• Derribo de monumentos por los liberales en el siglo XIX

    5 septiembre 2016 • Blog

    La iglesia de Santa María a principios del siglo XX Una vez publicada la entrada Frustrado derribo de la Iglesia de Santa María de Betanzos, proseguimos la búsqueda de documentos que nos ilustraran sobre tan espeluznante proceso en los fondos del Archivo Municipal y material que oportunamente publicaremos para conocimiento general. En el entretanto, suplimos la carencia con un artículo manuscrito e inédito de la autoría de don Francisco Javier Martínez Santiso, perteneciente a nuestro archivo particular, que por su singularidad hemos seleccionado para la ocasión como muestra de una crónica centenaria que transcribimos para compartir con Uds.,

    “Notas para la Historia Moderna de Betanzos. Edificios de Comunidades Suprimidas.

    El Ylte. Ayuntamiento de Betanzos en sesión celebrada en 7 de Novbre de 1836, a que asistieron los Srs. D. Ramón Sánchez Espiñeira Alcalde primero, D.Celestino Martinez del Río Alcalde segundo; D. Diego Mori; D. Salvador Cordero; D. José Quiroga; D. Joaquín Pardo; D. Domingo Rodriguez; D. José Pita; D. Antonio de Castro y D. Manuel Viqueira, Regidores; y D. Froilán Troche y D. Juan Trastoy, Síndicos generales; entre otros particulares acordó lo siguiente:

    A otro oficio de la Junta de Enagenación de Edificios de Comunidades suprimidas de la Provincia de la Coruña de fecha 31 de Octubre último, solicitando un informe a este Ayuntamiento acerca del destino qe podrá darse a los conventos qe no tengan comprador en esta ciudad, y si convendrá demoler alguno, destinando otros para establecimientos de utilidad general, acordó pasarlo a informe de su alcalde segundo D. Celestino Martinez del Río y Caballero Síndico primero D. Froilán Troche para que se sirvan hacerlo a esta Corporación de lo que se les ofrezca y parezca, y en su vista se determinará lo conveniente.

    En 17 de Febrero de 1837 la Junta de Enagenación reproducía el primitivo oficio, y siendo la detención del Ayuntº. de Betanzos causada por ausencia del Síndico primero en 23 de Febrero del 37 se sustituyó por el Síndico segundo comunicándolo a la Junta con fecha de 24. En 3 de marzo de 1837 Mz del Río y Trastoy emitieron informe y en él se propone:

    …que se demuela el denominado de Franciscos de esta Ciudad, escepto su magnifica Iglesia y casa ó pieza unida llamada de Baquero. El estado de ruina en que se halla el resto de aquel edificio y su desventajosa localidad, son circunstancias que concurren a que, no solo no haya comprador, sinó que promete mayor ventaja la venta de sus materiales… ganaría la población si desapareciera la parte dicha del convento por cuanto podría entonces comunicarse la dilatada calle de la Rivera con el centro de la misma construyendo ó abriendo una calle directa a aquella sin que al efecto indicado de comunicación hubiese necesidad de rodear ó venir a tomar la entrada por una de las puertas de la Ciudad situada a la mitad del círculo de su muralla ó sean extremos del semicírculo de la población… Doloroso sería privar a la población de la Yglesia por su hermosura y capacidad, debiendo quedar para parroquial de Santa María del Azogue, y la que hoy sirve de tal parroquia debe igualmente demolerse y en su lugar construir una plaza pública, qe se hace tan necesaria, pues que apenas ecsistirá pueblo en que al igual de Betanzos se vean las legumbres, pan y pescado de venta en las calles por falta de un local aproposito, haciéndose más indispensable esta translación de Parroquia por las muchas y considerables misas de fundación en la de Sn. Francisco establecidas. La casa llamada de Baquero como nueva e independiente de dicho convento, sin embargo de mirarse unida a él, puede enagenarse así y sería una lástima derruirla…

    respecto del de Santo Domingo, si bien en su sentir devieran desaparecer del todo monumentos que recuerdan la larga esclavitud en que hemos vivido por consecuencia de la superstición y fanatismo religioso;…

    Este convento se propone conservarlo y enagenarlo en porciones echando abajo el Tranpantojo de su Iglesia, cuyos materiales se beneficiarían sin duda… debiendo adelantar qe procediéndose tambien a la enagenación de su huerta tal vez se aumentaría en aquel punto la población… El Ayuntº. aprobó el informe y acordó se traslade a la Junta Provincial de Engenación. Esta lo aprobó y lo elevó a la superioridad según consta de oficio de aquella fecha 16 de Mayo de 1837.

