• Betanzos grava el establecimiento de la feria de San Antón en 1688

    13 febrero 2018 • Blog

    Los vecinos del coto de Cela y Mántaras se reunían en el último tercio del siglo XVII alrededor de la ermita popularmente conocida como de San Antón, dedicada a los santos Cosme y Damián, perteneciente al estilo románico con elementos de la transición al gótico, situada en el monte y necrópolis del mismo nombre y ayuntamiento de Irixoa, por la gran devoción que por aquel entonces gozaba entre los vecinos del entorno y los devotos de otras jurisdicciones que acudían a ella en romería, y atractivo que les motivó al trueque y venta de ganados en su entorno tanto el día de San Marcos como los últimos domingos de cada mes, de cuyos tratos tuvo su origen la feria de “San Antonio de Eiroa”.

    La ciudad de Betanzos, a la vez que capital de la provincia de su nombre y de Las Mariñas a la que pertenecía el coto señalado, responde al desafío de la nueva feria con contundencia por entender que “…con ella se quitava el comercio y Consumo a dha ciud…”, y eleva el repartimiento de las alcabalas de ciento setenta reales de cotización al año a tres mil seiscientos reales en razón a tan repentina implantación.

    Seguidamente vamos a ver como respondieron los feligreses al considerado agravio, merced a una escritura de poder que hemos localizado en un legajo sin catalogar del archivo del Colegio Notarial de La Coruña intitulado: “Escras (Escrituras) sueltas de que han dado fe varios Escribanos son restos que quedaron de la Ymbasion francesa en el año de 1809″, papeles recogidos en las calles y en los despachos de escribanos tras el destrozo general de los archivos de Betanzos por los gabachos (véase nuestra obra La Ocupación de Betanzos y su Tierra por los Franceses en 1809, editada por el ayuntamiento con el patrocinio de GADIS en 2013, página 135) , y portada en la que figuran asimismo los nombres de los escribanos que dieron fe de los documentos que contiene de los años 1648 a 1790, aunque también los hay pertenecientes al siglo XVI. Los afectados por la que entienden como desmesurada carga manifiestan lo siguiente:

    “En el lugar y junto a la Yglesia de la frª (feligresía) y coto de cela y mantaras a Diez y ocho dias del mes de Junio de mill y ssºs (seiscientos) y ochenta y ocho años pr delante mi ssnº  e testigos parescieron presstes (presentes) Juan Vazquez ques Theniente de Juez y Justzª ordinª en dho coto, Pedro pz (Pérez), Domingo Golpe, Antonio de Caxiao, Pedro doutº (Douteiro), Domingo Turibio, Bitorio Dominguez, Antonio faraldo, Juº Lopez, Gregorio freire, Domingo Deibe, Francº dopico, Juº Pinº (Juan Piñeiro), Pedro douteiro, Pedro de Caxiao tueiro, Pedro de Vigo, Pedro de sanxiao, Domingo de Regueiral, Jacinto do Moiño, Juº douteiro Juº mrnez (Juan Martínez), Pedro marono (Maroño), Agustin de Caxiao, frcº Rs (Francisco Rodríguez), gregorio de sanMartin, Pedro da mayya (Maya) todos labradores vzºs (vecinos) desta dha frª y coto de zela y mantaras pr lo q e Ellos les toca y a los demas Vzºs della Por quienes se obligan y Prestaron caución de rrato grato en forma de q aberan por bueno firme y valedero lo conthenido enesta hescritura de poder y contra ella no yran en tienpo alguno… E Dijeron que pr Raºn (Razón) de alcavala A esta dha frª y coto se ha conpartido r los ssres (señores) Justª y rregimiento dela ciud de Vetanzos caveza de probincia El ano pasado de ochenta y siete y los antecedentes Ciento y setenta Rs en tres pagas como es costunbre y sin causa ni motivo Heste presste Ano les Conpartieron tres mill y seisçientos Rs sin q pr Su Magd (Majestad) dios le gde Ubiese creze en dhas Rentas pr solo dezir q en el sitio de Junto ala ermita de san Anton dairoa (de Irixoa) terminos deste dho coto se avia yntroducido Una ferias de ganados y con ella se quitava el comercio y Consumo a dha ciud Y se le menoscavaria en dhas Rentas, siendo Ansi q los otorgantes no la An Yntroducido ni dieron ocasion a Ello y si desde algunos meses A esta pte se an bendido y trocado en dho sitio algºs ganados asido motivado y ocasionado de los debotos zercunvecinos q benian En rromeria A dha ermita y traian sus ganados en dha forma y alli algºs trocaban y vendian Hesto pr los dias del Stº (Santo) y del glorioso San Marco y pr los Ultimos Domingos de cada mes, sin q pr Raºn dello ningun Vzº. de dho coto ni otra pnª (persona) Alguna Cobrase pediese ni percibiese mrs (maravedís) algunos de alcavala ni otro trebuto ni interes y con esta ocasion siendo unos pobres labradores y de poco caudal y solo asta trª (treinta) vzºs (vecinos) y con el pretesto de decir se defrauda al comercio de dha ciud y Rentas della les an Conpartido dha cantd siendo ansi q las ferias q ay en dha ciud no quadran en dhos dias pr seren los primeros y segundos de cada mes, y distar este Coto y frª dos leguas della pr q se conoce dhas causas no seren lexitimas pr tanto… otorgavan todo su poder cunplido… a Andres Lorenzo Caamaño Rºr (Receptor) dela Rl (Real) audª  Deste Reino vzº de la ciudad de la Coruña y al dho Pedro Perez vzº deste coto… para q en su nonbre… Puedan parecer y parezcan delante dhos Sres Justzª y Regtº  y pidan se declare los otorgantes thener cunplido con pagar Heste presste año los çiento y setenta Rs otra tanta cantid como se les partio el pasado… [Firmado] Juan Vazquez, Pedro Perez, Domingo Deibe, Pedro da Maya, Como testigo y a ruego Antonio Alvarez [Rúbricas]. Paso ante mi. [Firmado] Antonio Lopez Seoane [Rúbrica]“.

