• Calles de Betanzos

    La antigua Calle de doña Mencía

    30 junio 2014 • Blog

    La Calle de doña Mencia, actual de los Plateros, en los años sesenta del pasado sigloNos ha llamado poderosamente la atención que don Manuel Martínez Santiso en su obra “Historia de el convento de San Francisco, sus fundaciones, capillas y cofradías”, manuscristo inédito obrante en nuestro archivo particular, al referirse  a la fundación de la capilla de San Antonio efectuada por el presbítero don Miguel Ares de la Torre, el 30 de octubre de 1626, anotase que se desconocía cual había sido la ubicación de la Calle de Doña Mencía, para:

    “…decir una misa cantada en la Capilla de San Diego y doce rezadas por la limosna de 46 reales, y el día de Difuntos a de dar como ofrenda un cuarto de Carnero, 2 reales de pan y 2 azumbres de vino bueno, para lo cual hipotecó y vinculó para seguridad la casa donde vivía en la calle de Doña Mencia (no se sabe hoy cual es) y otras propiedades…” (Página 26).

    Cuyo documento fundacional hemos podido localizar posteriormente, habida cuenta de que el existente en el convento y consultado por dicho historiador, sucumbiría con el resto de su archivo en la sacrílega quema del año 1936. Dice textualmente:

    “…y para que este çierta y segura la dha fundaçion y de sus bienes se cobre lo susodicho, dende luego por el tenor desta presente Carta la carga y situa sobre todos sus bienes y en especial sobre la su cassa en que al presente bibe questa sita en la Calle de dona Mencia y testa por la parte de arriva con casas de Domingo Diaz de Quiroga y por la parte de avajo en casa de Juan da Laje, Platero…” (Archivo del Reino de Galicia. Real Audiencia. Legajo 16.646-62).

    Era la actual Calle de los Plateros, que llegaría a sustituir el primitivo nombre con la alternancia de los Sombrereros, y perduraría hasta finales del siglo XIX (Verano de 1888), al aprobarse por el ayuntamiento un irracional cambio de denominaciones en el callejero tradicional, y que la población mantendría haciendo caso omiso de los caprichos oficiales. Seguidamente presentamos una serie de referencias documentales, con las que pretendemos dejar bien claro semejante disloque.

    El 16 de abril de 1576, el escribano Pedro López de Cainzos contrataba al pedrero Gregorio de Román, vecinos de Betanzos, para que le construyera:

    “…la pared de la casa que tiene en la calle de doña mesia des de baxo dela bodega adonde la a de cimentar muy vien y a de tomar las dos trabes del primº nivel arriba asta tomar las trabes e pontones del segundo sobrado…y se la tiene de dar hecha en todo el mes de mayo primero que biene…” (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 24, folio 310, del escribano Pedro Manzanas, del número de Betanzos).

    Tres años después, el 8 de febrero de 1579, el tundidor Lopo de Carregal contrataba al carpintero Juan Méndez, vecinos de Betanzos, para que desde dicha fecha y en todo el mes de abril próximo

    “…A de renovar la casa quel dho Lopo de carregal tiene en la calle de dona mencia que fue de ysabel miguez e antº fraguio çapatero…dende el suelo… e dende alli asta el tejado el qual a de echar a dos aguas y la a de soyar el primº suelo de tabla y clavo y y pontonarla y lo mesº el segundo… y en el dho primº suelo a de acer una camara y la delantera de la calle con sus puertas y ventanas…” (Ibídem. Protocolo 6, folio 26, del escribano Juan Pérez Alvarez, del número de Betanzos).

    El 20 de mayo de 1585, Alvaro Pérez le arrendaba a Lopo dos Casas, ambos vecinos de Betanzos, por un año y en precio de tres ducados:

    “…la su morada de cassa dela calle de doña mensia ques la morada de abajo desde la puerta con su camara azia la calle, segdo y de la manera que solia traer y morar Pardinas xastre, y no mas…” (Ibídem. Protocolo 49, folio 192, del escribano Alvaro Fresco de Solloso, del número de Betanzos).

    En una escritura de obligación otorgada en San Martin de Tiobre, el 4 de junio de 1595, se hacía constar que:

    “…paresçio presente Rº lopez labrador vezino de la calle de dona mesia de la ciudad de betancos…” (Ibídem. Folio 111).

