Se cumplen treinta y tres años de la publicación de mi artículo "Cien años de la Historia
de un Monasterio", aparecido en las páginas de La Voz de Galicia del 15 de Agosto de 1967.
Se trata de un trabajo, que esclarece las vicisitudes atravesadas por el monasterio de
San Francisco de Betanzos a raíz de la exclaustración, hasta el pavoroso incendio de
1936, símbolo de la incultura manifestada por los exaltados e incontrolados anticlericales,
en fin, una manera de obligar a los religiosos a abandonar el claustro.
El claustro gótico había sido erigido con toda pompa y magnificiencia, con sello y
marca propios; una impronta muy particular,representada en los capiteles que coronaban
las pareadas columnas y sostuvieron los arcos del recatado recinto medieval, pleno en
hermetismo, deprecaciones, solemnes ceremonias y procesiones varias, amén de
esparcimiento de la comunidad franciscana.
En el año 1604, se procede a la construcción del sobreclaustro, actuación "en aumento
y ornato del dicho monasterio" consecuente con el incremento de religiosos, como
justifica el Reverendo Padre Guardián Fray Juan Martínez, en la escritura de contrato
realizada, en las dependencias monacales el 27 de Marzo, con Jacome de Castrelo, maestro
de cantería vecino de Betanzos, bajo las condiciones siguientes:
"que el dicho Jacome de Castrelo dende oy día de la fecha de este contrato, asta
quinçe días del mes de mayo del presente ano, a de sacar y dar sacada en la cantera de
Guimill y traer al dicho monasterio, la cantería que hes necesaria para el sobre Claustro
que en él se a de açer, que hes quatorçe colunas de buen grano de siete pies y medio de
largo cada una y pie y medio de grueso y quadrada por dos partes, y le a de dar el dicho
monasterio de sacada de cada un nuebe reales, y honçe linteles de a siete pies cada uno
de largo, pie y medio de alto y un pie de grueso, y por cada lintel nuebe reales desaca.
E beynteydos antepechos de a quatro pies de alto y dos pies y medio de ancho e un pie de
grueso y desaca quatro reales cada uno. E beinte y tres baras de cornisa de dos pies de
ancho y un pie de grueso y de largo todo lo que toviere y pos cada una bara tres rreales,
y quarenta y seys baras de cornisa de pie y medio de largo e de pie de alto y de largo
todo lo que toviere, y le a de dar a tres reales la bara, y se a de desvastar la dicha
canteria conforme a la planta que se le dice para todo ello, y la dicha canteria la a de
traer y dar puesta en el dicho monasterio el dicho Jacome de Castrelo dentro del dicho
termino a su costa, y el dicho monasterio y padre guardian en su nombre del le a de dar
de carreto demás de la saca, por cada coluna siete rreales y medio y por cada lintel
siete rreales y por cada antepecho tres reales y quartillo y por cada vara de cornisa a
rreal y medio, y el dicho Jacome de Castrelo como prençipal obligado y Gregorio de Reman,
pedrero vecino de la dicha çiudad, como su fiador e prençipal pagador y entre anbos de
mancomun... y el dicho Padre Guardian obligó los vienes del dicho monasterio esperituales
y tenporales de pagar... los cient Reales luego de contado y lo duçientos reales a dia de
pascua de flores y lo mas segun fuere carretando la piedra y acabada de traer... y lo
firmó de su nonbre y el dicho Jacome de Castrelo y Gregorio de Roman por no saver firmar
rrogaron a un testigo lo firute por ellos de su nonbre, presentes por testigos Fedro
Sanchez de cer(roto)la de Guisamo y Alonso Vicos pescador e Jacome Franco cordonero y mercero
de la dicha çiudad e yo escribano que doy fe que conosco los otorgantes. [Firmado]
Fray Juan Núñez [Rúbrica]. Paso Ante mi [Firmado]. Juan Pérez Alvarez
[Rúbrica]." (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 19 del escribano de Betanzos
Juan Pérez Alvarez. Año 1604).
El 13 de Agosto de 1606, el Padre Guardián Fray Miguel de Aragón, encarga la
realización del tercer paño del claustro al maestro en carpintería Alonso Mendez, según
la traza de los des recientemete fabricados, además de otros arreglos que se especifican
en el contrato siguiente:
"en quel dicho Alonso Mendez a de desbaratar la lencera del claustro del dicho
monasterio açia el dormitorio y procurar que se aga menos quiebra de la tabla y madera
que del se sacare y a de le llebantarle y bolberle açer de la manera y orden y traça
questa echo los otros dos lençeros y panes que nuebamente se hiçieron en el dicho
claustro y mas de abrir y dar abierto el suelo que se abrió y cerró quando se hiçieron
los dichos lienços nuebos frontero de la capilla de la quinta angustia, y ssi se acordare
que se buelban çerrar lo a de cerrar y si algunos agujeros obiese en el claustro en el
suelo del los a de atapar y el dicho monasterio le a de dar la tabla e y clavo necesario
y esto lo a de açer sin llebantar la mano della asta le a decavar y a de dar hecho en
todo el mes de setienbre primero que viene, por raçon de le qual el dicho padre guárdian
le a de dar y pagar quatreçientos y quarenta Reales luego y segun fuere trabajando...".
(Ibidem. Protocolo 21)
No bien comenzaron les carpinteros, el mismo prior procede a contratar la
construcción del último paño del claustro. De la extracción y desbastado de la piedra,
encarga a les canteros Juan de Barros y Lucas de Gajano, vecinos de Betanzos, en esta
ocasión procedente de las canteras de Sandá, en tierras de Sobrado, como estipulan en la
escritura fechada el 4 de Setiembre de 1606, en la que puede leerse:
"an de sacar y desbastar e dar sacada y desbastada toda la piedra que sea
necesaria para el último pano del claustro que se a de açer en el dicho monasterio
dentro del mes de Otubre primero que viene deste presente año, la qual an de sacar e dar
sacada en el monte de Banda, donde se sacó la que se traxo para el terçer paño, la qual
a de ser muy sana y la que no fuere tal, no se a de resçevir ni traer e se a de bolber a
sacar a su cesta... y sacada la piedra les a de dar e pagar quatroçientos y once rreales
en dinero, pagos la mitad para quinçe dias del presente mes y año y la otra mitad para en
todo el mes de diciembre seguiente...". (Ibidem).
Al claustro de San Francisco, le valió la incuria que continúa en materia de
recuperación del casco histórico; no sólo no se atendieron las prevenciones de los
expertos y responsables en la materia, si no que sus artísticas piedras fueren
arrebatadas para adorno y contemplación muy particular. Mientras no se recuperen los
capiteles y bases, que sirven de maceteros en la azotea de la casa que fue de D.Antolín
Sanchez Valeiro, hoy de los herederos de D. Tomás Dapena Espinosa, la ciudad de Betanzos
no podrá reconstruir esta pieza fundamental de su patrirnonie arquitectónico, cuando
menos el conjunto de sus arcadas, cuya ubicación no podría se otra que el entorno del
sagrado recinto al que pertenecen.

|