• La calle detrás del Archivo: Avenida de Linares Rivas ( III )

    21 noviembre 2020 • Blog

    Se trata de una vía pública de especial significado por discurrir en las inmediaciones del nuevo Campo de la Feria Nueva, generador de su existencia. Esta magnífica situación habría de atraer a su entorno prestigiosos establecimientos que le proporcionaron gran fama a la ciudad, entre ellos se encuentra el número 3 de la calle del Valdoncel, solar aforado por el ayuntamiento y edificio construido por el asentista del encabezado don Manuel Corral, natural de Aranga, a mediados del siglo XIX. En el bajo de esta casa se estableció en 1917 la Bodega Rivas, fundada por el leonés don Santiago Rivas Nistal y continuada por sus herederos, como nuestro viejo amigo don José Antonio Fernández Fernández « Tucho Rivas» fallecido en febrero del presente año, quien había trasladado el negocio para el número 4 de la Avenida de Linares Rivas, donde lo regenta su hijo y heredero con gran prestigio por su exquisita cocina, en fraternal hermanamiento de la gastronomía de Las Mariñas de Betanzos con la de las tierras de Astorga, e ininterrumpido servicio y deferencia que le ha hecho acreedor del galardón Garelos 2020.

    Taller Mecánico Castro-Couto, 1929

    En el citado número 4, estaba abierto al público en 1929 el taller mecánico de Castro-Couto, y negocio que en 1945 aparece a nombre de José Couto, con la oferta de reparación de automóviles y toda clase de motores. Un trabajo que se convirtió en una pasión por la colección de vehículos de los años 20, por parte de su heredero don José Couto Vía «Pepe Couto» que restaura y conserva en su taller del vecino ayuntamiento de Coirós, a la espera de la próxima apertura de un museo específico con ambiente de la época, y para el que hemos propuesto hace seis años a la Delegación de Cultura de nuestro Ayuntamiento, como lugar idóneo para su emplazamiento, las instalaciones de la antigua fábrica de electricidad Industrias Núñez, recientemente incluidas en el Catálogo de Patrimonio Cultural de Galicia  por la Xunta de Galicia.

    En el número dos y edificio que hace esquina con la Feria Nueva, se había abierto el bar «Cheiño»  y restaurante especializado en vinos puros del Ribero y del País, y en el que para las fiestas agosteñas » Se reciben encargos de comidas y meriendas para los Caneiros», añadiendo como reclamo que era una casa «Única en su clase», según se anunciaba en 1948.

    Anuncio de la Casa Presedo en 1954.

    Le siguió el «Bar Casa Manuel Presedo», conocido igualmente por «Casa Presedo», donde solían almorzar las orquestas contratadas para las fiestas patronales y que en el año 1954 ofertaba «vinos y comidas a todas horas», y establecimiento del que fuimos asiduos clientes  hasta su cierre por su cordial amabilidad y proximidad a nuestro puesto de trabajo en el Valdoncel. Era un local de trato muy cercano y en el que su dueña y señora Manola do Presedo se esmeraba para que las tapas, raciones y comidas estuvieran  en su justo punto para satisfacer las apetencias de su abundosa clientela, y acompañadas de excelentes vinos servidos en las tradicionales tazas de loza blanca, función que completaba su marido con una hospitalidad y simpatía fuera de lo común; en fin un ambiente de perenne e imborrable recuerdo.

    El laurel de Baco, 1934

    En el número 8 y primer piso se estableció alrededor del año 1957 la «Agencia Social Rouco», propiedad de don Manuel Dopico Rodríguez-Rouco, profesional de reconocido prestigio en toda la comarca, con delegación en la ciudad de Betanzos de prestigiosas compañías de seguros y reaseguros,  y oficinas que tras su fallecimiento en 1984  se trasladaron al bajo de la casa inmediata, señalada con el número 6, por su hija y heredera doña doña Ángelica Dopico Corona, que continúa al frente de la Agencia de Seguros vinculada a Reale con igual eficacia y valimiento.

    Continuamos con el número 8, y casa en la que se había establecido don Horacio Criado, quien anunciaba en 1934 «El Laurel de Baco», con oferta de vinos y comidas. Tras su fallecimiento continuó el negocio y actividad la Viuda de Horacio Criado, con el reclamo de comidas a todas horas además de que se sirven meriendas. Fue sin ningún genero de dudas uno de los establecimientos más famosos de la población, al que acudían gentes de distintos puntos de la provincia y de los alrededores, y en verano concentración de turistas nacionales y extranjeros que cada año se acercaban a sus fogones para saborear las excelentes tortillas de Betanzos, callos con garbanzos y asados de carne de ternera gallega, que tango prestigio dan a nuestra tierra.

