo en papel comun que escribio otro hombre corto de talla… y un aro en una oreja…”. Los constantes desencuentros entre los propietarios habrían de perjudicar el progreso de los baños, bien por administrar cada uno su propiedad individualmente o por medio de empleados asalariados, o lo que es más grave por la venta de alguna porción a extraños de la familia.

    A mediados del siglo XIX, escribíría el Dr. Don Juan Bautista Foix y Gual en su “Noticia de las Aguas Minerales más principales de España” (Barcelona, 1840), la descripción siguiente:

    “Arteijo. [Marginado]. Hállase este pueblo y su fuente mineral a legua y media de la Coruña, capital de la provincia de su nombre, en el reino de Galicia. Las aguas de Arteijo son claras, saben á lejia, y exalan un tufo desagradable, el cual pierden á poca distancia del manantial. Hay tres baños, cuyas temperaturas son 18, 20 y 30º.

    Se dice que contienen estas aguas hidrocloratos de sosa y de magnesio, y ácido hidrosúlfurico, y les atribuyen muchas propiedades”.

    Sin embargo la mejor descripción que hemos localizado pertenece al “Tratado completo de las Fuentes Minerales de España” (RUBIO, Pedro María. Tp. Rivera, 1853, pág., 246 y sgtes.), en la que su autor además de realizar una magnífica descripción de sus instalaciones, análisis de las aguas, usos y costumbres de los bañistas, aporta noticias sobre la irrupción de un quinto propietario en el complejo de los Baños de Arteixo, sino de los Baños propiamente dichos, cuando menos de algunas construcciones anexas y complementarias. Del contenido de dicho relato, entresacamos lo siguiente:

    “…Brota, en terreno granítico, el agua mineral en tres pozos ó piscinas por entre las piedras que forman su fondo, con bastante escasez, puesto que necesitan aquellos para llenarse 12 horas, y por esto solo se renueva el agua una vez al día. En un departamento contiguo al primer pozo se encuentra una fuente sencilla, pero elegante, que suministra dos plumas continuas de agua, la que sirve para beber. Estas tres piscinas se hallan a tres varas de distancia unas de otras dentro de tres casetas, colocadas en el centro de la plaza que forman las casas de hospedería, una capilla y una frondosa alameda.

    El agua mineral es clara y trasparente; algo salada; inodora; y su temperatura es en el primer pozo de 26º R.; en el segundo de 28, y en el tercero de 31º. La fuente de que se bebe da el agua á la temperatura de 24º R.  Su peso especifico es igual á 1,0018.

    Dr. Antonio Casares Rodríguez, primer analista de las aguas de Arteixo. Retrato al óleo de José María Fenollera.Segun el doctor Casares 1,000 partes de agua mineral contienen:

    Cloruro sódico . . . . . . 1’62 granos.

          ”       cálcico . . . . . . 0,34      ”

    Sulfato cálcico . . . . . . 0,12       ”

    Sustancia orgánica: cantidad indeterminada…

    Estas aguas se usan en bebida y baño. Ningún enfermo toma menos de nueve baños ni más de veinte y dos.

    Son de verano y están abiertos desde 1º de julio hasta fines de setiembre.

    El brotar las aguas minerales de Arteijo en una comarca poco poblada… el encontrarse su nacimiento en un lodazal distante de la carretera y cubierto de un gran arbolado, hizo que permaneciesen ocultas y sin uso hasta el año de 1760. Desde esta época acudieron á bañarse en aquel sitio muchos enfermos, y esto hizo que se empezaran a construirse en él los edificios que existen destinados á albergarlos.

