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Periódico "Betanzos e a súa comarca". Octubre 1998. Página 24 | |
La exposición antecedente, de J.F.Dubroca (1811), nos acerca a la aplicación medicinal del tabaco, compartida con el uso placentero-terapéutico, fumado en forma de torcido, y la puramente ornamental, como se estiló hasta el primer tercio del siglo XVII. Un siglo después todavía era minoritario el consumo de tabaco fumado en pipa, aunque en Betanzos la pipa ya se utilizaba cuando menos desde 1651, según manifiesta, bajo juramento, el comerciante Juan de Fuente Cueba el 1º de Enero de dicho año, al declarar las existencias que "tengo para bender en la Casa y tienda en que bibo sin haber ocultado ningunas". En la relación de las partidas figura el siguiente asiento:
Por este tiempo, y para facilitar la penosa manufactura del tabaco, que se venía realizando manualmente por medio de morteros, se impuso la utilización de los molinos, como de mayor rendimiento y comodidad. En Betanzos, donde existían tantos molinos harineros, también se aprovechan las aguas del Mendo como fuerza motriz para "el molino del tabaco", de cuya actividad no se hace memoria,aunque por "Tabacos" se bautizara el lugar de la parroquia de Bravío donde se había establecido. Llegamos a esta conclusión a tenor de un asiento del libro segundo de bautizados de la parroquia de Santiago (1662-1700), folio 93 rº, en el que puede leerse:
La belleza del lugar de "Tabacos", con las ruinas de un viejo molino, del que son visibles sus antiguos elementos, y con un incomparable y exhuberante entorno, bien merece una detenida visita, aunque sólo sea para fumarse un pitillo al pie de su molino, en otro tiempo de tabaco. |