    Fiesta de Sta. Rita en 1975; el autor entre los señores Chao y Rey.

    Les siguió el restaurante Edreira, que al igual que sus antecesores, y cuando el tiempo lo permitía, servía comidas en el jardín de la parte posterior del edificio, y casa de comidas que no se quedó a la zaga en fama y clientela, en razón a la constancia de una carta basada en los mismos platos estrella de su antecesor, y permanencias que le valieron el aprecio y admiración de su fiel clientela. En la Casa Edreira hemos participado varios años en el almuerzo que se celebraba el 22 de mayo,  día de Santa Rita, patrona de los funcionarios municipales, y que evocamos con gran fruición.

    En la planta baja del siguiente edificio se había establecido Baldomero con una carpintería, y local en el que después de su cierre abrió sucursal en Betanzos la entidad financiera Banesto, en donde se mantuvo hasta el año 1968 en el que se trasladó para la Plaza de los Hermanos García Naveira número 23, solar de la añorada y en mala hora derribada casa de doña Agueda García Iribarne.

    A continuación en el número 12, recordamos la prestigiosa Imprenta Manuel Villuendas, que había sido fundada en 1859 y hasta los años cincuenta del siglo pasado con sede en el bajo de la casa número 46 de la calle del Valdoncel, antigua calle de Arriba del Puente Nuevo, arrimada a la muralla de la ciudad, que pasó a ejercer su hijo y heredero don Manuel Villuendas Pena, dado de alta el 1º de julio de 1937 (Archivo Municipal de Betanzos. Fondos Modernos: Hacienda, legajo 797, sin catalogar), quien la  trasladó a mediados del pasado siglo a esta avenida, buen amigo de nuestra casa y con una trayectoria impecable, que mereció tras su cierre que dichos talleres gráficos figuren en el callejero.

    Igualmente y en el número 14 el garaje de la empresa de ómnibus Castromil , y en donde actualmente se encuentra el Restaurante Alameda-Piccola, que sigue el paso de sus desaparecidos competidores, con un menú muy amplio de cocina italiana y gallega, de gran calidad y de selecta elaboración, en un ambiente elegante, confortable y acogedor.

    Primer anuncio de la Pista Rey Brigo en 1947, en el programa de fiestas patronales.

    Sobre el actual número 16, se presentó en la primavera del año 1947 una instancia en el ayuntamiento, subscrita por don Agustín Concheiro Golpe, con domicilio en la calle de la Plaza número 21, en solicitud de licencia de obras para la construcción de un edificio en la «… Calle (sic) de Linares Rivas … para celebrar bailes…», que fue presentada a la Corporación en la sesión del 21 de abril de 1947, en la que resultó aprobada por unanimidad (Ibídem. Actas Capitulares. Caja 53, sin catalogar) y que se estrenó durante las fiestas patronales del mismo año. Se trata de la fábrica de la famosa y troyana sala de fiestas «El Rey Brigo», y realización que extrañaba a muchos vecinos de la población, por  entender que difícilmente se correspondía este tipo de negocio con la profunda religiosidad profesada por el propietario y cuestión que fue motivo de crítica por parte de los sectores afines a la iglesia. Este negocio salió adelante en sociedad con don José Suárez Castro «Pepe Casanova», y fue tal el éxito alcanzado por la también conocida como «Pista Rey Brigo», que se mantuvo a la cabeza de las salas de fiestas de toda la comarca. También se celebraban en este salón, que contaba con cafetería y servicio de mesas, almuerzos de homenajes, las cenas de la Reina de las fiestas patronales y su corte de honor, y hasta el almuerzo de clausura del XIV Congreso Nacional de la Real Asociación de Cronistas Oficiales de España, que tuvo lugar en esta ciudad a principios de octubre de 1987, organizado por este cronista con el patrocinio del Exmo. Ayuntamiento de Betanzos, con lo que ya queda todo dicho. Un lugar increíble en el que actuaron las mejores orquestas de la época y que sirvió de punto de conexión para multitud de vínculos conyugales.