    De las funestas consecuencias del pavoroso incendio que arrasaría buena parte de la ciudad, el 18 de septiembre de 1616, quedarían multitud de testimonios en los protocolos notariales. El 26 de mayo de 1620 Aldara do Casal, viuda de Bartolomé da Torre, Procurador de Causas del corregimiento de Betanzos, vendía a María Bugueiro de Parga, viuda del escribano Alvaro Sobrino, vecinos de Betanzos, una parte del solar que poseía en esta calle por cuarenta y cuatro reales, y con la reserva del desván y la caballeriza:

    “…Todo el territorio boladizos y ayra que yo y los dhos mis ijos tenemos y nos pertenece en la cassa que se nos quemo el año de seiscientos y diez y seis en la Calle de dona Mencia que baxa para la puente viexa desta ciudad, que es la pegada con la cassa que en la misma calle se quemo el dho año al dho albaro sobrino y lo que le bendo es la entrada y escalera que yo tenia para la dha casa por la parte que topaba con la del dho albaro sobrino y el boladizo que acia por encima de la Calle y entrada por el a la cozina questa en la dha mi casa y otro sobrado encima de la mesma coçina, que cocina y sobrado cayan y estavan sobre una caballeriça que llevaban los erederos de bartolome Vasquez escribano y aora llebaba dha Maria Bugueira y sus hijos, de suerte que le vendo todo el territorio entradas y salidas y voladizos que tenia antes que ardiese la dha cassa en la parte que confina con la de la dha Maria Bugueira y sus hijos y la dha caballerisa… reserbada para mi…” (Ibídem. Protocolo 147, folio 1289, del escribano Juan Cubeiro, del número de Betanzos)

    Una denominación que venía desde la antigüedad, y con la motivación común a la de otras muchas capitales que todavía mantienen la titularidad de una calle dedicada a una gran dama (Calle de doña Mencía en Madrid y Lucena o la calle de doña María, en Pontevedra, por ejemplo), como sin duda lo habría sido doña Mencía en Betanzos.

    El primer cambio que encontramos aparece como consecuencia de una escritura de venta efectuada por Úrsula Yañez, viuda del sombrerero Francisco Rodriguez, el 6 de noviembre de 1633, a favor del mercader Alonso García de Carballido, asimismo vecino de Betanzos, de:

    “…Una casa en la Calle de los sombrereros que llaman de Doña Mençia con su alto y bajo que ace frente a Cassas de juan Lopez de rringlo escribano del numero de dicha ciudad…” (Ibídem. Protocolo 313, folio 66, del escribano Domingo de Cernadas, del número y ayuntamiento de Betanzos).

    Y el siguiente en una escritura de foro otorgada por Pedro González, sastre, y Antonia Fernández, su mujer, vecinos de Betanzos, a favor de Andrés Fernández, cerrajero, y de María de Baldés, su mujer, el 29 de diciembre de 1641, de una casa sobre cuya posesión se entablaría pleito ante La Real Audiencia. El 26 de febrero de 1656, tomaba posesión del inmueble en litigio Pedro de Monterrey, mayordomo de la cofradía del Santo Angel de la Guarda, instituida en la iglesia de Santa María del Azogue:

    “…Y el dho andres fernandez le obedeszio y mostro dha su cassa de morada En la Calle que llaman de dona mensia y tanbien llaman de los sonbrereros desta dha ciud Entre casas y en a grande del binculo de dona Juana de Castro y Sotomaior muger que fue del capitan don antº bermudez de santisso y en que bibe juº faraldo de loureiros ssnº del numº desta dha ciud…” (Archivo del Reino de Galicia. Real Audiencia. Legajo 476-6).

    El edificio mencionado en al auto antecedente se encontraba al fondo de la calle, a la vuelta de los soportales y en dirección a la inmediata Puerta del Puente Viejo. Este pequeño tramo de la Calle de los Sombrereros, mantendría su denominación una vez que a la Calle de doña Mencía o de los Sombrereros se le bautizó como Calle de la Platería o de los Plateros.

    Próximamente trataremos de ilustrar la evolución de dichos cambios en el callejero, en razón a la tradición popular reflejada magistralmente en las escrituras, como fiel exponente del devenir histórico de nuestro pueblo.