• La elaboración de chocolate en Betanzos (IV)

    28 enero 2020 • Blog

    Elaboración de chocolate en el siglo XIX.

    Entre el amplio abanico de chocolaterías o cascarilleras existentes en 1832 en la ciudad de La Coruña, cuyos profesionales se hallaban adscriptos a la Cofradía y Hermandad de San José instituida en la iglesia matriz de Santiago, se encontraba la de don José Benito Rey establecida en la calle de la Florida, quien motivado por la escasez de chocolateros en la ciudad de Betanzos decide trasladar su obrador y aprovechar la coyuntura para establecerse en la capital de Las Mariñas, por lo que pasaría a pertenecer a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, instituida en la iglesia del Convento de Santo Domingo de Betanzos. En unión con su familia se instalan en el antiguo número 28 de la calle de los Herreros, acera orientada al Norte de la calle, José era natural de Vilaboa, ayuntamiento de Culleredo, y cuenta 51 años en 1843, su mujer María Josefa González, natural de San Martín do Pino tiene 44 años y su hija María Teresa 13, natural de La Coruña, y tienen como criada a María Varela, de 25 años y natural de Rois, feligresía de Santa Marta de Babío.

    El prestigio que alcanza merced a su seriedad y buen hacer, le permitieron a este maestro Chocolatero formar en el oficio a algún que otro joven mariñán, como se concertaba el 12 de octubre de 1838 ante escribano para otorgar una escritura de contrato con Luís Gómez, vecino de la parroquia de San Salvador de Limiñón en Abegondo, para que le enseñara a su hijo José Gómez dicha profesión y arte, y documento redactado de la siguiente guisa:

    «Contrato entre José Benito Rey, Luis Gomez y su hijo (encabezamiento)

    En la Ciudad de Betanzos a doce dias del mes de Octubre año de mil ochocientos treinta y ocho: Ante mi Essnº. y testigos parecieron presentes José Benito Rey vecino de esta Ciudad de una parte y de la otra Luis Gomez y su hijo José de estado soltero de hedad veinte y dos años que lo son dela Parrª. de San Salbador de Limiñon y dijeron: Que disiando (sic) el José aprender con el Rey el oficio ó profesion que este ejerce de Chocolatero unica que aquel le lleba inclinacion, se abocó con este el Luis su Padre,  q despues de haberen conferenciado lo que tubieron por conbeniente en el particular se resolbieron a otorgar la presente Essrª. de contrato vajo las condiciones siguientes: Que el José Benito Rey en el termino de tres años contados desde el dia dela fecha en el que há de entrar a su serbicio el José Gomez, ha de enseñar y aprender a este el oficio de Chocolatero a cuia profesion se ejercitará sin distraerle en ningun otro Trabajo mas del que sea concerniente alos de aquella Arte y por separado carreara la agua que se necesite para el consumo dela Casa del Rey como cosa analoga alos aprendices dela profesion de que se trata, pagandole por razon de soldada en el primer año ciento sesenta rrs., en el segundo ciento ochenta, y en el tercero con que concluie esta contrata Doscientos rrs. : Que dicho Rey admas de mantener al José Gomez, darle cama y ropa blanca limpia , le há de costear y suportar el gasto ó coste dela echura de ropa nueba que hiciere, sus conposiciones y reparo dela vieja: Que si a dicho José le sobrebiniese alguna enfermedad durante los tres años lo asistirá el Rey de su cuenta por termino de Treinta dias, pero si no mejorare despues de Transcurridos y no se pusiere en Actitud de poderse dedicar al Trabajo, lo há de recojer y hacerse cargo de el su Padre, Madre ó pariente a quien por derecho le pertenezca su cuidado ó asistencia, bolbiendo al serbicio tan pronto se restablezca a no ser que la falta de salud Justificada le imposibilite para dedicarse al arte de Chocolatero: Que si el Rey falleciese antes dela conclusion delos tres años y el Gomez estubiese en aquel entonces acto para regir el oficio de que se trata, há  de concluhir el termino de esta contrata con su viuda si esta fuese gustante en ello. En cuios terminos otorgan la presente Essrª. de contrata y por la cual cada uno en la parte que le toca se obliga segun derecho a estas y pasar por su contenido… a cuio fin para su maior cumplimiento se sugetan con poder bastante a las Justicias que de ellos deban conocer con renunciacion de todas leies y la general en forma. En testimonio de lo cual asi lo dijeron otorgan y firman siendo testigos presentes Dn. Miguel Blanco, Dn. José Pita y Dn. Angel José Meás vecinos de esta Ciudad de lo cual y conocimiento de los otorgantes yó el Essno doy fee. [Firmado]. Luis Gomez, Jose Benito Rey, Josef Gomez, Halleme presente Miguel Blanco, Fui testigo José Pita. [Rúbricas]. Ante mi. [Firmado]. José Domingo Meás. [Rúbrica].». (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 3.710, folio 160, del escribano José Domingo Meás, del número de Betanzos).

    Según se ha podido observar se trata de un documento excepcional, y más propio del modelo contractual utilizado en el Antiguo Régimen que de los nuevos tiempos de la España Contemporánea.