    Hemos visto como en el año 1880 se hace eco el ayuntamiento de la casa nueva que construyó el oscense don Manuel Turrau Layos, natural de Berdún, partido judicial de Jaca,  que se corresponde con el número 18 de Linares Rivas, y quien era asimismo propietario de la casa número 26 de la Rúa Traviesa, de un taller de herrería en el patio del ex-convento de Santo Domingo y con domicilio en la calle de la Alhóndiga o del Rollo. En la casa de esta avenida instaló el hospedaje o fonda de su nombre, que regentó hasta finales del siglo XIX. En el año 1900 figura como fonda LA UNIVERSAL, de don Laureano Andrade Bugallo, en donde igualmente ejercía la administración de los automóviles de linea para El Ferrol, y en la que se habían realizado grandes reformas de acondicionamiento «… donde la numerosa clientela encontrarán todas las comodidades que deseen…». En el año 1931 el H. UNIVERSAL, estaba a cargo de don José Vázquez Vales quien garantizaba » Servicio esmerado a la carta y a pupilo», además de ofrecer un «Espacioso local destinado a Bar y Cervecería…» a precios módicos. El primero de abril de 1941, se daba de alta para regentar, desde el mismo día, este Hospedaje y otro negocio de café y bocadillos en la planta baja, don Benjamín Suárez Moar, a quien rememoramos por su buen hacer y bonhomía, con el nombre de «Hotel Bar Universal» (Ibídem. Fondos Modernos. Hacienda. Legajo 799). La Pensión Universal, últimamente en manos de don Jaime y doña María, cerró las puertas tras su jubilación y edificio que lamentablemente se ha derrumbado este mismo año.

    En cuánto a la acera de arriba, el único edificio construido fue el Centro Primario de Higiene, señalado con el número 1, y levantado a cimentis en 1950 sobre el solar de un antiguo edificio situado en la parte posterior de la Capilla de San Roque, glorioso patrono tutelar de Betanzos, y finalizado el siguiente año, siendo bendecido el 14 de agosto de 1951  por el arzobispo de Santiago don Fernando Quiroga Palacios, durante el mandato del alcalde don Tomás Dapena Espinosa, con asistencia de las primeras autoridades provinciales y la Excma Corporación Municipal, y acto seguido de una recepción a los invitados en la Sala Capitular de la Casa Consistorial. En la actualidad es la sede de la Cruz Roja en Betanzos.

    La Avenida de Linares Rivas se ha convertido en una entrada fundamental para la ciudad, como vía crucial de comunicación para el centro de la población, con tránsito en un sólo sentido para los vehículos procedentes de La Coruña y demás municipios del Noroeste, y mediante un rodeo que les obliga a acceder a la misma por su orientación Este y avenida de Castilla.

    En el año 1975, siendo alcalde don Julio Romay Beccaría, el ayuntamiento procedió a la expropiación de los terrenos para la ubicación del «Mercado Comarcal de Ganados y Productos Agrarios», en el área de la Cruz Verde e inmediaciones del antiguo Camino Real de Betanzos a Coirós, y que fue inaugurado el 1º de julio de 1980, estando al frente de la alcaldía don Vicente de la Fuente García. Este traslado había sido programado a fin de evitar los problemas de las aglomeraciones que se padecían en el centro de la población, al mismo tiempo que para aprovechar su espacio en la construcción de edificios oficiales y de servicios públicos que no disponían de sede apropiada, como lo eran Correos y Telégrafos; la Casa Cuartel de la Guardia Civil, inaugurado el 18 de octubre de 1981; una subestación eléctrica de Fenosa y un local para la Cruz Roja, que ocuparon una cuarta parte aproximada de su extensión, y el resto convertido en jardín infantil que pasó a titularse Plaza de Alfonso IX. El cambio de ubicación de la feria afectó sensiblemente a los negocios de su entorno, que poco a poco vieron como mermaban las colas que en días feriados se agolpaban a las puertas de sus establecimientos, y decaimiento que a la larga les obligó a tener que echar la persiana.

    Hemos efectuado un recorrido histórico sobre la realidad de la Travesía de Betanzos y de como llegó a titularse Avenida de Linares Rivas en el callejero, además de los negocios que prosperaron al abrigo de su estratégica situación, cuyo desarrollo y época de esplendor fue coincidente con la realización de las ferias de ganado que se celebraban en la Feria Nueva. Habrán observado que en la publicidad que utilizamos existe divergencia con la señalización del número de los edificios del texto, debido a la modificación de los padrones en distintas épocas, por cuya razón hacemos referencia al correspondiente al tiempo presente. Para más información remitimos a nuestra obra Morfología Urbana de Betanzos de los Caballeros – Extramuros – Aproximación documental, publicada en 2015 por el ayuntamiento, con el patrocinio de Gadis y Abanca.