    Estos forman al presente una especie de población, que consiste en una plaza de 16 varas de lancho y 50 de largo en cuyo centro están las casetas de los baños. Forman el costado de E. 25  hospederias de sencilla construccion; el del N. Una capilla, una frondosa aunque pequeña alameda y las paredes de un huerto poblado de frutales; el del O. 5 hospederías, 2 edificios mayores y 1 muy grande, todos destinados á alojar bañistas. La parte meridional de esta plaza está formada por una dilatada pradera que termina en la carretera de la Coruña. Hay además 32 hospederías inmediatas…

    Los baños se toman en las balsas o piscinas de las casetas de que hemos hablado. Son tres construídas de cantería labrada en sus paredes y solería, con capacidad para catorce bañistas. Las casetas tienen el ámbito suficiente para poder vestirse y desnudarse…Pueden tomar baños en una misma hora 42 enfermos simultáneamente en las tres balsas o pozos… Por la proximidad de las hospederías á los baños, van la mayor parte de los enfermos por su pié a bañarse, y los imposibilitados son conducidos en sillas ó en camillas por los sirvientes del establecimiento, mediante una gratificación voluntaria. Los concurrentes se bañan gratis. Solo pagan á los bañeros á razón de 8 maravedis por cada baño los bañistas no pobres… Los que no se alojan en las hospederías de los baños y sí en las casas de los vecinos de la parroquia pagan 2 rs. por cada baño…

    Lo comun y ordinario es que vayan todos á hospedarse en los baños. En ellos se encuentran las 30 hospederías de la plaza… los dos edificios de la misma, capaces cada uno para tres familias; y el grande de dos pisos, en que pueden alojarse 200 enfermos de la clase comun, con sus asistentes… Hay otras 32 hospederías, que admiten cada una una familia de 5 o 6 personas, que puede vivir independiente: pero la mayor parte de ellas tienen puerta de comunicación interior por si algun bañista quiere tomar dos, tres ó mas habitaciones… El precio de las hospederías varia entre 5 y 16 reales diarios. Los que se alojan en el edificio grande, con la condicion de admitir en él a cuantos quepan en su compañía, pagan un real diario…

    El temple y clima de los baños son apacibles en verano. Hay en estos baños, en las épocas de mayor concurrencia, brillantes reuniones de bañistas ya en algunas de las habitaciones más capaces, ya al aire libre. En las que se tienen en las casas por la noche, se juega, se canta, se tocan varios instrumentos de música, y se baila. Al son de la gaita del país hay danza todos los días festivos en la alameda y la plaza, desde las 6 de la tarde hasta las 12 de la noche. La reuniones en grande, ó generales, se tienen en un gran parador ó una hermosa casa de campo, situados en la parte de la carretera de la Coruña mas próxima al establecimiento.

    Hay paseos amenos y deliciosos en el pequeño valle y su carretera, y en una hermosa y dilatada pradera adornada de árboles silvestres de todas clases, que prestan gustosa sombra. Esta pradera, que es la que media entre los baños y la carretera, está cruzada por un arroyo pequeño, que abunda sin embargo en truchas y ánguilas y va a desaguar al Océano…

    Los manantiales, los baños y las hospederias pertenecian al dominio particular de cuatro propietarios, que tenían hecha partición de los edificios y los administraban por si mismos ó por medio de dependientes.

    Hay un quinto propietario que es D. Angel Henrri, vecino de Madrid, que aunque tuvo abandonada su finca se ha propuesto ahora mejorarla, y asi abrió el año anterior (1852) en su establecimiento un salon de sociedad decentemente adornado, con periódicos, juegos permitidos y piano, arregló un local para fonda y amuebló las habitaciones. Los otros propietarios se proponen imitarle. Una gran huerta del Sr. Henrri se está disponiendo para jardin y paseos.

    La concurrencia al establecimiento nunca baja de 600 enfermos ni pasa de 800, y es seguro que el cálculo de 700 por año, sobre la concurrencia de los 30 últimos, es bastante exacto.

    …De 700 bañistas, 200 son pudientes, de las clases de propietarios, curas, beneficiados, prebendados y empleados de todos los ramos de administración; 360 labradores acomodados; 40 militares, y 100 pobres de solemnidad…

    …Esta calculada por quinquenio en 15.000 rs la cantidad que el establecimiento reditua anualmente á sus propietarios…”.

    Otro problema bien distinto lo suponían los medios de transporte, a juicio de dicho autor, que por este tiempo se efectuaba en carruajes o a lomo de caballerías de alquiler, al igual que se hacía con los carros para conducir los efectos personales, dado que en las habitaciones de los baños poco más se ofrecía que una mesa, algún que otro asiento y un catre de tablas.

    (Continuará)