• Betanzos se prepara contra el cólera en 1885

    31 octubre 2020 • Blog

    Desde el año anterior las noticias sobre la extensión del cólera morbo eran alarmantes, el ayuntamiento había manifestado esta preocupación en la programación de los actos a celebrar por San Roque del año 1884, hasta el punto de propiciar y nombrar tres comisiones, una de concejales y dos de destacados ciudadanos, con el fin de recaudar fondos  «… para cumplir el Solemne voto hecho por sus Antepasados…» con la debida solemnidad.

    En la sesión supletoria con carácter ordinaria celebrada por el ayuntamiento de Betanzos el 11 de agosto de 1885, presidida por el alcalde accidental don José Ramón Gómez López, se adoptaron las medidas preventivas ante el avance de la epidemia, propiciadas por una circular del Gobernador Civil de la Provincia del día 8 anterior, y publicada en el Boletín Oficial del día 10, y que constan en acta del tenor siguiente:

    «… en vista de la propagación de la epidemia colérica reinante en gran parte delas provincias dela Península, llama la atención sobre los delicados y grandes deberes que incumben a los Alcaldes en las presentes circunstancias, dictando ala vez varias prevenciones con el objeto de que se dé á ellas el más exacto cumplimiento. La Ilustre Corporación, después de haberse hecho cargo muy por menor de las disposiciones… acordó que se cumplan extrictamente, a cuyo efecto se anuncien los oportunos bandos en la forma acostumbrada para que los vecinos de este término municipal egecuten la parte que á ellos corresponde… que se contraen ala desaparición de cualquier foco de infección en sus casas, al blanqueo de las mismas por su interior y aseo de las viviendas y a que limpien cuidadosamente y con la frecuencia debida las cuadras de ganados de todas clases, los lugares escusados y alcantarillas, desinfectandolas luego después. Así bien acordó que se cuide muy especialmente por la Junta municipal de Sanidad dela limpieza delas fuentes y cañerías: que se haga desaparecer todo depósito de aguas sucias y estancadas: que se proviste a los vecinos que carezcan de medios, de los desinfectantes necesarios: que se giren visitas domiciliarias al objeto de averiguar si las órdenes dela Autoridad Superior Civil y local son cumplidas en todas sus partes: que dicha Junta de Sanidad proponga cuantos medios considere convenientes para combatir tan terrible enfermedad, si desgraciadamente llegase a presentarse en esta localidad, no solo en cuanto á medicamentos sino respecto á sitio aproposito y dispuesto para los enfermos y su aislamiento: que se vigile incesantemente en la Estación de Ferrocarril de esta Ciudad, a todos los viajeros que en la misma se apeen, procedentes de algun punto epidamiado, por si entre ellos viene algun enfermo sospechoso, en cuyo caso se proceda a su fumigación con las precauciones necesarias; que esta vigilancia se practique por los medicos titulares de este Distrito Don Antonio Castro Asorey y Don Joaquín Enrique García Sánchez; y que por el Señor Presidente se adopten las demás medidas que crea indispensables en orden al servicio Sanitario de que se trata, satisfaciendo los gastos que se originen en la adquisición de desinfectantes y en lo demás necesario por cuenta del Capítulo quinto, y siempre que no llegue la cantidad consignada ó no existiese alguna, por la del Capítulo once de imprevistos…» (Archivo Municipal de Betanzos. Actas Capitulares. Caja 31, sin catalogar).

    Pasadas las fiestas agosteñas, la Ciudad continúa en su labor de proveer de medios preventivos a las áreas consideradas más peligrosas de contagio, y entre las medidas sanitarias que se toman en la Estación de Ferrocarril de esta Ciudad, es decir Betanzos Infesta, se construyó una casa de madera con dos departamentos encargada a don Antonio Fornales que levantó en terreno de su propiedad, destinándose uno de ellos «… para la inspección y fumigación delas personas que procedentes de puntos infestados se apeaban en dicha Estación, y el otro para equipajes y correspondencia…», y a propuesta de los médicos titulares se nombró al practicante don José María Lago Codesal y a un mozo para auxiliarles en este trabajo (Ibídem. Sesión supletoria con carácter de ordinaria, del 29 de septiembre de 1885, presidida por el mismo don José Ramón Gómez López).

    En la sesión supletoria con carácter de ordinaria celebrada el 17 de noviembre de 1885, presidida por el mismo alcalde accidental,
    se presenta a consideración de la Corporación Municipal la cuenta de los gastos ocasionados por las medidas preventivas adoptadas en dicha Estación de Ferrocarril, desde el 12 de julio hasta el 24 de octubre pasado, con presentación de los respectivos comprobantes, por un importe de novecientas cuarenta y nueve pesetas con setenta y cinco céntimos, y que fue aprobada por unanimidad de los presentes con cargo al capítulo de imprevistos (Ibídem).

    Nos toca en las actuales circunstancias de pandemia como consecuencia del Covid, mantener la serenidad y cumplir con exactitud las disposiciones de las autoridades sanitarias, que son a fin de cuentas las únicas que pueden salvarnos en caso de contraer el virus, con la intercesión de San Roque nuestro Santo Patrono y protector, y en el caso de que acudan a la feria del próximo primero de Noviembre que sea con el amparo de Todos los Santos.