• La fiesta del mosto

    Publicado en El Ideal Gallego el 01/10/1983

    En el año 1978, la Asociación de Vecinos del Puente Viejo-Nuestra Señora acuerda hacer coincidir la fiesta de los “Alborotados” con una nueva, que llamarían “A festa do mosto”. Se basan en el decaimiento de la tradicional, a la que acudían numerosos romeros de la comarca de Ferrol y otras zonas, y con el fin de realzar la tradición, y sobre todo de no perderla, inician con ese acuerdo una nueva tradición tan necesaria en nuestras Mariñas: una fiesta al vino.

    No cabe duda de que, desde unos años a esta parte, la fiesta de los “Alborotados” iba perdiendo fuerza. La inventiva del pueblo crea, aunando a la tradición, una nueva que vemos desde el punto de vista económico lógica, puesto que en el siglo XVI los viñedos eran un monocultivo y por lo tanto la mayor riqueza con que contaba Betanzos. En la actualidad se están replantando, y esta fiesta será el móvil para incrementar la fama que ya tienen. Era hora de que alguien, en este caso los vecinos, se diese cuenta de esta necesidad.

    Antecedentes
    Bastantes años se desconoció la existencia de la cofradía de Nuestra Señora del Camino, también conocida como de “Nuestra Señora del Par”. Dice Martínez Santiso que el día 28 de septiembre de 1891 reapareció aquella histórica asociación religiosa, gracias al celo del párroco y coadjutor de San Martín de Tiobre, Don Bernardo Porto y don Antonio Leira, quienes alcanzaron además de la aprobación del Prelado Excmo. Sr. D. José Martín de Herrera y de la Iglesia, el privilegio, mientras la cofradía subsista, de poder sacar procesionalmente el Santísimo Sacramento el 28 de septiembre de cada año.

    Por su interés reproducirnos la noticia que sobre esta romería publicó el periódico “Nueva Era”, de Betanzos, el 28 de septiembre de 1913:

    “Hoy y mañana se celebrarán con gran animación la fiesta como aquí decimos, de los alborotados. Las fiestas profanas y religiosas serán espléndidas. Los trenes que llegan de Ferrol vienen abarrotados de romeros, no se acuerda nunca tanta afluencia de forasteros. En el tren que llega a Ferrol a las tres, trae a los equipos de football del Club Amboage (infantil del Unión Deportivo) que jugará un partido amistoso con el Argentino de Betanzos. Según noticias acompañan al club Amboage un crecido número de excursionistas”.

    El mismo periódico, el 21 de septiembre de 1913, anunciaba la preparación de actos religiosos de la siguiente manera:

    “Ayer comenzó en el santuario de Nuestra Señora del Camino, la novena de los Remedios que anualmente le dedica su cofradía por esta época para terminar la víspera de San Miguel. Los ejercicios son solemnes y en ellos toman parte el mismo coro de atentas señoritas que en la novena anterior realizaron tan piadosa como artística labor coral. Estos ejercicios comienzan diariamente a las seis y media de la tarde, y en el último día, 28 del presente, habrá en la misma capilla una brillante misa solemne”.

    Queda demostrado que eran funciones religiosas en honor a Nuestra Señora de los Remedios, después de su festividad patronal. No se puede entender que por coincidir el día de San Miguel la fiesta de los alborotados tenga relación con el ilustre patrono de los menesteres marineros.

    Lo que sí se puede añadir es que los romeros aprovechaban la venida a la ciudad para acudir a su vez al santuario de La Angustia, donde al día siguiente se celebraba la no menos importante romería de San Miguel, y que el periódico “Nueva Era” también resalta anunciándola también el 28 de septiembre de 1913 como sigue:

    “Mañana con motivo de la festividad de San Miguel se celebrará en el inmediato barrio de las Angustias, la fiesta religiosa y profana con que todos los años solemnizan el día consagrado al glorioso Arcángel los vecinos de aquella aldea. La misa cantada tendrá lugar a las once de la mañana, y por la tarde, si el tiempo lo permite, habrá los obligados bailes al aire libre con murgas, gaitas y pianos manubrios”.

    Se quedaban en Betanzos los romeros de los “Alborotados” para el día siguiente; el mosto y el vino harían una noche alborotadora que dio nombre a la antigua y tradicional fiesta en vías de una recuperación renovadora.

    De la misma forma que La Coruña acude a su día de Caneiros y que el pueblo bautizó y las autoridades asintieron que se llamaran “Los Caneiros de La Coruña”, creemos que esta fiesta podría serlo del Ferrol, cumpliendo con la costumbre ferrolana de acudir en especial a esta romería, y sin dejar de invitar a todo el que quiera unirse con nosotros a la dúplice romería religiosa y pagana del mosto.