• El hedor del patexo

    30 agosto 2014 • Blog

    Lancha "Josefa", a mediados del siglo pasado.El patexo (Polybius henslowii) es un crustáceo poco consistente con gran componente de cal, sosa y potasio que, desde tiempo inmemorial y hasta el último tercio del siglo XX, se utilizaba en Las Mariñas de Betanzos y en otras áreas de nuestra geografía, para fertilizar y desinfectar las tierras de labor, en sustitución o como complemento del estiércol, y que en la actualidad solo sirve de carnada para la pesca.

    La pesca de esta especie de cangrejo, era efectuada por los mareantes de los puertos ribereños de las rías de Betanzos y Ares, mediante redes conocidas como “patexeiras” con arte de cerco, desde el mes de julio a noviembre o diciembre. Una vez cargadas las lanchas (habitualmente de 11’5 m), que podían transportar entre dos a tres toneladas, las conducían directamente a los puntos de venta determinados, donde se beneficiaba por cajas, que se vertían en los capazos o “goxos” para cargar las zorras y carros, y cuyo precio a mediados del pasado siglo alcanzaba las diez pesetas por caja.

    Este trasiego solía efectuarse en plena playa y sobre la arena, para que los carros no quedaran bloqueados en el fango, como se efectuaba en la playa del Pedrido, en donde se abastecían los labradores de Fiobre, A Senra, San Isidro, Santa Marta, Bergondo, San Pantaleón y Souto. El siguiente punto de venta era el riachuelo de Miodelo, sorteando las lanchas los meandros de los juncales en marea alta, lugar al que acudían con sus carros los vecinos del lugar, Pontellas, Pisón, San Fiz, Rois y alrededores, y operación que tuvimos la oportunidad de seguir hasta su extensión por las fincas.

    En Betanzos se beneficiaba al final de los muelles del puerto, en el área donde sería instalada la depuradora, y lugar donde se concentraban los carros cerrados por los lados con tablas o con cañizos, para seguidamente extenderlo sobre las heredades en buena parte del contorno de la ciudad y aldeas de la periferia.

    El mayor inconveniente del patexo se debía al mal olor que despedía al descomponerse, y consecuencia que motivaría la crítica de la prensa local a las autoridades municipales, por haberse utilizado en huertas del entorno inmediato de la población. En el Semanario Popular “El Escobón” nº 40, del sábado 27 de octubre de 1888, en la sección de “Barreduras”, puede leerse lo siguiente:

    “Hasta el olfato, primerizo sentido, como el gusto, debe faltar a nuestros ediles.

    La Plaza de Cassola (Antigua Plaza del Campo de la Feria, actual de los Hnos García Naveira) esta «microbiada» casi toda, pues debido al «patexo» con que estercolaron las huertas del Rollo y Santo Domingo, se aspira cada «efluvio» capaz de traer consigo, nó el «tifús», sino hasta el mismo «morbo asiático».

    ¡ Que higiene. Cristo Padre ! que higiene !

    Pero ¡ca! si ninguno sabe como se come eso…”

    El grabado que presentamos, ilustra una lancha cargada de patexo bajo el puente de hierro de la linea férrea Betanzos-Ferrol, una vez haber virado en la confluencia de los ríos Mandeo y Mendo, para dirigirse al final de los muelles del puerto de Betanzos para venderlo. Se trata de la lancha “Josefa” del puerto de Miño, con matrícula FE-4-1400, 3ª Lista de la Comandancia de Ferrol (dedicada a los barcos pesqueros). Muchas de estas lanchas serían adquiridas por los marineros de Betanzos, que las utilizarían alternativamente como areneras y para el transporte de romeros a Los Caneiros.