    Dos años después ya aparece establecido en Betanzos el chocolatero Juan Couto, viudo de 45 años y natural de Santa María de Vigo, con domicilio en la Rúa Nueva número 4 en unión de sus hijas María, de 19 años de edad, Francisco de 18, Juana con 16, Antonio de 15 y Gregorio de 9, que figuran como naturales de Betanzos.

    En el año 1843, aparece registrado el chocolatero Vicente Sánchez, de 40 años  y natural de Abegondo, casado con Josefa do Río natural de San Salvador de Villozás, con domicilio en la calle Primera del Atrio número 1, actual calle de Lanzós, en unión de su hija Joaquina de 11 años y natural de Betanzos, con quienes conviven Apolinar Seijas, soltero de 30 años y natural de Santiago de Adragonte, y José Gómez, soltero de 16 años y natural de San Julián de Vigo, como criado, que a tenor de su edad nada tiene que ver con el citado aprendiz, aunque se llame igual.

    Durante las décadas de los sesenta y setenta de este siglo, el cacao se transportaba para el comercio de Betanzos en cabotaje desde La Coruña a bordo de las lanchas patroneadas, entre otros, por Lucas da Pena, José Anca y Antonio Galán, siendo este último el de mayor confianza del mercader e industrial don Ignacio Dans Pita (fallecido en su casa de la Rúa Traviesa nº 24, de su propiedad, el 8 de diciembre de 1891), Administrador de Rentas Estancadas de Carral, casado con doña Rosa López Vidal, naturales de Betanzos, hijo del también acaudalado comerciante don Andrés Dans Varela casado con doña Manuela Pita Concheiro el 29 de agosto de 1829 (Archivo Diocesano de Santiago. Casados de Santiago de Betanzos. L.S. 20, folio 116 vº,), domiciliado en la calle de los Herreros nº 5, de su propiedad, regidor que fue del Ayuntamiento de Betanzos, y nieto de don Ignacio Dans, Alcalde Primero del Ayuntamiento Constitucional de Bergondo en 1823, y vecino de San Juan de Ouces, de donde eran originarios.

    El acaudalado comerciante don Andrés Dans Varela con su hijo don Joaquín Dans Pita, foto del siglo XIX (Archivo de familia del autor).

    Los pedidos que efectuaba dicho don Ignacio Dans Pita, eran desembarcados en el muelle que disfrutaba ante la bodega-almacén que su padre don Andrés había fabricado en la Plaza de Pay Fermoso (Remitimos a nuestra obra Morfología Urbana de Betanzos de los Caballeros. Extramuros-Aproximación Documental, editada en 2015 por el Excmo. Ayuntamiento, Gadis y Abanca, página 182 y sgtes.). Como simple ejemplo, presentamos una de las varias misivas que mantuvo con su abastecedor de La Coruña el prestigioso y conocido industrial don José Marchesi Dalmau, en relación con la compra de cacao:

    » Sr. Dn. Ygnacio Dans

    Betanzos                                                                                                                                                                   Coruña 7 Febrero 1.867

    Muy Sr. mío: ayer embarqué para U. en la lancha del patron Antº Galan ,

    V.D. 1 Saco Cacao Guayaquil y 1 dho. Caracas, cuya adjunta factura asciende á

    Rs v[ell]on 1.439, 35 que le anoto en cuenta.

    Tanto el Caracas como el Guayaquil son muy buenos y me alegraré le contenten. En los precios hice todo el arreglo que pude en obsequio a la buena amistad que dispensa á su attº.

    S.S., q.s.m.b. [Firmado]. José Marchesi Dalmau. [Rúbrica].

    Factura

    Y.D.

    1. saco = 116 U, cacao Caracas, á 50 . p s s. fª  794, o2

    1. idm = 138 U, cacao de guayaquil 34 idm     642,33

    mitad de guia y enbarque . . .                                 3.-

    Rs. von. (Reales de vellón, total). . .               1.439, 35 .». (Archivo particular del autor. Correspondencia comercial de don Ignacio Dans Pita).

    Hay que añadir que asimismo importaba distintas variedades de azúcares de Santo Domingo, de Cuba y quebrado; fardos de bacalao, sacos de arroz, cajas de jabón de Málaga de la marca Sandoval, aceite, cáñamo Padrón, balas de papel de estraza, licores de Holanda y espíritu de Hamburgo, pasas e higos,  y productos varios de ultramar, de los que igualmente conservamos las epistolares correspondientes a una veintena de años, y pedidos que en ocasiones también efectuaba para su señor padre el sobredicho don Andrés. Por su parte le vendía al señor Marchesi  y a la firma herculina Maristany y Hermanos, atados o manojos de flejes arcos de brabádigo de diferentes medidas, sencillos y dobles, que igualmente exportaba a las firmas Pedro Fernández y Carrera Hermanos, ambos de Málaga, y asimismo maíz para Asturias.

    En la última década del siglo XIX,  las fábricas de elaboración de chocolate se abastecen con el cacao producido en la colonia española de Fernando Poo, mucho más asequible que el de Caracas Guayaquil y que había sido introducido en tierras africanas desde Cuba y otros países americanos.

    (Continuará)