    A dicha Junta acudió en 3 de Marzo del mismo año Andrés Freire, cura párroco de Stª. María del Azogue y su unido San Pedro das Viñas manifestando que habiendo mandado el Gobernador de este arzobispado abrir los templos de S. Francisco y Stº. Domingo se quieren vender sus campanas y pide se excluyan de la venta ó que por lo menos dejen una para el anuncio de la celebración de misas en cada convento. La Junta pidió informes al M.Y. Ayuntº. de Betanzos en 20 de Julio de 1837”.

    La iglesia de Santo Domingo. Dibujo de los alumnos de la ETS de Arquitectura de La Coruña.No cabe duda que la mentalidad destructiva de los progresistas del siglo XIX se mantiene vigente por sus herederos y seguidores en cuánto a los cuidados que merece una ciudad como la nuestra, declarada Conjunto Histórico Artístico el 31 de diciembre de 1970, en razón al tratamiento debido hacia sus monumentos desde esta última fecha, y realidad que aunque se pretenda disfrazar, el pueblo con su inteligencia natural mantiene vivos en la memoria y para los que con toda lógica reclama soluciones.

    No se olvidan los ciudadanos por ejemplo, del abandono mostrado hacia las murallas antiguas de la ciudad (véanse las entradas Defensa de la muralla de la ciudad y La progresiva destrucción de las Murallas de Betanzos) y sus torreones (el de la Puerta del Hórreo, derribado en el año 2000 por el ayuntamiento sin reposición -vid., la entrada Derribo de la torre de la Puerta del Hórreo– y el de la Fuente de Unta, ocultado de nuevo con mayor intensidad por la incuria pública en 1994, en nuestro trabajo La Muralla, la Puerta Real y la Calle de la Plaza Mayor de agosto de 1994); del derribo de la Casa de Camba o Casona porticada en la Plaza de Enrique IV – Eira Vella (en nuestro informe al ayuntamiento del 16 de junio de 1983, registro de entrada 1.184); de la Casa Gótica (derribada el 2 de octubre de 2008 y sin recuperar hasta la fecha – vid. la entrada Betanzos: La Venela del Pastel y la Casa Gótica de los Villouzás); del Monasterio de Santa María de las Dueñas o de Las Cascas (lo que resta del derribo efectuado el 13 de abril de 1993, según consta en nuestro Informe sobre el Monasterio das Donas al ayuntamiento); del Pasatiempo (con áreas soterradas intencionadamente por el Concejo para construir sobre ellas – vid. la entrada Informe sobre la finca El Pasatiempo y la del Estanque de los Papas, entre otras); de las casas modernistas (como la Casa Pita, monumento destruido con licencia de obras del gobierno municipal del 27 de febrero de 1997 – vid. Edificios modernistas de Betanzos); del Cristo de la Ribera (con la desaparición de diferentes elementos en la restauración efectuada en 2015 – vid. la entrada Restauración del Cristo de la Ribera); de la Capilla de San Roque (derribada a primeros de octubre de 1983, que tratamos en varias de nuestras obras); del edificio de las antiguas Industrias Núñez (obra del arquitecto González Villar, con derrumbes desde febrero de 2015 por dejadez de la empresa propietaria Fenosa y la estulticia de los mandatarios públicos – vid. la entrada Cae la sede de Industrias Núñez de Betanzos, obra de González Villar); de las modificaciones realizadas en los antiguos puentes (como la desaparición del Arco del Puente Nuevo, en nuestro informe al ayuntamiento Arco del demolido Puente Nuevo, registro de entrada 1.184 del 16 de junio de 1983), y un largo etc. de despropósitos (Ibídem. Vid. el informe al ayuntamiento sobre Obras de Particularesvigente en todos sus extremos) que no tienen cabida en las actuaciones propias para una capital del Antiguo Reino de Galicia. A la vista de lo visto, resulta evidente que en la actualidad se estila evitar compromisos y eludir responsabilidades, en esferas donde la pasividad es la tónica general, actitud que demuestra el grado de incultura política que atesoran.