Durante la celebración de las fiestas de Nuestra Señora de Agosto y de San Roque del
año 1581 debieron de producirse serios altercados para que las autoridades dispusieran
medidas de prevención sobre orden público cuatro días antes de tener lugar las romerías
de San Payo y de San Bartolomé, a las que acudían gran número de romeros tanto de la
ciudad como de la comarca, no sólo por el aliciente de la corrida de toros en honor
"del Señor San Payo", sino por la animación de las "cofradías" que concurrían,
como la organizada por los vecinos de San Andrés de Obre "con la dança e fiesta que de
la dicha felegresía el dicho día salía a la hermita del señor San Payo... para el dicho
salto de los dançadores y otros oficios que hazen en cada un año e... comida que hen ella
se aya de hazer.." (Archivo Notarial Coruña. Protocolo 41 del escribano de Betanzos
Álvaro Fresco de Solloso, 15 de julio 1584).
Fuera alborotos
El 20 de agosto de 1581, Pedro Leal "oficial publico de la dicha ciudad" pregonaba
en el Campo de la Feria "A altas e intelegibles vozes", un bando con las
disposiciones que el mismo día había dictado "El Ilustre señor don Juan de Gabiria,
corregidor e Justiçia en la dicha ciudad por Su Magestad", por el que "dixo que
mandava e mandó que ninguna persona sea osado de mover ningun rroido ni alboroto ni
hechar mano a la hespada so pena de berguenza publica y de perdimiento de las armas..."
(Archivo Municipal de Betanzos. Documentos notariales de Álvaro Fresco de Solloso. Caja
3.097), intimidación de suma importancia en la época por el deshonor que representaba.
Tránsito de personas
La mayoría de los propietarios de edificios situados en las calles más comerciales de la
población, procuraban alquilar sus tiendas "Por hespaçio de un año exceto que el mes
de Noviembre... se la tiene que dexar libre todo el dicho mes abiendo persona que en ella
quiera poner tienda por el dicho mes franco..." (Archivo Notarial Coruña. Protocolo
243 de Pedro Tienda Manzanas de Moscoso, folio 223, Betanzos 24-09-1626), debido sobre
todo al aumento de los alquileres para la Feria Franca.
Por otra parte, la escasez de tiendas en las calles céntricas condicionaba el alquiler
del espacio bajo soportales, como el efectuado por el pedrero Gregorio de Román al
mercero Andrés Fernández y a Juan de Gonsende, el 3 de julio de 1584, del "suportal y
delantera de su casa en que bibe en la calle del Castro de la dicha ciudad, la concavidad
y heredad que tiene delante la puerta de la dicha su casa entre los dos postes della, con
que no entra en este arriendo dende la puerta de la dicha casa para dentro della, con que
les a de dar las tablas nescesarias para poner los paños en ellas, el qual dicho portal
les arrendó con todas sus entradas y salidas y por tienpo y hespacio del mes de San
martino de nobienbre que bendrá deste presente año" (Ibidem. Protocolo 41, folio 308,
del escribano Álvaro Fresco de Solloso), es decir, para la Feria Franca, y contrato que
deja bien claro sobre a quién pertenecen los espacios bajo soportales, de ahí que en los
ensanches practicados el ayuntamiento tuviera que indemnizar a los propietarios de los
edificios afectados (véase nuestro trabajo "La Muralla, la Puerta Real y la Calle de la
Plaza Mayor. Betanzos, agosto 1994).
En otras ocasiones el alquiler se realizaba para el mismo mes de noviembre de varios
años, como figura en el contrato otorgado por Gregorio Fandiño al mercader Juan de Pol,
vecino de Santiago de Compostela, el 19 de octubre de 1586, por "la tienda con su portal
quanto monta la delantera de la casa en quel dicho Gregorio Fandiño bibe al presente, la
qual le arrendó por tienpo e termino de los quatro meses de Novienbre, con ocho días
antes y ocho despúes si al dicho Juan de Pol le fuere necesario, que son los meses de
noviembre primero que biene deste presente año y los otros tres meses de noviembre
primeros venideros cunplidos y ansimismo le tiene el dicho Gregorio Fandiño de dar las
mesas necesarias para el dicho portal..." (Ibidem. Protocolo 44, folio 545),
concertado por 240 reales, a pagar por mitades en dicho mes del presente año y del
venidero.
Se observa que los bajos comerciales funcionaban a pleno rendimiento durante la Feria
Franca, y que los soportales se cerraban hacia las calles con las tablas y las mesas de
los tenderetes, de manera que resultaba complicado el transitar por ellas, entre otras
razones por la enorme concurrencia de gentes que se agolpaban alrededor.
Este montaje mercantil, y si se quiere desorden, provocaba la indignación de algunos
vecinos por la obstrucción del acceso a sus viviendas, por lo que no dudaron en protestar
ante La Justicia y Regimiento. La primera autoridad les da la razón mediante el siguiente
edicto:
"En la çiudad de Betanços a veinte días del mes de Nobienbre de mill y quinientos
y ochenta y un anos por ante mi escribano e testigos el Ilustre señor don Juan de Gabiria
Corregidor e Justicia en la dicha çiudad, seyendo informado que algunos mercaderes que an
benido a hesta çiudad abían puesto sus panos y mercançqias en los soportales de las
cassas de la calle del castro desta çiudad, de suerte que no se podía andar por ella de
una parte a la otra ni entrar en las dichas cassas de que se seguía dano a la República,
e yendo hoi dicho día su merced a verlo por vista de ojos alló ser ansi, por ende dixo
que mandaba e mandó que los dichos mercaderes dexen libre y descanpado un pasadizo en la
delantera de cada entrada de cassa por donde pueda caber un honbre de lado y se pueda
pasar la gente de una parte a otra, so pena de cada trezientos maravedís aplicados para
la cámara e gastos de justicia por mitad, e ansí lo probeyó e mandó estando presentes
Gonzalo Rodrigues barbero e Pedro Pardo de Andrade y el bachiller Sanchez dueños de
algunas de las dichas cassas que lo consintieron, testigos Luis Mendez escribano e
Bartolome Bazquez y otros no vala o decía Diaz. Pasó ante mi. [Firmado] Alvaro
Fresco [Rúbrica]." (Archivo Municipal de Betanzos. Documentos notariales. Caja 3.097).
Acertada resolución del Corregidor para contentar a los ciudadanos, aunque fuera con
cierta estrechez, sin restringir la actividad de los comerciantes y mercaderes que hacían
su agosto durante la Feria Franca de noviembre.
La tendencia actual se cierne principalmente en el tránsito de vehículos, particular
atención que los comerciantes, sobre todo, pagarán bien caro en un futuro no lejano.

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