    Y por si acaso no fuera atendida su petición ante La Justicia y Regimiento de la ciudad de Betanzos, amplían sus poderes a los procuradores de la Real Audiencia para la defensa de sus intereses ante tan elevado estrado.

    En el futuro el arrendatario de la feria de San Antón también habría de esgrimir semejantes fundamentos ante la Dirección General de Rentas por el establecimiento de otras ferias en el contorno, es así como el 5 de diciembre de 1767 ante la petición de una feria por la feligresía de San Tomé de Bemantes, don Juan Arines Troncoso como Administrador de las correspondientes a la Provincia de Betanzos a la que pertenecía informara:

    “…Que estando arrendado el ramos de cerdos y menudencias de Betanzos en 90.330 reales y 6 maravedís, incluiendose la feria de San Anttonio de Eiroa, situada en el coto de Zela y Mantaras, distante legua y media de Betanzos y una de Bemantes, cuio arrendador se queja resibe ofensa, no solo por la ultima establezida de Bemantes, sino por otra, establecida quatro años há, en San pedro de Cambás a la distancia de tres leguas de Betanzos y una y media de la de San Antonio de Eiroa, se adbierte el perjuicio que ocasiona…” (de nuestro trabajo Las Ferias y Mercados de Betanzos, publicado en Untia 1, boletín do Seminaria de Estudios Mariñans, Betanzos 17 de mayo de 1985, pág., 26).

    Cinco años más tarde los labradores Francisco Beade y Baltasar do Pico, vecinos de San Salvador de Villozás, socios en el trato y comercio de ganado, se obligan en Betanzos el 8 de mayo de 1772 para liquidar sus cuentas de manera que le pagará al primero:

    “…Quarenta y nueve ducados, qe hacen Rs quinientos treinta y nuebe los qs ha de satisfacer aquel a este, atrno (a término) de tres ferias delas del pais, sin contar la primera de San Anton, que se le conceden para qe pueda dar desecha al Ganado existente, cuio ymporte ha de entregar a quenta de dha Cantidad, que desde aora qeda por suio propio… el mencionado Baltasar do Pico… se obliga en devida forma… a pagar y que pagará al termino de las dhas Tres ferias la nominada Cantd… cuias ferias handeser las Tres primªs que ai de las del Pais, esclusa la del dia diez de Sn Anton correspondiente al presente mes… [Firmado] Baltasar Dopico, Como tº y a ruº. Gabriel do pico [Rúbricas]. Ante mi. [Firmado] Juan Gabriel de Rilo [Rúbrica]”. (Archivo Notarial de La Coruña. Protocolo 2.486, folio 70, del escribano Juan Gabriel de Rilo del número de Betanzos).

    Se mantuvo la feria de San Antón hasta principios del siglo XX, en el que tras su decaimiento se trasladó al lugar de La Viña en donde a duras penas se mantiene en las mañanas de los días 15 y 24 de cada mes.

    Según se desprende de los apellidos de los citados vecinos de Irixoa, muchos de sus descendientes trasladaron su residencia a la ciudad, en donde establecieron negocios e industrias de gran prestigio en favor del progreso y fama de Las Mariñas de Betanzos.